Tanto Suecia como Brasil partían con grandes expectativas de cara a sus respectivos encuentros por las medallas olímpicas. Mientras que las sudamericanas querían resarcirse de la derrota que les infligieron las estadounidenses en la primera ronda (2-0), las suecas ansiaban la revancha por la final de la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA EE UU 2003 frente a Alemania, campeona del mundo.

A pesar de que tanto suecas como brasileñas gozaron de múltiples ocasiones de gol, y sin duda hubiesen merecido la victoria, no pudieron superar a sus rivales. Así las cosas, las veteranas estadounidenses supieron parar el ímpetu de la juventud brasileña, venciendo por la mínima a las sudamericanas en un partido a todas luces apasionante. Eso sí, tuvieron que esperar hasta la prórroga para sellar el 2-1 definitivo, que les otorgó el segundo oro olímpico, tras Atlanta 1996.

En el partido por el tercer puesto, que tampoco defraudó, Alemania se hizo con la medalla de bronce al vencer a Suecia por 1-0. El gol, obra de Renate Lingor, contó con la involuntaria colaboración de una Carolina Joensson desafortunada. Suecia encajaba la tercera derrota consecutiva en un torneo importante frente a las germanas, tras las finales del Campeonato Femenino de la UEFA 2001 y de la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA EE UU 2003.

Brasil incluso pretendía actuar con más agresividad que en la derrota por 2-0 frente a Estados Unidos en la primera ronda. De hecho, Marta y compañía intentaron ejercer una gran presión sobre la portería rival desde el comienzo del partido. Los inicios  fueron prometedores. Varios lanzamientos de Rosana y Elaine en los primeros minutos salieron ligeramente desviados. Desde el principio se produjeron ocasiones de gol en un partido sumamente atractivo.

Estados Unidos, a su vez, también respondía mejor de lo que lo había hecho en su anterior duelo. En el minuto 9 Andreia detuvo un disparo de Abby Wambach. Marta, de 18 años, lideró a una selección brasileña que rindió a un alto nivel, pero las veteranas estadounidenses supieron aguantar el aluvión. Lindsay Tarpley adelantó a las suyas en el minuto 25 con un tiro desde 25 metros. En el minuto 41 Cristiane gozó de la mejor oportunidad con un disparo casi a quemarropa al que la meta estadounidense, Briana Scurry, respondió con una espectacular intervención.

En la reanudación las estadounidenses intentaron hacerse con el control del partido, pero una y otra vez Marta causó grandes dificultades a la zaga norteamericana con sus rápidas internadas, que ponían en escena a sus compañeras. En el minuto 56 Daniela ensayó un disparo desde 20 metros que salió desviado. Posteriormente, los acontecimientos se precipitaron. Kristine Lilly pudo sentenciar en el minuto 72 a corta distancia. Un minuto después Pretinha logró el empate en un rechace (1-1, 73').

La selección de Estados Unidos parecía desmoronarse, pero la suerte no acompañó a Cristina y Pretinha, que estrellaron sendos disparos en el palo (77' y 87'). La emoción había llegado a su máximo nivel. La cuarta árbitro incluso casi se olvida de señalar el tiempo añadido. Poco después tuvo que entrar como tercer árbitro en sustitución de Jenny Palmquist, que se había torcido el tobillo.

Abby Wambach festeja su triunfo en la final ondeando la bandera de su país con orgullo.
(FIFA.com)
John Sibley
Antes de la prórroga las internacionales suecas del Umeå -club en el que milita Marta- animaron a su compañera brasileña desde las gradas. Brasil siguió llevando el protagonismo, como demostraron los remates de Cristiane (98' y 105'). En el minuto 100 un disparo de Wambach rozó el larguero. Las fuerzas comenzaron a mermar. Las estadounidenses jugaban su segunda prórroga consecutiva, que a la postre también acabaría en victoria: en el minuto 112 el gol de cabeza de Wambach acabó definitivamente con las esperanzas brasileñas de conquistar el oro olímpico.

Las alemanas alcanzan el objetivo mínimo marcado

El partido por el tercer puesto del Torneo Olímpico de Fútbol femenino fue la reedición de la final de la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA EE UU 2003 entre Alemania y Suecia. En el once inicial de las alemanas, figuraban siete de las jugadoras del equipo que conquistó el título mundial, mientras que en el combinado sueco incluso fueron diez de las que disputaron aquella final. Únicamente la defensa Karolina Westberg causó baja por lesión.

Suecia buscaba la primera victoria sobre Alemania desde el 2-1 en la Copa del Algarve de 2002. De hecho, Hanna Ljungberg la tuvo en sus pies al gozar de tres claras ocasiones desbaratadas por la meta alemana, Silke Rottenberg, que mostró un rendimiento extraordinario en su partido número cien como internacional. Primero detuvo un espectacular remate de cabeza de Ljungberg (20'), y posteriormente volvió a brillar en dos intervenciones a disparos de la delantera sueca (21' y 58').

Ambos equipos gozaron de numerosas ocasiones en un partido sumamente atractivo. La meta sueca, Carolina Joensson, también demostró su calidad en varios momentos, pero, al igual que en el partido inicial contra Japón, volvió a cometer un error al colársele entre las manos el remate de Renate Lingor (17'). Birgit Prinz tuvo claras ocasiones de gol en ambas partes, pero la Jugadora Mundial de la FIFA no logró acertar con los tres palos.

En la reanudación los equipos comenzaron a sufrir las elevadas temperaturas. Las recién incorporadas Lotta Schelin y Linda Fagerström intentaron dar nuevos impulsos a la línea de creación sueca en el mediocampo. En cualquier caso, carecieron de ideas para superar el entramado defensivo alemán. En la fase final del partido la zaga germana incluso tuvo que volver a emplearse en profundidad.

Aunque Brasil y Suecia han salido perdiendo en esta ocasión y tendrán que esperar hasta el próximo gran torneo para tener otra oportunidad de revancha frente a Estados Unidos y Alemania, no cabe la menor duda de que el gran vencedor de esta velada olímpica ha sido el fútbol femenino.