El seleccionado mexicano hizo un buen negocio en Atenas y, pese a caer ante Alemania por 2-0, obtuvo su pasaje a cuartos de final en su primera participación en un torneo olímpico de fútbol femenino. Las germanas, líderes absolutas del Grupo F, exhibieron su potencial hasta alcanzar la diferencia y luego cuidaron energías, dado que ahora enfrentarán a Nigeria en cuartos de final. El equipo Tricolor hará lo propio ante Brasil.

El partido disputado en el estadio Karaiskaki contó con la presencia de un grupo no muy numeroso, pero sí ruidoso y entusiasta, que acompañó a las chicas norteamericanas en su difícil misión de contener a las potentes europeas.

Ya en los primeros compases las alemanas demostraron por qué son unas de las candidatas a quedarse con la medalla, y con su acostumbrada potencia física comenzaron a arrimarse contra el arco de Jennifer Molina. El primer temblor para las Tricolores llegó temprano, cuando Renate Lingor, sola frente a la arquera, remató por arriba del travesaño (6').

México se defendía con la tenencia del balón, pero sufría con los centros aéreos. Un nuevo tiro de esquina y una mala salida de Molina derivaron en un remate de Isabelli Bachor que fue despejado en la boca del arco por Mónica Vergara. El rebote, capturado por Ariane Hingst, hizo temblar el travesaño (11').  Birgit Prinz aún no había aparecido, pero cuando lo hizo casi anota. Lamentablemente para ella, su cabezazo fue despejado en la línea por Alma Martínez (17').

Las chicas de Leonardo Cuellar no hacían pie en el mediocampo y se salvaban constantemente. Y la manzana, de tanto mover el árbol, cayó por su propio peso para Alemania. Kerstin Garefrekes peleó un balón que encontró Prinz. La potente delantera desbordó por derecha y sirvió para Lingor, quien remató con derecha obligando al rebote de Molina. Petra Wimbersky, en la boca del arco, encontró el regalo y envió su cabezazo a la red (1-0; 20').

"Físicamente hubo una diferencia importante, pero por sobre todas las cosas en la experiencia para manejar los momentos del encuentro. Estamos honrados de haber compartido este campo de juego Alemania", afirmaría más tarde Leonardo Cuellar.

Tras el gol, y al compás del "sí, se puede" que coreaban sus aficionados, las norteamericanas se asociaron en el mediocampo e intentaron manejar el balón. No obstante, la experiencia, potencia y practicidad de las alemanas continuó marcando la diferencia. Slike Rottenberg pasaba una tarde tranquila, pero tuvo que lucirse en dos oportunidades tras un tiro libre de Maribel Domínguez y la posterior arremetida de Guadalupe Worbis (39').

Con el comienzo de la segunda parte, las alemanas lucieron renovadas e incluso pudieron estirar la diferencia con un remate potente de Navina Omilade. Sin embargo, la buena respuesta de Molina despejó el peligro y despertó una ovación del público (52'). ¿México? Continuó con su plan de resguardarse en defensa, mantenerse compacto en el mediocampo y buscar alguna contra para Maribel Domínguez. La delantera casi iguala las acciones con un remate desde lejos, pero el balón se perdió apenas afuera ante la volada espectacular de Rottengerg (55').

El calor y la presión hicieron disminuir el ritmo del juego, a medida que los minutos corrían y el estadio se iba completando en su capacidad. En ese contexto, Cuellar y Tina Theune-Meyer movieron el banco de suplentes y dieron descanso a algunas de sus futbolistas. El control de las acciones, y las situaciones más peligrosas, seguían siendo a favor de las germanas. Kerstin Stegemann exhibió todas su potencia por derecha para servir un buscapié que por poco no pudieron conectar las atacantes. Elizabeth Gómez, con derecha, alcanzó a despejar el peligro (69').

La red volvería a sacudirse una vez más, y sería nuevamente la mexicana. En esta oportunidad, un centro de Stegeman desde la derecha sobró la salida de Molina y encontró bien ubicada a Prinz, quien conquistó con comodidad su quinto tanto en el torneo (2-0; 79'). El marcador no volvería a moverse.

"Este es un día muy especial para el fútbol femenino en México. Pasamos un grupo muy complicado y dimos un nuevo paso rumbo al afianzamiento de este hermoso juego en nuestro país. Ahora, con la misma humildad con que llegamos, esperamos pelear con Brasil para ir por una medalla", aseguró un feliz Cuellar en conferencia de prensa.

Por su parte, la estratega alemana reconoció que "México fue un rival mucho más complicado que China. Nosotras comenzamos un buen juego, pero luego decaímos un poco. Ahora vamos por Nigeria, que ha demostrado ser un equipo muy potente, lleno de velocidad y habilidades".