Marta, la nueva revelación brasileña, se convirtió el miércoles en el centro de atención del agradecido público de Tesalónica con un sublime gol que dio la victoria a su equipo por 1-0 sobre Australia, en un encuentro correspondiente al Grupo G.
La volante izquierda disparó el único tiro de su equipo en una primera parte que las brasileñas dominaron, después de que la joven figura superara por el interior a la capitana australiana, Cheryl Salisbury, y estampara un zurdazo junto al primer palo. El resultado deja a las sudamericanas empatadas a tres puntos con Estados Unidos, pero segundas por diferencia de goles en el grupo de cuatro equipos.
Su compañera, la delantera Formiga, arrancó suspiros de admiración con su depurada técnica entre la numerosa concurrencia que asistió al estadio Caftansóglio. Su delicioso giro y subsiguiente disparo desde el borde del área permitió lucirse a Cassandra Kell por primera vez. Pero fue la pequeña Marta, dos centímetros y medio más baja que ella, con sus 160 centímetros, la que empezó a deleitar a los espectadores con su extraordinario equilibrio, su tremenda velocidad y su zurda mágica.
Al cabo de media hora, la número 10 volvió a penetrar por la izquierda y cruzó el balón a Formiga, que controló bien pero disparó desviado desde un ángulo demasiado cerrado. Dada la facilidad que tenían las mediocampistas brasileñas para encontrarla, dos minutos más tarde Marta envió el balón al segundo palo para que Grazielle, que estaba merodeando por la derecha, cabeceara fuera.
El gol tenía que llegar, y tenía que marcarlo Marta. Después de darle unas cuantas vueltas a la experimentada Salisbury antes de marcar, la joven de 18 años, que juega en el Umeå sueco, tuvo la desvergüenza de despegarse de sus compañeras y pegarse una carrera de 40 metros para celebrar su gol frente a las cámaras de televisión. Marta sabe que es una estrella. El público griego y los telespectadores de todo el mundo también lo saben ahora (1-0, 36'). "Quería dedicar el gol a mi madre", explicaría más tarde la muchacha.
"Ya sabíamos que Marta es una futbolista de categoría internacional y que es capaz de cambiar el rumbo de un partido", comentó el seleccionador australiano, Adrian Santrac, tras la cita. "Es completamente zurda, como Maradona, y muy difícil de parar".
Las Matildas, que hasta entonces habían dado pocas señales de constituir una amenaza, deberían haber empatado dos minutos más tarde. Heather Garriock metió un buen centro al área para Sarah Walsh, pero a pesar de tener la portería a su alcance, la delantera erró el disparo. Fue una magnífica oportunidad que hizo llevarse las manos a la cabeza a los dos entrenadores.
La segunda parte fue otra historia. Mientras el público llenaba las gradas, Brasil decidió sentarse a esperar y Australia tomó la iniciativa. La joven de dieciséis años Sally Shiphard empezó a desempeñar un juego sobrio pero muy eficaz como mediocampista defensiva, en tanto Joanne Peters distribuía con maestría el esférico por territorio brasileño.
Las chicas de Adrian Santrac podrían haber quedado muertas y enterradas en una nueva ocasión de las sudamericanas, pero Pretinha, que se había girado soberbiamente en el área, mandó su disparo directamente al estómago de Kell en el minuto 48.
En un nuevo arranque al filo de la hora de juego, las australianas dieron otro par de sustos. Primero Garriock lanzó una falta que paró Andreia. Luego, la misma jugadora logró centrar con picardía desde la izquierda, pero la guardameta sacó el balón con el puño frente a las narices de Lisa De Vanna, que había entrado en juego tras el descanso.
Sin la amenaza ofensiva de Kátia o la presencia de Sisi, Brasil pareció echar en falta su habitual energía. Grazielle disparó alto en las postrimerías del encuentro, antes de que Marta colocara el balón a Pretinha para que esta disparara desde muy lejos el último lanzamiento de la contienda muy por encima del travesaño.
"Nuestro último partido fue hace trece días, y eso se ha notado en la segunda mitad", declaró después el seleccionador René Simões: "Sólo Marta, que se ha incorporado al equipo desde Suecia, fue capaz de jugar bien, pero el resto necesitará algún tiempo para aclimatarse a las condiciones de Grecia".
Australia viajará ahora a Heraclion para enfrentarse a la anfitriona, Grecia, mientras que Brasil se medirá a Estados Unidos en Tesalónica.
"En la segunda parte, les ganamos tiempo y terreno a las brasileñas y jugamos mucho mejor", apuntó Santrac. "Vamos a Creta con algo de fe".