Verano, sol, playas y mar, condiciones inmejorables para disfrutar de unas vacaciones. ¿Quién podría pensar en fútbol? Sea como fuere, el destino turístico de Creta será escenario esta noche la primera semifinal del Torneo Olímpico de Fútbol femenino, de la que saldrá una de las selecciones finalistas. La vigente campeona del mundo, Alemania, se enfrentará en el estadio Pancritio de Heraclion a Estados Unidos, que cuenta con dos títulos mundiales en su haber.

Se trata, pues, del encuentro esperado entre dos de las selecciones favoritas a la medalla de oro. De hecho, es todo un partido explosivo, habida cuenta de que se repite la semifinal de la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA EE UU 2003. Así es que nadie piensa en vacaciones, si bien los equipos disfrutan de la estancia en el hotel de concentración. "Me gustó el recibimiento que nos han brindado aquí. Fuera nos esperaban personas ataviadas con los trajes regionales y con una típica bebida de bienvenida de la isla", relata la seleccionadora alemana, Tina Theune-Meyer, cuyo combinado ya aterrizó en Creta el sábado por la tarde. Las alemanas se sienten muy a gusto en su tercera escala en el camino hacia una medalla olímpica, después de la Villa Olímpica en Atenas y el hotel de concentración en Patrás.

Será un choque de gigantes. Ambas selecciones se conocen a la perfección. No en vano, ya se han encontrado en 21 ocasiones. Hasta la fecha el balance es claramente favorable a las estadounidenses, que han ganado 14 de los enfrentamientos directos. Este partido, en el que se medirán los dos mejores combinados de fútbol femenino del mundo -actualmente Alemania y Estados Unidos ocupan respectivamente el primer y el segundo puesto de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola Femenina-, también será el penúltimo para algunas de las jugadoras estadounidenses. Mia Hamm o Julie Foudy, dos de los estandartes del éxito estadounidense y la creciente popularidad del fútbol femenino, se retirarán de la selección tras los Juegos Olímpicos. "Creo que este año se lo quieren volver a demostrar", dice Theune-Meyer en su conversación con FIFA.com. "Será un partido duro, con mucha lucha y entrega. Ambos equipos tratarán de dar lo mejor. El recuerdo de la semifinal del año pasado todavía está muy presente".

La seleccionadora alemana ha preparado a su equipo a conciencia, y dio un tiempo de descanso a sus pupilas tras el duro partido en cuartos de final contra Nigeria. Y es que el descanso adquiere todavía mayor valor, teniendo en cuenta que las próximas rivales son las estadounidenses. Se trata ahora de reunir todas las fuerzas posibles para el decisivo compromiso de semifinales.

Una de las principales damnificadas del partido contra Nigeria fue Renate Lingor. La mediocampista sufría una y otra vez las entradas de las africanas, lo que perjudicó notablemente su juego. "No sé si fueron las faltas. Me dio la sensación de que me estaban haciendo un marcaje individual. Intentamos crear y organizar el juego, pero siempre teníamos a una de ellas cerca", resume la mediocampista organizadora, que heredó el número 10 de su antecesora, Bettina Wiegmann. Lingor quiere olvidar cuanto antes el encuentro contra Nigeria, ya que su rendimiento no fue satisfactorio. "A pesar de tener espacios, no logramos dominar la contienda. Hicimos un mal partido, yo hice un mal partido, pero eso ya está olvidado".

La seleccionadora alemana es consciente de que no podrán volver a repetir una actuación así contra Estados Unidos. Según Theune-Meyer, "cada una de las jugadoras tiene que buscar el balón y tomar la iniciativa. De lo contrario, no tendremos opciones". 

Aunque Alemania supere en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola Femenina a Estados Unidos, y para muchos sea favorita por su condición de vigente campeona del mundo, su seleccionadora considera a las estadounidenses como un rival difícil de batir. "Han ganado todos sus partidos y pasaron sin problemas como primeras de grupo. Por otro lado, cuentan con la desventaja de haber disputado un partido más. No obstante, están en forma y podrán con ello", explica la entrenadora de 50 años. 

Ninguna de las jugadoras alemanas parece necesitar una motivación añadida. Y es que el mero hecho de enfrentarse a Estados Unidos es motivación suficiente. "Las estadounidenses son un buen rival. Es más fácil jugar contra ellas que contra otro combinado. De hecho, han dominado el fútbol femenino durante años", explica Theune-Meyer. El equipo alemán tampoco tiene que esconderse. "No tenemos la sensación de ser un equipo extraordinario, simplemente el año pasado hicimos un buen torneo. Somos conscientes de nuestro potencial, pero no vamos diciendo por ahí que somos las mejores".

Las alemanas contarán con apoyos desde su país. "Maren Meinert me ha mandado un SMS que ponía '¡Las americanas tienen miedo!'". Así recuerda Lingor las palabras de ánimo de su antigua compañera de selección. El año pasado, Meinert contribuyó decisivamente al éxito en la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA, torneo tras el cual se retiró de la selección. "Maren fue una de las jugadoras que nos motivó en el Mundial, ayudó al equipo y le dio la suficiente confianza en sí mismo. Creo que con el mensaje quiere decir que no debemos temer a las estadounidenses".  

Nadie en las filas germanas tiene miedo al rival. "Desde el principio dijimos que veníamos a luchar por el oro, por lo que sabíamos que tarde o temprano nos enfrentaríamos a las estadounidenses", declara una Lingor optimista de cara a la semifinal del lunes. "Creo que el equipo está en buenas condiciones físicas, e incluso todavía podemos superarnos". Su seleccionadora añade: "Tengo un buen presentimiento".