La victoria por 3-0 sobre Emiratos Árabes Unidos obtenida el 18 de marzo en Tokio fue suficiente para que la selección japonesa sub-23 se adjudicase el primer puesto del Grupo B y una tercera participación consecutiva en los Juegos Olímpicos. Los pupilos de Masakuni Yamamoto acabaron venciendo en una fase de clasificación marcada por la controversia tras una irregular serie de seis partidos, convirtiéndose así en el primer combinado asiático que refrenda su presencia en el torneo que se celebrará en Atenas el próximo mes de agosto.
Yoshito Okubo, Jugador Joven de la AFC de 2003, transformó dos goles después de que su compañero Daisuke Nasu abriese el marcador con un remate de cabeza en el minuto 12. Mientras tanto, la prometedora Bahrein, máximo rival de Japón, con quien estaba empatado a puntos antes de la última jornada, no pudo pasar del empate a un tanto frente a una resistente selección libanesa que ya no tenía el más mínimo atisbo de esperanza.
Un comienzo pasmoso
Japón, a quien todos consideraban favorito del Grupo B, fue incapaz de marcar en su debut, el 1 de marzo, ante una animosa Bahrein (0-0), mientras que la poderosa Emiratos Árabes Unidos demostró su pericia al encadenar dos triunfos, contra Líbano (4-2) y Bahrein (3-0).
Japón empezó a carburar en los dos siguientes encuentros, al aplastar con un 4-0 a Líbano y superar a EAU por 2-0 en el decisivo tercer choque, terminando en el primer puesto del grupo, con 7 puntos, la primera vuelta de la fase de clasificación, que se desarrolló en Emiratos Árabes Unidos.
Con tres partidos todavía por disputar –ahora en Tokio–, los nuevos anfitriones pasaban a ser los principales favoritos para hacerse con la tentadora plaza en Atenas que estaba en juego.
Sin embargo, su primer partido como locales supuso un vuelco total en el rendimiento del equipo.
Una vez más, fueron los jóvenes de Bahrein los que, merced a su talento, dieron la sorpresa en su segundo enfrentamiento del grupo con Japón, a quien doblegaron con un inesperado 1-0 que les permitió acompañar a los nipones en el primer puesto. El disparo a quemarropa de Adel Abbas Abdulá en el minuto 71 hizo enmudecer por completo al público que se había dado cita en el Estadio de Saitama. Los japoneses demostraron de nuevo su falta de capacidad finalizadora y su nerviosismo, desperdiciando varias oportunidades de gol.
Sin embargo, el equipo local consiguió superar a Líbano en un deslucido encuentro jugado en Tokio (2-1), con la ayuda del Jugador Joven de la AFC de 2001, Ryoichi Maeda, y del Jugador Joven de la AFC de 2003, Yoshito Okubo, aferrándose así al primer puesto, con 10 puntos. Yoshito Okubo, que no había participado en los cuatro anteriores partidos, fue el autor del tanto de la victoria, su primero en la fase de clasificación olímpica.
Emiratos Árabes Unidos no tuvo su día contra la emergente Bahrein, que sumó los tres puntos con una victoria por 2-0, manteniendo así la presión sobre el líder del grupo, con quien estaba empatado a 10 puntos a falta de una sola jornada.
Un final ajustado
A pesar de no contar con el apoyo de su afición, un triunfo sin complicaciones en el último choque, frente a Emiratos Árabes Unidos, bastó para que Japón asegurase su presencia en Atenas tras fallar en el último obstáculo Bahrein, que necesitaba al menos cinco tantos contra Líbano para superar la diferencia de goles.
Cuando sólo iban transcurridos 12 minutos, el defensa Daisuke Nasu aplacó los nervios de Japón al marcar de cabeza. Tres minutos antes del descanso, Okubo dobló la ventaja de su equipo, y dos minutos después de la reanudación anotó el segundo de su cuenta particular, poniendo así el resultado fuera del alcance de EAU y haciendo añicos las esperanzas de Bahrein.
Clasificación final del Grupo B:
J G E P F C Pts
Japón 6 4 1 1 11 2 13
Bahrein 6 3 2 1 9 7 11
EAU 6 2 1 3 9 11 7
Líbano 6 0 2 4 9 18 2