En su segundo partido de grupo las suecas se juegan el todo o
la nada frente a Nigeria. A las escandinavas tan sólo les vale una
victoria, tras perder su encuentro inicial frente a Japón. Un
empate significaría la eliminación de Suecia del Torneo Olímpico de
Fútbol femenino. Nigeria no es ninguna incógnita para las suecas,
habida cuenta de que ambas selecciones ya se enfrentaron en su
último partido de grupo en la pasada Copa Mundial del Fútbol
Femenino de la FIFA EE UU 2003. La situación era idéntica,
únicamente la victoria clasificaba a Suecia para cuartos de final.
Por aquel entonces, en Columbus (Ohio), Hanna Ljungberg, por partida doble, y Malin Moström sellaron la victoria, a pesar de haber comenzado con un fuerte viento en contra. Sin duda, las jugadoras de Marika Domanski-Lyfors se encontrarán con condiciones climatológicas menos adversas en el estadio Pantesálico de Volos.
La seleccionadora sueca, en cambio, sí tendrá algún que otro quebradero de cabeza respecto a la forma física de sus jugadoras. En su debut olímpico, las fuerzas del equipo comenzaron a flaquear tras un buen inicio de partido, y el juego sueco careció de rapidez y creatividad. A ello se suma que las suecas apenas lograron elaborar ocasiones de gol, por no hablar de una defensa que dio todo menos la sensación de seguridad. En este sentido, y a efectos de recargar energías, Domanski-Lyfors agradece los seis días que transcurrieron entre el partido inicial y el encuentro frente a las africanas. "Este descanso nos vino bien porque nos pudimos recuperar", declaraba la entrenadora de 44 años, que incluso no descarta efectuar cambios en el once inicial. "Contamos con una plantilla equilibrada, y siempre puede haber lugar a modificaciones".
A pesar de la derrota frente a Japón, Domanski-Lyfors tampoco descarta poder hacerse con el primer puesto del grupo. "La victoria de Nigeria sobre Japón no me sorprende en absoluto. Somos conscientes del potencial de las nigerianas, sobre todo en el apartado ofensivo. En defensa, sin embargo, han mostrado puntos débiles. Evidentemente, este resultado beneficia nuestros intereses", concluía Domanski-Lyfors.
Ljungberg y Westberg disputarán su centésimo partido como
internacionales
Ahora las suecas sólo piensan en redimirse tras la derrota
inicial por 0-1. La delantera Hanna Ljungberg, que, al igual que
Karolina Westberg, disputará su partido número 100 con la camiseta
de Suecia, espera seguir mejorando su forma. Sin duda, también
beneficiaría a su compañera en ataque, Victoria Svensson, que
contra Japón se vio sola en muchos momentos del partido y no pudo
superar el entramado defensivo nipón. "Sigo decepcionada por
la derrota contra Japón. Empezamos bien, pero no tuvimos la
suficiente agresividad", resume Ljungberg. "Tenemos que
mejorar las transiciones de la defensa al ataque y la organización
del juego. No hemos sabido sacar provecho de la posesión del balón.
Me gustaría poder volver a marcar por partida doble contra Nigeria,
y espero que tardemos poco en adelantarnos. No marcamos en los dos
últimos partidos, frente a Japón y
Noruega".
"Venceremos a Nigeria. Siempre damos lo
mejor de nosotras mismas cuando estamos bajo presión", asegura
Svensson. En caso de batir a las africanas con dos goles de
diferencia, las suecas no sólo se garantizarían el primer puesto
del grupo, sino que también evitarían enfrentarse en principio a
Alemania, campeona del mundo, en lo que sería una reedición de la
final de la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA EE UU 2003.
Karolina Westberg cree que "tenemos que dinamizar nuestro juego, y no debemos desesperarnos si no marcamos pronto. Somos conscientes de que estamos en condiciones de ganar a cualquier equipo. Para ello todas y cada una de nosotras tendrá que jugar al cien por cien. No nos queda más remedio que hacer un buen partido para no quedar eliminadas".
Las jugadoras suecas intentaron distraerse algo antes del encuentro decisivo frente a Nigeria, de modo que el equipo entero se desplazó a Atenas para asistir a la ceremonia de inauguración, una experiencia inolvidable para todas, que la meta Carolina Jonson describió como "un parón bienvenido". A dos días del partido contra Nigeria, las escandinavas presenciaron el Italia-Japón en Volos, correspondiente al Torneo Olímpico de Fútbol masculino. Las escandinavas disfrutaron del 3-2 de los transalpinos sobre los nipones. "A nadie la amarga un dulce", bromeaba una de las jugadoras. Y es que las suecas estaban alojadas en el mismo hotel que la selección italiana antes de que partiese a Atenas.
Declaración de intenciones por parte nigeriana
La victoria por 1-0 sobre Japón, junto con la composición
actual del grupo, garantiza el pase a cuartos de final de las
nigerianas. En cualquier caso, no cederán el primer puesto del
grupo a las suecas sin oponer resistencia, porque si pierden por
más de un gol de diferencia les espera Alemania en la ronda de los
últimos ocho. Hace tan sólo unas semanas Nigeria perdió un amistoso
contra las vigentes campeonas del mundo por 1-3.
El seleccionador nigeriano, Ismaila Mabo, espera con emoción "el próximo encuentro contra Suecia. Presencié desde casa nuestra derrota por 3-0 en el Mundial de 2003 en Estados Unidos, pero ahora la situación es distinta y contamos con una preparación mejor". Una clara declaración de intenciones por parte nigeriana. "Queremos quedarnos en Volos, así que ganaremos el partido. Por más que ellas sean un gran equipo, me animaría a decir hasta que podemos quedarnos con el título", completó.