Como era el deseo de su seleccionador, los japoneses lo dieron todo en la primera semifinal de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2005. A pesar de lo cual, derrengados, en ningún momento pudieron aguantar realmente el ritmo de una selección de Francia siempre tan inspirada. Mañana, los dos equipos tendrán la ocasión de entrar en la historia del fútbol playa. Uno, adjudicándose un primer título mundial; el otro, jugando por la tercera plaza.

"Con tres jugadores lesionados, lo lógico era que no fuéramos muy competitivos", reconocía el seleccionador japonés, Rui Ramos, al término del partido. "Tan pronto como he tenido que hacer rotaciones en mi plantilla, el nivel del equipo ha bajado. Que quede claro que no estoy buscando excusas; Francia es muy superior a nosotros. Por lo demás, tengo que felicitarles. El trabajo realizado por Eric Cantona es excelente". 

Horario matinal obliga y, así, las dos selecciones tuvieron que iniciar el partido bajo un sol de justicia. Japón, agotado por todos los esfuerzos desplegados hasta la fecha, decidió comenzar prudentemente. Para perturbar la buena organización defensiva japonesa, Cantona quitó entonces a Cardoso para dar entrada a Mendy.

Apenas unos segundos más tarde, el atacante bleu enganchó de volea un córner sacado por Samoun para abrir el marcador (1-0). Francia empezaba bien, como era el deseo de Cantona, y, aunque los nipones crearon algunas situaciones de peligro, Aubry mantenía su puerta intacta. Pero Japón empezó poco a poco a presionar más, hasta tal punto que los franceses sólo traspasaron el mediocampo en contadas ocasiones en los primeros minutos del segundo periodo.  

En cualquier caso, Sciortino encontró la ocasión de conectar un cabezazo que Kato tuvo que desviar a saque de esquina. Al sacarse éste, Mendy apareció de nuevo para marcar -un poco en contra de lo que estaba siendo el desarrollo del partido- su segundo gol de la jornada (2-0). Por una vez, quizá la primera desde el comienzo de esta Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA 2005, Japón parecía haber sufrido un serio mazazo.

Sin embargo, con dos goles de desventaja al inicio del último periodo, los hombres de Rui Ramos podían seguir confiando. En ese momento, seguramente recordaron su choque de cuartos de final, en el que remontaron tres goles a Uruguay en cinco minutos escasos. Pero las piernas empezaban a pesarle a los nipones, de lo que fue buena muestra Makino, obligado a marcharse por lesión. Ya nada parecía capaz de contrariar a la selección de Francia. Sciortino y Cardoso añadieron así sus nombres a la lista de goleadores de la jornada, y clasificaron a los suyos para la final (4-0). Para que nadie olvide su apellido, Kawaharazuka salvaba a su vez el honor a dos segundos de la conclusión del partido (4-1).

Eric Cantona podía así saborear con lucidez la clasificación: "Afortunadamente, hemos sabido preparar esta semifinal con seriedad. Estoy satisfecho de veras con la actuación de mis jugadores, pues han estado concentrados en todo momento. Nos hemos inspirado en las desdichas de los estadounidenses y uruguayos para no relajarnos nunca. Y ahí estamos, en la final; ahora sólo falta ganarla".

Árbitros: José Luis Rosa (URU), Pedro Infante (VEN), João Alberto (BRA).