Italia se convirtió en una inesperada semifinalista de la Copa Mundial de la Beach Soccer de la FIFA Marsella 2008 al despachar a la anfitriona Francia con un categórico 5-2. La Azzurra, que nunca antes habían alcanzado esta instancia, enfrentará el próximo sábado a España por un lugar en la gran final.

La selección de Giancarlo Magrini empezó a definir el duelo en el primer período. En menos de dos minutos ganaba 2-0 gracias a los goles de Massimiliano Esposito y Simone Feudi. La desventaja puso nervioso al local, que buscó siempre a pesar de hacerlo sin ideas claras. Para colmo, una preciosa vaselina de Feudi le permitió a los italianos irse al descanso con un cómodo 3-0 a favor.

De allí en adelante Italia manejó el trámite del partido a la perfección. Se agrupó bien atrás y esperó sus oportunidades. Cuando las tuvo, en el final del segundo período, fue contundente: en 19 segundos, los goles de Giuseppe Condorelli y Paolo Palmacci liquidaron por completo a Francia.

El último tercio estuvo de más. Los galos chocaron una y otra vez contra la hermética defensa italiana, despidiéndose así de su torneo con un gusto agrio en la boca.