El partido de cuartos de final de la selección femenina alemana fue un duelo bastante sacrificado. Con unas temperaturas por encima de los 30°, el viernes en Patrás, las alemanas tuvieron que dejarse la piel frente a Nigeria. Las cosas no se les pusieron nada fáciles, y las africanas fueron las primeras en adelantarse en el marcador. El resultado de 2-1 situó a Alemania en una semifinal soñada.
Las actuales campeonas mundiales se enfrentan a Estados Unidos, que también ha sido campeón dos veces. El encuentro contra las norteamericanas se presenta como una experiencia vivida para el once germano. Prácticamente hace un año, los dos equipos se enfrentaban en semifinales de la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA EE UU 2003. En Portland, fue Alemania quien dominó, el 6 de octubre de 2003: cosechó un 3-0 contra las anfitrionas. Posteriormente, se llevaría el título de campeona del mundo.
Ante el encuentro con las norteamericanas, lo primero es recuperar fuerzas. "Estos días, tenemos que recuperarnos para poder superar a Estados Unidos", explicó la seleccionadora alemana, Tina Theune-Meyer, después del encuentro contra Nigeria. Para el combinado alemán, que partió el sábado temprano para Heraclion, ahora sólo se trata de relajarse y recobrar energías. Le quedan dos días para preparar el siguiente partido. La paradisíaca isla de Creta servirá de escenario para la contienda; en el estadio Pancritio, luchará por alcanzar la final de los Juegos Olímpicos de verano en Atenas.
El triunfo sobre las africanas, en cuartos de final, no fue nada fácil. Alemania tuvo muchas dificultades y no terminaba de entrar en el juego. "Durante un buen rato, sólo estuvimos centradas en reaccionar, en lugar de ofrecer 'acciones' concretas; nuestro mediocampo estaba sobrecargado", se lamentaba Theune-Meyer tras el partido con el combinado nigeriano. Tuvo que entrar Conny Pohlers, en la segunda mitad, para que cambiara el panorama y se produjera la victoria de las europeas. La jugadora de Potsdam anotó en el minuto 81 el tanto de la victoria, después de haber fallado dos goles regalados. "Desde el momento en que entras a jugar, tienes que hacerte notar. Podría haber decidido el partido mucho antes, con las ocasiones que tuvimos", explicó la suplente de 25 años.
Su diana y, sobre todo, su buen rendimiento en el segundo tiempo dan a la eficaz delantera esperanzas de formar parte del once inicial para el próximo duelo. "Me siento en forma y estoy dispuesta a jugar desde el primer minuto", señala la futbolista, deseosa de que le brinden una oportunidad.
Para ganar a las estadounidenses, sin embargo, Alemania todavía tiene que mejorar su rendimiento. "No nos despertamos hasta que encajamos el gol en contra; estas cosas no nos pueden pasar contra un equipo como Estados Unidos", advirtió la técnica alemana. Después de que Mercy Akide adelantara a las africanas poco después del descanso, Steffi Jones le daba nuevos impulsos a su equipo gracias al gol del empate.
Las campeonas del mundo van suficientemente motivadas al partido del lunes. Conocen al adversario, y lo cierto es que Estados Unidos no deja de ser un rival muy especial. La seleccionadora alemana, Tina Theune-Meyer, tampoco cree que se vaya a repetir un Alemania-Nigeria: "Ahora que se trata del pase a la final, el equipo se va a dominar y va ofrecer el fútbol que nos caracteriza".