Aunque Malí y la República de Corea sólo necesitan un punto en su último encuentro del Grupo A para asegurarse el pase a cuartos de final del Torneo Olímpico de Fútbol masculino, el premio de mudarse a la Villa Olímpica de Atenas es demasiado tentador como para conformarse con cualquier cosa que no sea la victoria.
"Ya estuvimos allí algunos días, y el ambiente es maravilloso", ha afirmado el centrocampista maliense Momo Sissoko, nacido en Francia. "Estamos decididos a terminar primeros de grupo y volver a convivir con los demás atletas".
Tras empatar sin goles ante México, Malí se impuso 2-0 a los anfitriones en un trepidante encuentro que provocó, cuando sonó el pitido final, el aplauso del público local en el estadio Caftansóglio de Tesalónica.
"Eso me conmovió de verdad", ha revelado Sissoko. "Si su equipo queda eliminado, espero que la afición griega nos apoye. Los seguidores son así, dan su lealtad a un equipo si han disfrutado viéndolo".
Aprender y disfrutar
En su primera participación en un Torneo Olímpico de Fútbol, Malí parece capaz de lograr que el título se quede en el África negra, si bien su seleccionador, Omar Koné, insiste en que "hemos venido a aprender".
"No estamos entre los favoritos. Sólo queremos disfrutar del momento", recalca el técnico, que ha recurrido a la misma plantilla que eliminó en la fase de clasificación a Camerún, vigente campeón de África. "Quería mantener a los mismos chicos juntos durante un período más largo".
Incisivos en ataque, hábiles técnicamente y con una energía perfectamente controlada, los malienses dominaron en cuanto a posesión del balón, limitando las opciones de los anfitriones griegos a unos cuantos disparos desde lejos. Los goles fueron obra de Mamadi Berthe y Tenema Ndiaye.
"Mantuvimos una gran disciplina, y estuvimos concentrados al máximo, demostrando que tenemos un equipo excelente", ha añadido Sissoko. "Ahora sí sueño con una medalla de oro".
La República de Corea, por su parte, está ansiosa por dar a su afición un motivo de alegría tras la eliminación tempranera de los Diablos Rojos en la pasada Copa Asiática. A pesar de recibir dos goles en los últimos minutos frente a Grecia en su estreno, ha mantenido el buen nivel ofrecido en la fase de clasificación, y la victoria sobre México se produjo con su ya característico marcador de 1-0.
Pilares fuertes
Desde su guardameta Kim Young-kwang, un hombre de gran proyección, hasta el veterano defensa Yoo Sang-chul, pasando por la peligrosa pareja atacante formada por el grandullón Cho Jae-jin y el pequeño Lee Chun-soo, el conjunto coreano cuenta con una sólida columna vertebral.
"Somos un equipo joven y sin experiencia, pero a pesar de eso hemos jugado con madurez", ha declarado Yoo Sang-chul, uno de los mayores de 23 años. "Este grupo dará todavía más".
La eliminación de Japón a primeras de cambio no ha pasado desapercibida, y la nueva y prometedora hornada de futbolistas coreanos se muere de ganas de recompensar a sus ruidosos hinchas con la mejor clasificación de su historia en unos Juegos Olímpicos.
Y también está el futuro. Después de la sensacional actuación, alcanzando las semifinales, de la República de Corea en la Copa Mundial de la FIFA 2002, que ella misma coorganizó, se espera mucho del combinado absoluto en caso de que llegue al torneo de Alemania, para el que faltan menos de dos años. Si la nueva generación de los Guerreros Taeguk regresa a casa con una medalla olímpica, eso podría tener una gran relevancia para sus aspiraciones de cara a 2006.
Con tanto en juego, un empate será lo último en lo que piensen el martes coreanos y malienses.