"Sí, claro que afecta porque Morgan Plata es un gran jugador, pero por otro lado a mí me da muchísimo gusto que salga, como otros jugadores que están buscando salir a algún equipo". Apenas un mes después de esta declaración de Ramón Raya, sobre la ausencia de la gran figura del Beach Soccer de México, las palabras del seleccionador del Tri Playero cobran otra dimensión.
Con una única y reñida victoria ante Japón (4-3) en su haber, y dos derrotas, primero contra España (1-2) y después frente a Brasil (1-7), México acaba de abandonar prematuramente la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Marsella 2008, apenas un año después de haber perdido la final de la edición anterior.
¿Se puede justificar este fracaso por el hecho de que Morgan Plata dejase la selección para fichar por el Dorados de Culiacán, un club de la segunda división nacional de fútbol once? Hacerlo sería simplificar demasiado las cosas. Pero, inevitablemente, la ausencia del jugador que se adjudicó el Balón de Bronce y la Bota de Plata en Río de Janeiro 2007 se ha hecho sentir. Y de qué manera...
"Nos ha faltado experiencia y talento para rivalizar con equipos tan potentes como España o Brasil", admitía el delantero Ricardo Villalobos tras la derrota frente a los Auriverdes.
Los mexicanos ya no contaban tampoco con el efecto sorpresa que tan bien les funcionó el año pasado. Y, sin Morgan Plata en vanguardia y Francisco Cati en la zaga, al Tri le faltó visión y ese puntito de locura que puede decidir un partido. "
A pesar de la enorme decepción, México puede enorgullecerse de contar en sus filas con jugadores como Miguel Estrada, uno de los mejores porteros del mundo; José Luis Navarrete, un capitán ejemplar; y sobre todo Iván Medina, un delantero centro muy prometedor. Digamos que esto ha sido sólo un paréntesis, y el futuro puede volver a ser brillante...



