Tras tres jornadas emocionantes del Torneo Olímpico de Fútbol femenino en Volos, Atenas, Patrás, Thessaloniki y Heraclion. Grecia, equipo anfitrión, y China han sido las dos selecciones eliminadas de las diez que comenzaron este torneo. Una vez más quedó patente que el fútbol femenino está cada vez más igualado en su elite. FIFA.com hace un repaso a algunas de las jugadoras más destacadas de los distintos combinados durante la primera fase de la competición.

Eriko Arakawa (Japón)
Eriko Arakawa ya dio buena muestra de su potencial durante la fase de clasificación de la zona asiática. Marcó un gol en la victoria por 3-0 en la semifinal frente a Corea del Norte. También vio puerta en un partido amistoso contra Estados Unidos. En el partido inicial del Torneo Olímpico de Fútbol femenino llevó una y otra vez el peligro al área rival; la zaga sueca encontró serias dificultades para controlar a la jugadora nipona. No en vano, marcó el gol que le brindó la victoria por 1-0 y con ello la clasificación para los cuartos de final, donde espera Estados Unidos. A pesar de la derrota contra Nigeria, quedó clara la importancia de esta jugadora del NTV Beleza para su selección.

Maribel Domínguez (México)
El debut olímpico de las chicas mexicanas ha superado las expectativas y, pese a compartir el grupo con las experimentadas Alemania y China, han conseguido su pase a la siguiente ronda. Entre ellas se ha destacado Maribel Domínguez, quien se ha mostrado veloz, agresiva, batalladora y solidaria. Con el número 9 en su espalda, la atacante del Atlanta Beat levantó a los espectadores en Patrás y Atenas con sus corridas y remates. ¿Goles? Nada menos que ante China, el único de México en primera fase, que a la postre serviría para asegurar la histórica clasificación a cuartos de final.

Marta (Brasil)
Marta emana talento futbolístico desde la cabeza que cubre su negra coleta hasta las puntas de sus centelleantes pies. A sus 18 años, la número 10 brasileña se está convirtiendo en la mayor gloria del fútbol femenino. Su magnífica zurda, combinada con su manera de dejar caer el hombro derecho, es capaz de hacer florituras dignas de dejar boquiabierto hasta al mismísimo Zidane, por no hablar del público en general. Pero su contribución no es sólo de cara a la galería: ha marcado dos magníficos tantos y servido innumerables ocasiones a sus compañeras. La extraordinaria belleza de Marta con el balón a buen seguro encandilará muy pronto a muchos de los aficionados que siguen a la selección brasileña en este torneo, y a los que la seguirán en los próximos años.

Malin Moström (Suecia)
Malin Moström es el cerebro del combinado sueco. Reparte el juego desde el mediocampo a ambas bandas. Ya sea en su club, el Umeå, o en la selección, siempre intenta ordenar el juego del equipo y poner en escena con sus pases a las delanteras Victoria Svensson y Hanna Ljungberg. La jugadora de 29 años ha disputado 87 partidos internacionales con la camiseta de Suecia desde su debut en 1998, lo que la convierte en una de las veteranas del equipo. Su gol de la victoria por 2-1 sobre Nigeria y la subsiguiente clasificación de su selección para los cuartos de final es, sin duda, el broche de oro a su extraordinario rendimiento.

Perpetua Nkwocha (Nigeria)
En el partido inicial contra Japón (1-0), la delantera Perpetua Nkwocha supo convencer por su actuación tanto en el mediocampo como en el ataque. Asimismo, su potente remate de cabeza supuso la ventaja en el marcador para las nigerianas frente a las suecas en un partido que finalmente perderían por 1-2. Pocos minutos después de este gol, la espigada delantera de 28 años podía haber redondeado la faena, pero su disparo se estrelló en el larguero. Junto con Mercy Akide contribuyó con un gol al 2-2 correspondiente al partido decisivo de la clasificación para los Juegos Olímpicos en Sudáfrica. Habrá que seguir, pues, con atención la evolución de la número cuatro del combinado nigeriano durante este torneo.

Dimitra Panteleiadou (Grecia)
Única ariete en punta, Dimitra Panteleiadou ha sido la principal satisfacción de la formación helena. Con sus 1.56 metros de altura, la delantera del PAOK de Salónica ha sabido sacar el máximo partido de su velocidad en carrera. Su celeridad atacante y su vivacidad han creado problemas a las atléticas defensas australianas y norteamericanas. Incluso estuvo a punto de marcar frente a las Matildas, pero erró el remate. Si hubiera estado un poco más respaldada en la línea de vanguardia, su eficacia ciertamente habría sido mayor. Pero con tan sólo 18 años, Panteleiadou tiene todo el tiempo del mundo para progresar.

Joanne Peters (Australia)
Todos los balones de las Matildas pasan por Joanne Peters. La gran directora de la orquesta australiana (1.72 metros), de aspecto desgarbado, es la auténtica inspiración de sus compañeras. Además de contar con una enorme potencia, sabe leer perfectamente la jugada y servir pases milimétricos a Danielle Small, Lisa De Vanna o Sarah Walsh. No contenta con ser una excelente pasadora, esta jugadora del Powers de Nueva York tiene asimismo una excelente puntería de cara a la puerta rival. Estuvo a punto de marcar frente a Grecia por medio de una espectacular volea, pero no falló la diana contra las norteamericanas: su cabezazo por toda la escuadra dejó clavada en línea de meta a la guardameta Briana Scurry. Esta australiana de 25 años parece haber alcanzado la cima de su arte.

Birgit Prinz (Alemania)
Birgit Prinz es la absoluta referencia del juego alemán. La delantera de la selección alemana muestra su mejor cara en la cita olímpica. Y es que ha marcado la mitad de los diez goles de su equipo en los partidos de la primera fase. La jugadora de 26 años, sin embargo, no sólo destaca por su olfato goleador y su frialdad a la hora de materializar las ocasiones, sino también por sus cualidades de líder sobre el césped. La Jugadora Mundial de la FIFA 2003 no actúa como delantera centro clásica, sino que se desplaza hacia las bandas, creando así espacios para sus compañeras. También participa en el juego defensivo y logra arrastrar a todo el equipo.

Wei Teng (China)
En un equipo que rindió muy por debajo de lo esperado, Wei Teng es una de las pocas jugadoras que han dejado una buena imagen en su paso por el torneo olímpico de fútbol femenino. La delantera del Beijing Chengjian, que luce el número 10 en su espalda, fue la abanderada de cada ataque de su equipo, rotó por todo el frente de ataque y exhibió un repertorio de regates e indescifrables quiebres de cintura. La frustrante experiencia olímpica, al menos para ella, ha dejado cierto sabor agridulce en su vuelta a casa.

Abby Wambach (Estados Unidos)
Con una estatura de 1.80 metros y un peso de 73 kilos, Abby Wambach tiene una presencia imponente en la cancha. Poderosa por alto, fuerte con la pelota y con un buen toque para ser una futbolista tan alta, esta muchacha de 24 años es capaz de asustar a cualquier defensa. Hace poco ratificó su asombrosa racha de más de un gol por partido con un cabezazo por alto contra Grecia, equipo anfitrión, y antes de eso calmó los nervios estadounidenses con un segundo gol de garra contra Brasil. Si las norteamericanas acaban haciéndose con el oro olímpico, esta chica va a tener mucho que ver con ello.