La final de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2005 tuvo emoción hasta el último instante, ya que Francia se hizo con el título frente a Portugal en la tanda de penales. El fallo de Alan dio el triunfo al equipo de Eric Cantona, después de que el resultado se quedara en un 3-3 tras la prórroga. Su selección francesa es ahora campeona de Europa y del mundo.

"Quizá hemos ganado hoy porque ellos estaban un poquito más cansados que nosotros tras su duro encuentro de ayer", afirmó un generoso Cantona tras el partido. "Pero creo que en la final estaban las dos mejores selecciones y, en líneas generales, pienso que hemos merecido ganar el torneo".
La final cien por cien europea era una repetición de la edición de 2000, en la que Portugal también derrotó a Brasil en semifinales. Sin embargo, no iba a repetirse el cuento de hadas para el seleccionador luso, Zé Miguel -el portero del equipo hace cinco años-, quien tuvo que presenciar cómo Alan, normalmente tan seguro en las situaciones a balón parado, estrellaba su disparo contra el larguero.


La emoción del final compensó con creces un primer periodo que empezó siendo un tanto indeciso. Ningún equipo estaba dispuesto a enviar jugadores arriba y arriesgarse a dejar huecos atrás. Tanto Zé Miguel como Cantona sabían que el contrario esperaría pacientemente cualquier error para aprovecharlo de forma inmisericorde. Madjer, el autor del tanto del triunfo contra Brasil, jugó en una posición retrasada, y rara vez creó peligro a Aubry en la puerta francesa. El guardameta realizó una magnífica parada a remate de Belchior, y el periodo concluyó sin goles.

Madjer sí se echó hacia delante al comienzo del segundo tercio, y una acción suya condujo al primer gol (aunque no para Portugal). Su volea al primer palo tras un saque de esquina fue detenida por Aubry, quien de inmediato sacó para un Samoun totalmente solo. Su centro encontró el característico remate asesino de una de las largas piernas de Mendy, poniendo a Francia por delante en el marcador. El mismo jugador dobló después la renta de los Bleus, colocando hábilmente su cabezazo en un ángulo de la portería tras un saque de banda de Edouard.

El tercer periodo echó chispas, ya que el cansancio hizo que se crearan huecos de los que sacar partido. Madjer acortó distancias a 2-1 con una falta desde lejos que quitó las telarañas (o la arena, en este caso) de la escuadra. Pero Mendy completó su triplete tras deshacerse de Marinho en un contraataque. Más tarde, Madjer dejó temblando el larguero nada más volver a ponerse el balón el juego, y, sorprendentemente, falló con un libre directo desde 10 metros.

Entonces apareció Belchior, y el pequeño atacante regateó a Edouard para fusilar a Aubry con poco ángulo. Con el tiempo a punto de cumplirse, Cardoso entró en campo contrario con un compañero apoyándole en la otra banda y sólo Alan defendiendo. El francés optó por un centro que fue interceptado por Alan, quien fue derribado. Su libre directo fue detenido, pero Belchior atrapó el rechace a falta de sólo 8 segundos para hacer el 3-3.

La lógica tensión durante los tres minutos de la prórroga hizo que se vieran muy pocas ocasiones de gol; la mejor fue obra de Ottavy, que elevó el balón sutilmente y enganchó una potente volea tratando de batir a Bruno. El meta portugués reaccionó de forma magnífica, despejando con la punta de los dedos por encima del larguero.

Y así se llegó a los penales. Hacia el punto fatídico avanzó el quasi-infalible Ottavy, quien remachó por alto el 1-0. Alan se pensó mucho su lanzamiento, al que pegó con más fuerza aún que Ottavy, pero su disparo golpeó en el larguero. Madjer, que se había dado media vuelta para no verlo, se dio cuenta por el ruido de lo que había pasado, y se hincó de rodillas cabizbajo en la arena. Los jugadores franceses lo celebraron con un abrazo colectivo, reforzando la sensación de que, si bien Portugal quizás contaba con mejores individualidades, Francia tenía el mejor equipo.

"El cansancio ha sido clave en este resultado tras nuestro duro partido de ayer, y otro más que hemos tenido hoy", declaró posteriormente el seleccionador de Portugal, Zé Miguel. "Pero logramos reponernos a un 2-0 en contra, por lo que quizás se podría decir que nosotros tuvimos suerte ayer, y Francia la tuvo hoy".

Árbitros: Carlos Robles (CHI), Antonio Buaiz (BRA), Marcelo Bispo (BRA).