Un preciso cabezazo de Fredy Bareiro en la calurosa noche de Atenas le permitió a Paraguay vencer ajustadamente a Italia, asegurar su clasificación a cuartos de final y adjudicarse la cabeza del Grupo B en un estadio Karaiskaki lleno. Pese a la derrota, los dioses se apiadaron de la Squadra Azzurra, que gracias al triunfo de Japón sobre Ghana inscribió su nombre en la siguiente fase. República de Corea y Malí, respectivamente, serán sus próximos contendientes.
El campeón europeo no pudo con el amor propio de lo sudamericanos, que se pusieron en ventaja rápidamente y manejaron los tiempos del partido a la perfección. Carlos Jara, viejo conocedor del paño, no dejaría nada al azar y eligió el uniforme amarillo para el decisivo partido. ¿Casualidad o cábala? Los flamantes líderes del Grupo habían ganado su único encuentro con esos colores...
El que impuso su ley en los primeros compases del encuentro fue Italia, que al ritmo de Andrea Pirlo, por momentos tan preciso como lento, comenzó a mirar de cerca el arco de Diego Barreto. Un centro del volante del AC Milan fue cabeceado al poste por Alberto Gilardino, Daniele De Rossi, que pasaba por allí, se llevó por delante el rebote y en la boca del arco desperdició una oportunidad increíble (4').
Pero los paraguayos, reyes del juego aéreo en Sudamérica, no iban a perder la oportunidad de vengarse. Primero fue Carlos Gamarra el que cabeceó desviado tras un centro de Emilio Martínez (7'), y luego Fredy Bareiro, el héroe del Preolímpico, quien abriría el marcador. El delantero del Libertad se elevó perfectamente dentro del área para batir, tras un centro de Aureliano Torres, al estéril Iván Pelizzoli (1-0; 14').
El tanto sorprendió a los italianos, que intentaron igualar las acciones rápidamente. Los centros seguían siendo una preocupación para los sudamericanos, algo que casi aprovecha Gilardino. Sin embargo, la oportuna aparición de una pierna de Barreto ahogó el grito de gol azzurro (17').
Bareiro fue el mejor jugador paraguayo de esa etapa, y tras una buena pared con José Cardozo, exigió a Pelizzoli con un derechazo suave. El rebote le quedó servido a Pablo Giménez, que un poco nervioso apresuró el remate y envió el balón por encima del travesaño (28').
| El italiano Alberto Gilardino (dcha) y el paraguayo Carlos Gamarra pelean por el balón. |
| (AFP) |
| DANIEL GARCIA |
La segunda mitad comenzó con el mismo panorama que la primera: Pirlo intentando adueñarse del mediocampo y Gilardino corriendo a las espaldas de Carlos Gamarra. En la única situación que el delantero del Parma logró su objetivo, Barreto volvió a ganar el duelo (54').
Atento a esa jugada, Carlos Jara intentó fortalecer su zona defensiva con los ingresos de Celso Esquivel y Ernesto Cristaldo. Claudio Gentile, por su parte, prefirió no arriesgar y mantener su esquema, limitándose a intercambiar jugadores de la misma posición. Según Gentile, "la derrota nos duele, pero somos conscientes que el marcador de un solo gol de diferencia nos mantuvo entre los clasificados. Lo más importante era eso: asegurar nuestro pase a la siguiente ronda".
José Cardozo pareció sentir el cansancio de pelear en soledad contra los marcadores italianos y fue reemplazado por Julio González. El potente y fresco delantero realizó una apilada monumental, que finalizó con el lucimiento de Pelizzoli y la ovación de todo el estadio (76'). "Quizás renunciamos un poco al ataque hasta el ingreso de González, pero no quería cometer el mismo error que ante Ghana y arriesgarme a perder. Felizmente, mantuvimos la ventaja", reflexionaría Jara con el juego terminado.
La última situación de riesgo llegó con un remate desde lejos de De Rossi. El balón, con violento y con destino de gol, fue desviado espectacularmente por el inquebrantable Barreto (87'). No habría tiempo para más. Italia, conocida en el mundo por su rigidez táctica a la hora de defender, había probado una dosis de su propia medicina. "Les ganamos con sus armas tradicionales. Ellos suelen meterse atrás, jugar al pelotazo y lastimar en el momento justo. Esta vez, fue nuestro turno", aseveró en el final Carlos Gamarra, una de las figuras del Paraguay clasificado y líder del Grupo B.