Nigeria arranca su campaña olímpica contra Japón, el sábado en Atenas, con la esperanza de que 2004 se convierta en el año de gracia de las mujeres africanas en el fútbol mundial.

Los Juegos Olímpicos han sido buenos con sus hermanos en los últimos años, y ahora las Súper Halcones han decidido que Grecia sea el lugar en el que el continente madre se encuentre con el éxito.

En los últimos días, la escuadra del seleccionador Ismaila Mabo se ha alojado a sus anchas en la zona de fútbol de la Villa Olímpica, saboreando el espíritu de los Juegos y aprovechando al máximo las amplias instalaciones de que dispone.

"Somos campeones de África, pero queremos causar impresión en el fútbol mundial. No hemos venido aquí de fiesta: las expectativas en nuestro país son muy altas. Estamos aquí para ganar, y podríamos dar perfectamente una sorpresa", ha declarado un decidido entrenador, que ha participado en la construcción de la selección femenina nigeriana durante los últimos 13 años, el mismo que la condujo a cuartos de final de EE UU 1999.

La escuadra recorrió Alemania en vísperas del torneo, en donde perdió ante las campeonas del mundo, pero derrotó con autoridad a otros cinco combinados.


Un arranque tardío
Nigeria y México han sido los únicos equipos que no han participado en la jornada inicial de la competición, que enfrenta a diez selecciones. Relajadas en sus apartamentos atenienses, las futbolistas de ambos países han podido ver la sorprendente victoria por 1-0 de Japón sobre la favorita del Grupo E, Suecia, equipo que derrotó a las Súper Halcones por 3-0 en la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA disputada en Estados Unidos el pasado septiembre.  

Pero a Mabo le interesa más su propia tropa. "Antes del torneo no he visto vídeos de Japón, de manera que para mí es una incógnita", ha admitido. "Acabo de decirles a mis jugadoras que permanezcan tranquilas, y que traten a sus rivales como a seres humanos, con el debido respeto. En fútbol, todos los equipos tienen un 50% de probabilidades de ganar".

Nigeria, única selección clasificada de la Confederación Africana de Fútbol, ha sabido defender su corona tras derrotar en semifinales a su antigua rival, Ghana, y a Sudáfrica en la final. No ha cambiado mucho en el equipo que perdió sus tres encuentros en EE UU 2003. Perpetua Nkwocha y Mercy Akide siguen siendo las figuras más destacadas, pero la Asociación Nigeriana está explorando otras vías para la promoción del deporte rey en el país más poblado de África.

Mabo, que es musulmán, está promoviendo el reclutamiento de jugadoras entre la población del norte del país, que profesa mayoritariamente la religión del islam.


"En Nigeria tenemos talento en abundancia. Organizamos competiciones en busca de promesas. A las jugadoras que seleccionamos, las invitamos a los campos de entrenamiento nacionales para que continúen su preparación. Hemos incorporado a las concentraciones unas cuantas mujeres musulmanas, pero en el norte del país el fútbol femenino no ha terminado de arraigar", explica, al tiempo que confirma que todas las futbolistas de la actual selección son cristianas. "Estamos llevando nuestra empresa al norte, para fomentar el progreso, y están empezando a aceptarlo".

Dada la ausencia de la selección masculina en los Juegos Olímpicos de este año, la prensa nigeriana está centrando la atención en sus mujeres en Grecia, y su éxito podría muy bien estimular el interés del país. En el que acaso sea el grupo más difícil, las Súper Halcones intentarán sumar los tres puntos contra Japón, que les garantizarían el pase a la segunda ronda. Y después de eso, ¿quién sabe?