En realidad, ¿podía haber sido de otra forma? El gran triunfador de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2007 no es otro que Brasil. El país anfitrión, defensor del título, desmoralizó a sus competidores no sólo revalidando cómodamente su cetro, sino también apoderándose de todos los demás premios "gordos". Tras la gran final, la ceremonia de entrega de trofeos vio desfilar camisetas auriverdes en cada uno de sus apartados.
En la constelación brasileña, una estrella brilló más que las demás. Buru, majestuoso en este campeonato de principio a fin, se llevó los dos máximos galardones individuales. Como mejor jugador y máximo goleador, sucedió al portugués Madjer tras haberle derrotado sobre la arena en cuartos de final.
Balón de Oro, de Plata y de Bronce adidas
Balón de Oro: Buru (BRA)
Balón de Plata: Madjer (POR)
Balón de Bronce: Morgan Plata (MEX)
El Balón de Oro adidas, concedido por la prensa especializada y que recompensa al mejor jugador del torneo, recayó en el brasileño Buru. El nuevo rey del fútbol playa consiguió sobresalir dentro de una plantilla ya de por sí integrada por artistas. "Estoy sorprendido por haber ganado este título", confesó el galardonado. "Cuando uno juega al lado de jugadores de la calidad de Benjamin, Júnior Negão, Sidney o Bruno, se espera que esta recompensa vaya a parar a ellos. Estoy muy emocionado por este premio, pero lo más importante sigue siendo la medalla que tengo colgada al cuello. Es el símbolo de una victoria colectiva".
Sus diez goles y tres pases decisivos apearon a los rivales de Brasil de la lucha por el título, y a sus propios contrincantes de la pugna por los premios individuales. El portugués Madjer, distinguido en las dos últimas ediciones, subió esta vez al segundo escalón del podio. Pese a caer eliminado ante los futuros campeones en cuartos de final, Madjer brilló con luz propia en dicho encuentro, al marcar cinco de los siete tantos portugueses. Con sus disparos, regates y tijeras a la media vuelta, Madjer posee el mejor repertorio ofensivo del fútbol playa mundial, pero en la primera fase le costó mucho sacarlo a relucir.
Morgan Plata, tercero en esta clasificación, es uno de los principales artífices de la fabulosa trayectoria de México. Su actuación más deslumbrante se produjo en semifinales, donde marcó cuatro de los cinco tantos que enviaron al Tri hasta la final.
Bota de Oro, de Plata y de Bronce adidas
Bota de Oro: Buru (BRA)
Bota de Plata: Morgan Plata (MEX)
Bota de Bronce: Bruno (BRA)
No contento con llevarse el Balón de Oro, Buru recibió también la Bota de Oro adidas, que premia al máximo goleador del campeonato. El brasileño vio puerta en diez ocasiones, incluida una tripleta y tres pares de goles, y concluyó su recital con una última diana en la final. Tras perder la final, el mexicano Plata también se marcha de Río con dos estatuillas en su equipaje. Ya Balón de Bronce, el goleador del TriPlayero hizo honor a su apellido y conquistó la Bota de Plata, gracias a sus nueve dianas.
El tercer máximo artillero también estuvo presente sobre la arena en la final. Con ocho tantos en su haber, el brasileño Bruno añadió la Bota de Bronce a su medalla de oro. Tras meter dos goles en la final, igualó con Madjer en la tabla de máximos realizadores, pero sus dos asistencias de gol decantaron la balanza del lado del campeón auriverde.
Buen juego y buena actitud
Un título mundial, un Balón de Oro y una Bota de Oro no
bastaron para saciar el hambre de trofeos de Brasil. Así, sólo era
cuestión de llenar un poco más su vitrina, y el doble campeón se
adjudicó también el premio Fair Play de la FIFA. Como prueba de que
se puede conjugar el buen juego con un buen espíritu deportivo, los
jugadores de Alexandre Soares hicieron gala de un comportamiento
ejemplar a lo largo de toda la competición. Suceden a Francia,
galardonada en 2006, y a Japón, premiado en 2005.
