Un escenario completamente absurdo, catastrófico para los portugueses, y de ensueño para los costarricenses. Al imponerse 4-2, los Ticos eliminan a los lusos y se clasifican por un único gol a expensas de Marruecos, que a su vez derrotó 2-1 a Irak. Es una historia apenas creíble, e inédita para los costarricenses en los Torneos Olímpicos de Fútbol, ya que nunca antes habían llegado a cuartos de final. Ahora les aguarda la temible Argentina en Patras. Pero Costa Rica ya no le tiene miedo a nada…

El capitán Ricardo Costa lo había advertido, Portugal tenía la intención de ganarle a Costa Rica. Los portugueses comenzaron llevando la batuta. Un desvío de cabeza de João Paulo, que sustituyó a un sancionado Bruno Alves, pasó cerca de la madera en el segundo minuto. Después, el inquieto delantero Danny recuperó un balón a 18 metros de la meta y enganchó una semivolea que rozó el poste de Neighel Drummond (7').

Como es su costumbre desde el comienzo del torneo, Costa Rica funciona cuando se la espolea. Carlos Hernández hizo que un sudor frío recorriese la frente de Moreira con un potente lanzamiento de falta desde 25 metros: el guardameta del Benfica despejó con dificultades de puños (8').

El partido era vistoso: los portugueses ponían el juego pero los costarricenses no renunciaban a nada. Al cuarto de hora, Carlos Martins ejecutó un golpe franco que dio en la barrera centroamericana y João Paulo estuvo a punto de hacerse con el rechace. Los hombres de Rodrigo Kenton confiaban en su vivacidad. Su terreno preferido era la banda derecha. Roy Mire alarmó a todos, pero su doble centro acabó siendo despejado (16'), como lo sería también el tiro de su compañero Jairo Arrieta (28').

Extrañamente, los lusos abrirían brecha en un contragolpe. Danny, cuyo porte no deja de recordar un poco a João Pinto, se internó por la derecha, se fue de su marcador y mandó un centro perfecto para el imponente Hugo Almeida. El "culturista" del Oporto, que se encontraba solo, colocó un remate de cabeza imparable entre los tres palos de Drummond (0-1, 29'). Los hombres de José Romão practicaban un juego fluido y parecían dominar en el aspecto táctico, todo ello sin forzar su talento.

La única pega es que nada ha sido sencillo para los europeos en estos Torneos Olímpicos de Fútbol. A unos segundos del descanso, Pablo Brenes consiguió una magnífica penetración por el mismo centro y João Paulo incurrió en falta para detenerlo. Este último vio su segunda tarjeta amarilla y tuvo que abandonar el campo. En el consiguiente golpe franco, Moreira tuvo que desplegar todo su talento para evitar que el castigo fuese aún mayor.

Los representantes de la Concacaf, en superioridad numérica, comenzaron el segundo período pisando a fondo el acelerador. Kenton dio entrada a Eric Scott y a Álvaro Saborío, titulares habituales.  

Portugal ha caído sorprendentemente ante Costa Rica por 4-2 y tendrá que hacer las maletas antes de lo previsto.
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"Evidentemente, era una táctica preparada", admitiría el técnico a la conclusión del choque. Brenes combinó a la izquierda y pudo enviar una volea cruzada que se marchó fuera por muy poco (48'). Pero la ofensiva no terminaría ahí. Un saque de esquina de Carlos Hernández fue recuperado con éxito por Villalobos (1-1, 50'). El partido cobró velocidad. Pero, a pesar de tenerlo todo en contra, los portugueses volvieron a ponerse por delante. Jorge Ribeiro conectó un extraordinario lanzamiento de falta desde 22 metros que no dio ninguna opción a Drummond (1-2, 54').

Un cuarto de hora desbocado
Sin embargo, los hombres de Kenton no se rendirían. Arrieta, en una semivolea enorme (56'), y Álvaro Saborío con un golpe seco (58') pusieron en aprietos a Moreira. El peligro se aproximaba cada vez más. Eric Scott envió un balón picado para Saborío en el área, éste dejó para atrás de cabeza y el tiro de Brenes dio en el poste (66').

El esfuerzo acabaría dando sus frutos. Brenes, intratable, recuperó un balón en el área, zigzagueó e intentó un toque con la punta. Fernando Meira pasaba por ahí y engañó a su propio portero (2-2, 68'). Los Ticos estaban desbocados. Menos de cinco minutos más tarde, se pusieron con ventaja en el casillero. Sacaron un córner con rapidez, Brenes centró a los seis metros y Saborío transformó de cabeza (3-2, 71'). "No puedo decir que Brenes haya sido el mejor jugador del partido, hay que felicitar a los catorce que han estado en el campo", precisaría luego Kenton.

Los hombres de Romão estaban tocados y no muy lejos de quedar hundidos. Hernández envió un cañonazo desde 25 metros que detuvo el poste (77'). A Portugal le quedaba menos de un cuarto de hora para marcar el gol de la clasificación. Pero ni Bosingwa (73') ni Hugo Viana (81') fueron capaces de enmendar la situación. Por el contrario, serían los costarricenses, en el último minuto, los que anotarían una diana crucial. Brenes, arrancando al límite del fuera de juego, engañó sin problemas a Moreira (4-2, 90'). Con el triunfo, los Ticos alcanzaron en cuanto a diferencia de goles a Marruecos, que se impuso a Irak (2-1). Pero al haber marcado un gol más que los magrebíes, son ellos quienes acceden a cuartos de final. ¡Increíble pero cierto!

"Hasta el último momento, e incluso con diez hombres, hemos intentado ganar. Mi equipo ha demostrado carácter. Pero quiero felicitar a los costarricenses, que tienen un equipo fantástico", se contentó con decir un molesto Romão al final del encuentro. Kenton no ocultó su alegría, dando las gracias a su mujer, a sus futbolistas y a toda Costa Rica… "Portugal ha sido un gran rival. Pero nosotros estábamos bien preparados, los habíamos analizado bajo todos los ángulos y eso ha funcionado. Supimos reaccionar a la perfección en el segundo tiempo. Estoy encantado por todo el pueblo costarricense".