¿Hace sólo una semana que empezó la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2005? El domingo asistiremos a la final del torneo, y la sorpresa es que en ella no participará el país organizador, Brasil. Derrotados en los penales de un electrizante duelo ante Portugal, los brasileños jugarán por el tercer puesto ante la gran revelación, la selección japonesa. Los hombres de Zé Miguel se medirán al sólido combinado francés de Eric Cantona en el partido por el título.
Japón-Brasil (9:30, hora local)
Pocos esperaban que Brasil fuese a jugar tan temprano hoy, y menos aún creían que Japón seguiría aún vivo a estas alturas. Los nipones han sido la gran revelación de este torneo, tras su triunfo sobre Estados Unidos y su asombrosa remontada frente a Uruguay. Con un 3-0 en contra, le dieron la vuelta al marcador en cinco minutos finales de infarto, imponiéndose 4-3, lo que les valió el apoyo del público brasileño que abarrotaba el estadio. La imagen de una grada repleta de aficionados cariocas sin camiseta coreando el nombre de Kato después de la semifinal ha sido uno de los grandes momentos de la competición.
La semifinal contra Francia fue un partido lejos del alcance de un equipo caracterizado por el espíritu de equipo y la entrega, aunque su carismático seleccionador, Rui Ramos, quiere terminar a lo grande: "Mis hombres están muy, muy cansados. Al principio del Mundial yo predije que Francia y Portugal serían los mejores equipos, así que no me sorprende que vayamos a enfrentarnos a Brasil. Será muy difícil, pero, como de costumbre, lucharemos hasta el final. Si mis jugadores creyesen que vamos a perder, preferiría volver a casa ahora. Pero estoy seguro de que podemos terminar terceros".
"Le dimos el fútbol playa al mundo, y los demás equipos están desarrollando el juego", declaró el seleccionador brasileño, Índio, después de la semifinal. "Todos los equipos están mejorando y se están acercando en cuanto a nivel. Ya hemos visto durante el torneo lo que es capaz de hacer Japón, y sabemos que será un partido difícil".
Francia-Portugal (11:00, hora local)
Dos conjuntos europeos disputarán la final, al igual que sucedió en 2000. Entonces el guardameta portugués fue clave en la victoria de su equipo, y hoy es el entrenador. Si a Zé Miguel le gustan los presagios, recordará que aquel año su equipo también venció a Brasil en semifinales. El seleccionador francés intentará evitar que la historia se repita. Eric Cantona ha sido la calma personificada a lo largo de toda la semana. Su equipo ha contribuido sin duda a evitarle la tensión, ya que llega a la final tras ganar cuatro partidos con paciencia y sin pasar apuros.
Cantona es consciente de que el domingo las cosas serán más difíciles. "Conocemos bien a Madjer, sabemos que es un jugador fantástico. Tiene mucha calidad, y también sabe defender bien. También es un líder de Portugal. Es difícil saber cómo hay que defender contra él, porque es muy impredecible. Pero no nos centraremos sólo en Madjer, porque toda la selección portuguesa es genial, aunque hace poco le ganamos, y creemos que podemos repetirlo".
El curtido Zé Miguel está ansioso por jugar la final: "El calor fue un factor importante contra Brasil, ya que jugamos a las 11, y puede que el domingo también lo sea. Pero esta es una final de un Mundial, así que estamos deseando que empiece el partido".