Gracias a una victoria sobre Australia por 2-1, Suecia, subcampeona del mundo, se ha clasificado para semifinales. Si consideramos la mejora del rendimiento con respecto a los partidos de grupo, las jugadoras de la seleccionadora Marika Domanski-Lyfors han merecido quedar entre los cuatro finalistas, con goles de Hanna Ljungberg y Sarah Larsson. Pronto tendrán que enfrentarse a Brasil, igual que en cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA EE UU 2003. A su rival, Australia, sólo le salió un gol a manos la delantera De Vanna, que sirvió para acortar distancias en el último cuarto de hora; Suecia tuvo que sufrir en los minutos finales del encuentro.

Ambos equipos tardaban en arrancar, si bien Suecia parecía estar un poco más centrada. Pasaron 15 minutos hasta que los espectadores pudieron disfrutar de la primera ocasión y fue un aviso espectacular de las escandinavas. Tras un saque de esquina de Therese Sjögran, recibió el esférico Victoria Svensson, que remató desde once metros contra el travesaño. La guardameta australiana no hubiera podido hacer nada.

Sin embargo, las australianas no tardaron en despertarse. Gracias a una bonita jugada de Heather Garriock, que centró desde la izquierda, Danielle Small desaprovechó una ocasión única de imponerse en el marcador desde una posición bastante favorable (23'). Pero las escandinavas seguían presionando. Tras una lucha entre Malin Moström y Sally Shiphard, el esférico terminó en posesión de Hanna Ljungberg, que penetró en el área tras una carrera en solitario de más de 30 metros y dejó a Kell sin recursos con un zurdazo (1-0, 25').

Las suecas encerraban a su adversario en la defensa y sus esfuerzos fueron recompensados. Tras un saque de esquina de Kristin Bengtsson, Svensson prolongó el pase para Sarah Larsson, que empotró de cabeza el balón en la puerta, desde cinco metros y pasando por encima Kell. De esta manera, crecía la distancia en el marcador (2-0, 30'). Las Matildas tuvieron dificultades para desenvolverse con la presión que ejercían las escandinavas. No obstante, las jugadoras de las Antípodas seguían sin rendirse; Joanne Peters superó a Larsson, y su disparo pasó muy cerca del arco de Caroline Jönsson (36'). El técnico australiano, Adrian Santrac, sacó a la mediocampista Small para que pudiera entrar Lisa De Vanna, la segunda delantera, para reforzar el ataque. Garriock lo intentó con un disparo que se fue alto (38'). Australia vivía su mejor momento del partido, sin lograr comprometer a la defensa nórdica.

Ljungberg puso el primer signo de exclamación a la segunda parte, al rematar de cabeza desde los 14 metros, rozando el poste (52'). Un balón de Moström, que no era ni disparo ni centro, tocó la parte superior del larguero, después de haberse precipitado peligrosamente sobre la portería (55'). Las europeas tuvieron suerte cuando Marklund perdió el esférico ante De Vanna, que no supo controlar (56').
Las australianas incrementaron sus esfuerzos, y Cheryl Salisbury estuvo a punto de convertir un remate de cabeza tras un saque de esquina de Gillian Foster (59'). Santrac al final se las jugó todas; introdujo a una atacante más, Selin Kuralay. Ljungberg estuvo cerca de conseguir una ventaja todavía mayor para su equipo, con un remate tras un centro de Larsson, desde los cinco metros, ligeramente desviado (65'). El disparo de Sjöström, después de superar a Shiphard en una espectacular jugada, no llegó a entrar (78').

El espíritu incansable de Australia tampoco quedó sin recompensa. De Vanna se fue de Marklund y empujó el esférico desde los cinco metros a gol. Jönsson no tuvo nada que hacer (2-1, 79'). Las escandinavas volvían a sentirse presionadas. Kuralay y Garriock estuvieron a punto de superar a la defensa sueca, algo inestable en los minutos finales (83'). Un remate de cabeza de Sarah Walsh, tras el lanzamiento de la imponente Garriock, se fue ligeramente desviado (87').

La entrenadora sueca, Marika Domanski-Lyfors, se ha quedado muy satisfecha: "Estoy muy contenta, porque hemos jugado, sobre todo en la primera mitad, muy bien. Australia ha introducido una delantera más en la segunda parte, con lo que ha cambiado su táctica. Pero nosotras hemos luchado y, al final, lo hemos conseguido".

Malin Moström ya está pensando en la dura prueba que les espera en semifinales con Brasil: "Tenemos que imponer nuestro propio juego, un juego agresivo y compacto. Creo que así les vamos a ganar".

El técnico de Australia, Adrian Santrac, ha explicado tras el encuentro: "Creo que hoy la diferencia más grande tiene que ver con la experiencia. Igual que con Estados Unidos, hemos ejercido mucha presión en la segunda parte, pero no hemos conseguido meter otro gol".

La organizadora de juego Cheryl Salisbury ha recalcado: "Hoy se ha podido apreciar que estamos al nivel de los mejores equipos. Si conseguimos quedarnos juntas, tenemos un buen futuro por delante".