Patras se ha convertido en sinónimo de goleada. Después de que la selección femenina alemana celebrara un contundente 8-0 sobre China, las brasileñas tampoco se han querido quedar cortas, con una victoria de 7-0 ante Grecia que al mismo tiempo ha sido una auténtica demostración de buen fútbol.

El combinado sudamericano dominó el encuentro desde el primer momento, y creó, en el minuto 6, su primera gran ocasión. Tras una bonita carrera por el centro, Elaine entró en el área chica y disparó, pero la cancerbera Maria Giatrakis pudo demostrar sus increíbles reflejos.

En el estadio Pampeloponésaco, empezaban a calentarse las cosas. Las sudamericanas ofrecían un juego de ataque muy variado y efectivo, pero se encontraban, una y otra vez, con la guardameta Giatrakis. Del lado contrario, las griegas, a pesar de que contaban con el apoyo de la afición, apenas lograron crear peligro.

Sin embargo, en el minuto 19, se producía un ataque sorpresa a manos del equipo anfitrión, cuando a Dimitra Panteleiadou le salió un autopase, que no consiguió aprovechar tras la carrera.

A los dos minutos, los esfuerzos de las brasileñas se veían recompensados. Formiga hizo una rapidísima incursión por la banda derecha, centró en el momento oportuno para Pretinha, que aguardaba bien posicionada dentro del área, y ésta remató a gol de cabeza (21'). 

A partir de ese momento, las sudamericanas seguían creando buenas ocasiones, sin terminar de convertirlas. En el lado contrario, se pudo apreciar la buena intención de las helenas, que no lograban superar a la defensa brasileña.

No obstante, en el tiempo añadido de la primera mitad, las brasileñas volvieron a conseguirlo. Formiga puso un lanzamiento de falta desde la derecha en el centro del área, donde Christiane se elevó y remató de cabeza para convertir el 2-0 desde el punto penal (45+).

Tras el descanso, se siguió notando el dominio brasileño. A los cuatro minutos de la segunda mitad, el equipo de Simões anotaba el 3-0 (49'). Pretinha pasó hacia atrás el balón dentro del área, para Grazielle, que envió una potentísima volea al fondo de la puerta griega.

En estos momentos, las sudamericanas entraban en trance. Grazielle se internó por lo banda derecha, centró al segundo palo, y Christiane materializó el 4-0 rematando, sin mucho esfuerzo, con la cabeza (55').

Con esta ventaja en el marcador, las féminas de Brasil empezaron a ofrecer un verdadero espectáculo. Con numerosos pases rápidos y bien coordinados, las sudamericanas pretendían pasear el esférico hasta el arco rival, pero siempre se encontraban con alguna pierna o cabeza helena.

Las acertadas combinaciones y el maravilloso juego de pases cortos terminaron por cautivar incluso a la afición griega. Un murmullo se extendió por entre las masas, cuando Pretinha lograba, con un falso amague, integrarse en el área, y cruzó para Marta, que anotó empujando con tranquilidad el balón hacia el interior de la portería (5-0, 70').

Los goles se volvían cada vez más bonitos. Grazielle no tardó ni dos minutos en colocarle un balón a Daniela, que metió un potente cañonazo por toda la escuadra izquierda (6-0, 72'). Grecia sólo hacía ya por defenderse, y muy rara vez llegaba a atacar.

La puerta griega estaba constantemente amenazada. De pronto, entró por lo alto un centro de Maycon en el área, desde donde Christiane envió el balón, con la punta de la bota, a gol, por encima de Giatrakis (77').

Al término del encuentro, el 7-0 situaba a Brasil en cuartos. Para Grecia, se trata del final de su torneo.

"El equipo griego nos ha regalado muchos espacios, sobre todo en la segunda parte. Para nuestro equipo ha sido un placer jugar bajo estas condiciones",  explicaba el técnico brasileño, René Simões.

Su homóloga griega, Xanthi Konstantinidou, resumió: "Brasil tiene un equipo excelente. En la segunda mitad, hemos jugado con dos puntas para acortar distancias. A mis jugadoras les duraba el cansancio de los últimos encuentros".