Los espectadores en el estadio Karaiskaki tuvieron que esperar 116 minutos para ver el gol de la noche, obra de Cesare Bovo. Así las cosas, los italianos se han clasificado para las semifinales en su estreno olímpico.

A los tres minutos del partido Italia gozó de la primera gran ocasión de gol, propiciada por un error en la defensa de Malí. Alberto Gilardino se hizo con el balón en una buena posición, pero su remate salió ligeramente desviado. Cesare Bovo debutó en el Torneo Olímpico de Fútbol masculino en sustitución de De Rossi, que causó baja por acumulación de tarjetas.

Malí intentó responder con regates y pases en corto, pero no logró acercarse con peligro a las inmediaciones del meta italiano, Ivan Pelizzoli. En más de una ocasión, los transalpinos se vieron obligados a cortar los rápidos ataques de los africanos con faltas. Y es que Italia en esta fase actuaba con demasiada pasividad y tampoco elaboró ocasiones de gol.

En el minuto 30 Ivan Pelizzoli tuvo que intervenir con una buena parada ante un disparo de Mamadou Diallo, que se había quedado sin ángulo.

Posteriormente se produjo una situación polémica en el área italiana. Tras una falta sobre Dramane Traoré el árbitro Carlos Torres señaló el punto penal. Momo Sissoko ejecutó la pena máxima con un disparo a la parte inferior derecha de la portería italiana, que Pelizzoli logró desviar. El rechace cayó a pies de Diallo, pero el meta del Roma también detuvo su remate.

Los italianos pecaron de falta de creatividad en su juego ofensivo. Gilardino y compañía no lograron ponerse en escena y en repetidas ocasiones cayeron en fuera de juego.

Con el paso del tiempo, Malí se percató que su juego en corto no funcionaba y comenzó a ensayar disparos lejanos. Poco antes del final de la primera parte, Jimmy Kebe lo intentó desde 30 metros, pero su fuerte remate salió por encima de la portería italiana. Diallo puso a prueba a Pelizzoli con un tiro desde 20 metros. El meta italiano tan sólo pudo rechazar el disparo, pero Ndiaye no llegó a tiempo para sacar provecho del rechace.

El partido se animó en la reanudación. Malí tuvo la primera oportunidad de la segunda parte. Ndiaye dejó el esférico de tacón en el área a Diallo, que no logró superar a la defensa italiana con su disparo. A continuación, Gilardino gozó de la mejor ocasión en el bando italiano. El delantero recibió el balón en el área de espaldas a la portería y remató a la media vuelta, a lo que el meta maliense, Cheick Bathily, respondió con una intervención espectacular.

Los espectadores también se animaron y comenzaron a apoyar a ambos combinados. En el minuto 66 Ndiaye puso a prueba a Pelizzoli desde 12 metros. El cancerbero italiano logró detener en dos tiempos.
La mejor jugada de ataque se produjo en el bando contrario. Andrea Pirlo, al borde del área rival, sirvió un pase a la carrera de Gilardino, que, solo ante el meta Bathily, falló por poco.

Los jugadores de la selección italiana velebran con alegría el gol de Cesare Bovo que les dio el pase a semifinales del Torneo Olímpico de Fútbol.
(AFP)
DANIEL GARCIA
El nivel del partido fue decayendo a lo largo de la segunda parte. Una serie de errores en defensa y continuas interrupciones frenaron la creación del juego en ambos bandos. Si bien Italia mostró más empeño, no logró imponerse.

Poco antes del final, Malí volvió a tener otra clara oportunidad. Ndiaye se impuso arriba y tan sólo una falta al borde del área pudo parar su incursión. El lanzamiento de Maradi Berthe desde 17 metros salió a medio metro de la puerta italiana.

El partido entró en la fase de prórroga. A los once minutos Abouta probó suerte desde 13 metros. Poco después, Gilardino gozó de su cuarta ocasión clara de gol. Del Nero se fue de dos defensas por la derecha y dio un pase medido al área, donde Gilardino, de cabeza y a cinco metros de la portería, no logró acertar.

En la segunda parte de la prórroga, Matteo Ferrari tuvo otra gran oportunidad para sentenciar la contienda. Tras asistencia de Pirlo se quedó completamente solo en el área pequeña y lanzó el balón a las nubes. Poco después, los italianos estuvieron más acertados. Pirlo volvió a lanzar una falta desde la derecha al área y Cesare Bovo se elevó para rematar de cabeza a las redes de Malí (116') y asegurar el pase a semifinales de su selección.

"Ha quedado eliminado el último representante del continente africano, pero perdimos luchando", declaraba el seleccionador de Malí, Checik Kowe, al finalizar el partido. "El penal que fallamos fue el punto de inflexión. Hoy estaba escrito que Italia ganaría este partido", concluyó el entrenador de un modo un tanto filosófico.

El seleccionador italiano, Claudio Gentile, tuvo palabras de elogio para todo su equipo: "Teniendo en cuenta las circunstancias, el calor, el clima y el cansancio de mis jugadores, hay que admitir que fue una victoria merecida. Hemos fallado unas cuantas ocasiones, pero estamos muy contentos de haber ganado".