No hace mucho tiempo, Cristiano Ronaldo se había encasillado en un papel de exhibicionista muy poco halagador. A pesar de su gran atractivo físico y sus extraordinarias dotes como futbolista, muchos opinaban que sus actuaciones sobre el terreno de juego tenían más de número de circo que del buen juego propio de un futbolista resolutivo.

Los tiempos cambiaron y, sin renunciar a encandilar al público, el portugués se ha convertido en un jugador de gran eficacia; de hecho, se ha convertido en uno de los mejores futbolistas del mundo. Aquellos críticos de antaño están ahora encantados con su juego irrefrenable y con su regularidad.

Belchior se identificaba plenamente con aquellas características que en su día fueron propias de su compatriota. El apuesto jugador de fútbol playa, dueño de una genialidad irrefutable, ha recibido duras críticas por jugar más de cara a la galería que en beneficio de su propio equipo y, a continuación, desaparecer completamente en los grandes partidos. "Me di cuenta de que había cosas que debía cambiar", confesó a FIFA.com el delantero portugués, justo después de haber espoleado a Portugal hasta la victoria contra Uruguay en el partido de cuartos de final de Marsella 2008.

"Salía mucho y no me centraba lo suficiente en el trabajo. Me di cuenta de que debía hacer del deporte mi vida para convertirme en un jugador regular y resolutivo. Ahora soy más maduro. Este año me entreno más que nunca y trabajo todos los aspectos del juego. Creo que aquí ha quedado demostrado".

Demostrado está, y con creces. A sus 25 años, y a pesar de no haber visto puerta en Río de Janeiro 2007, el jugador es actualmente, con nueve dianas en su haber, máximo goleador ex aequo de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA, y ha empleado su envidiable colección de malabares con el balón para propiciar muchos otros de los goles que figuran en la hoja de servicios de la Selecção das Quinas. Hasta hace poco, aquel Belchior juerguista y hombre de mundo tenía racionados sus minutos sobre la arena. Actualmente, encarna todo lo bueno que le está pasando a Portugal en el certamen en curso.

El jugador, sin embargo, no permite que las incesantes comparaciones entre él y la estrella del Manchester United se le suban a la cabeza. "Cristiano Ronaldo es un jugador fantástico, y yo todavía tengo que trabajar mucho para alcanzar su categoría. Las cosas me han ido bien en Marsella. Creo que estoy jugando el mejor fútbol de mi carrera, pero todavía debo mejorar", afirma.

Sin duda, Alexandre Soares estará planeando la forma de reprimir la influencia que sobre el terreno de juego ejerce Belchior, quien ya ha empleado su impecable control y exquisitos pases con el objetivo de crear ocasiones de gol también para sus compañeros en los encuentros contra El Salvador, las Islas Salomón, Italia y Uruguay, y se ha servido de su definición y puntería para convertrise en verdugo de estos rivales. "Belchior es un gran jugador. Antes no le daban tantos minutos, pero ahora que los ha conseguido está demostrando por qué es uno de los mejores del mundo", ha comentado el seleccionador de Brasil.

Brasil tuvo que emplearse muy a fondo para superar a Portugal por 10-7 en el encuentro de cuartos de final disputado el pasado mes de diciembre en Copacabana. Aquel día, sin embargo, los brasileños se enfrentaron a un Belchior que anteponía la vistosidad a los resultados. En la playa del Prado, el reformado número 10 intentará que los vigentes campeones muerdan la arena.

"Confiamos en nuestras posibilidades y creemos que podemos ganar a cualquier equipo, incluido Brasil", afirma rotundamente Belchior. Y por lo visto hasta el momento, ¿quién se anima a ponerlo en duda?