Por lo visto hasta los cuartos de final de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Marsella 2008, algunos conjeturaron que España no dependía más que del rendimiento de Ricardo Amarelle. Frente a Argentina, si bien el capitán de la Roja hizo gala una vez más de su luminosidad, fueron dos goles de su colega Nico los que solucionaron la papeleta.
Nico nació en Buenos Aires, precisamente el 24 de julio de 1976, y no imaginaba mejor forma de celebrar su cumpleaños. "Este partido quedará como un momento muy especial de mi carrera", señaló a FIFA.com. "Muchos factores me hicieron sentir una cierta presión, pero también unas tremendas ganas de hacerlo bien. He tenido la suerte de que todo haya salido como soñaba".
Los estadísticos registraron en la memoria su doblete decisivo, y los espectadores fueron testigos de la maestría de los españoles. Lejos de ver amenazada su corta renta, los hombres de Joaquín Alonso controlaron el partido de principio a fin.
"Conocíamos perfectamente a la selección argentina y sabíamos lo que teníamos que hacer: tener paciencia y conectar lo más rápido posible en nuestras transiciones ofensivas. La confianza que teníamos nos permitió llevar a cabo nuestros planes a la perfección".
España incluso dio la impresión de elevar la calidad de su juego, como en cada uno de sus compromisos hasta la fecha. El pequeño número 6 de la Roja constituye el ejemplo perfecto.
Nico se lesionó en el tobillo derecho poco antes del comienzo de esta Copa Mundial de, y sólo ahora está recuperando todo su potencial. "Es verdad que no jugué a mi mejor nivel en la primera fase. Por eso, quiero dar las gracias a mis compañeros por su apoyo. ".
Aunque España parece no apuntar a otro objetivo que no sea el triunfo final, primero tendrá que quitarse de en medio a una sólida Squadra Azzurra. Casi perfectos contra Francia, los italianos abordarán esta semifinal seguramente con el cuchillo entre los dientes. Pero eso no parece inquietar a uno de los españoles más veteranos.
"Conocemos a Italia de memoria. Nos hemos enfrentado a ellos decenas de veces. El encuentro será muy reñido. Sabemos que este equipo nos va a causar muchos problemas, pero también sabemos cómo ganarles".
El estadio del Prado, decepcionado por la eliminación de sus ídolos a cargo de los Azzurri, no espera otra cosa para elegir a sus nuevos favoritos.
