Aunque muchos observadores se quedan con las chilenas y los potentes lanzamientos de falta del portugués Madjer, quienes conocen en profundidad el beach soccer son conscientes de la importancia de un jugador como Alan en el equipo entrenado por Zé Miguel. Con seis goles y cuatro asistencias en la primera fase, el número 6 está deslumbrando con su talento en la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Marsella 2008.
"Mi rendimiento personal no tiene mucha importancia, lo que cuenta de verdad es lo que haga el equipo", confiesa con modestia a FIFA.com. "Este año nuestro objetivo es hacer un juego vistoso. Sabemos que sólo así podremos ganar nuestros partidos y llegar hasta el final de esta prueba".
La meta de los portugueses es clara: lo único que les interesa es alzar el trofeo. Después de cosechar tres victorias ante El Salvador (8-2), las Islas Salomón (13-4) e Italia (5-4 t.s.), la Seleção es ya el conjunto más anotador del certamen, con 26 dianas, muy por encima de las 18 de Brasil.
Este dato hace pensar que los lusos nunca se habían mostrado tan seguros sobre la arena como ahora.
"Siempre he creído que los mejores equipos son los que ganan títulos", continúa Alan. "En 2005 teníamos una plantilla muy buena, practicamos un juego exquisito, incluso le ganamos a Brasil... y acabamos perdiendo en la final contra Francia. Y nadie recordó luego la calidad de nuestro torneo. Enseguida se olvida a los perdedores. Por lo tanto, hasta la tarde del 27 de julio no le diré si este año tenemos el mejor equipo de nuestra historia (risas)".
Antes de eso, Portugal tiene que imponerse a Uruguay en un duelo de cuartos de final de resultado incierto. En 2006, en la primera fase de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA disputada en Río de Janeiro, ya venció a los sudamericanos por estrecho margen, con dos goles de Alan (5-4).
"Contra este rival vamos a intentar seguir haciendo un buen fútbol playa. Aunque Uruguay esté siendo este año un equipo mucho más ofensivo, no hay que engañarse, esta eliminatoria de cuartos va a ser muy reñida. No debemos esperar un triunfo por más de dos o tres goles de diferencia. La lucha será muy dura. Vamos a necesitar paciencia e inventiva para poder doblegar a este adversario. A mí me serviría perfectamente ganar por medio gol a cero (risas)".
