Paraguay ha dado otro paso de cara al sueño de una medalla olímpica. A la victoria por 3-2 sobre la República de Corea le precedió una ventaja de 3-0 de los guaraníes, que peligró en tan sólo cinco minutos, cuando los asiáticos lograron acercarse en el marcador merced a dos tantos. Paraguay se enfrentará en semifinales al equipo revelación del torneo, Irak, que eliminó a Australia. Esta semifinal se disputará en Tesalónica.

La selección de la República de Corea tuvo un mejor inicio que sus rivales. Kim Do-heon dio el primer susto: su lanzamiento de falta desde 25 metros salió rozando el palo derecho de la meta defendida por Diego Barreto, que no tuvo la menor oportunidad de alcanzar el disparo a bote pronto (4').

Paraguay tardó en acercarse con peligro al área rival. Diego Figueredo lo intentó desde 20 metros, pero el arquero coreano, Kim Young-kwan, desvió el balón con el puño derecho por encima del larguero (10'). Los sudamericanos aumentaron la presión. Yoo Sang-chul logró despejar el esférico in extremis ante un José Cardozo en una posición inmejorable para marcar (14'). Poco después el remate de cabeza de Julio Mansur no acabó por poco en las redes coreanas (15'). Paraguay pronto vio recompensados sus esfuerzos. El delantero del Libertad, Fredy Bareiro, se fue de Yoo en el uno contra uno y, casi sin ángulo, materializó un fuerte disparo por encima de Kim (1-0, 19').

Mientras los surcoreanos sufrían las consecuencias de un inicio fulminante, Paraguay se hizo con el dominio del partido. Cardozo recibió un pase de Emilio Martínez, pero su remate de cabeza salió alto (25'). A continuación una asistencia del propio Cardozo desde la derecha no encontró rematador (30'). Paraguay fue cediendo la iniciativa a los surcoreanos, que volvieron a meterse en el partido con una serie de ocasiones de gol. Así, un disparo colocado de Choi Won-kwon casi hubiese supuesto el empate (33'). Choi Sung-kuk desperdició otra gran oportunidad. El meta paraguayo, Barreto, estuvo atento y salió para desbaratar la ocasión del jugador surcoreano (36'). Cho Jae-hin no logró acertar con su remate de cabeza (38'). Un minuto después Barreto despejó por encima de su puerta un disparo desviado de Lee Chun-soo (39'). Los coreanos no marcaron en la primera parte.

 

El paraguayo José Cardozo (izq) y el coreano Kim Chi Gon en un lance del partido de cuartos del Torneo Olímpico de Fútbol.
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Kim Do-heon tuvo la primera ocasión en la reanudación, pero su tiro no acertó con el marco (46'). El lanzamiento de falta a cargo de Lee tampoco requirió la intervención del cancerbero paraguayo (50'). En esta fase del partido los jugadores del seleccionador surcoreano, Kim Ho-kon, ya merecían haber empatado la contienda.

Lee tampoco supo aprovechar un pase medido de Cho (52'). Paraguay, en cambio, dio toda una lección de cómo aprovechar las ocasiones de gol. Y es que el equipo sudamericano no había elaborado una sola escena de peligro en 30 minutos. En el minuto 61 Bareiro efectuó una asistencia magistral a Cardozo, que remató de cabeza, lejos del alcance de Kim (2-0). Tras un pase espectacular de Aureliano Torres, Barreiro marcó el segundo de su cuenta particular y aumentó la ventaja paraguaya a un cómodo 3-0 (71').

¿Volverían a repetir los surcoreanos la hazaña de remontar un marcador adverso como frente a Malí, cuando iban tres goles por detrás? Al principio dio esa impresión. No en vano, Lee devolvió las esperanzas a su equipo con un auténtico golazo desde 35 metros (3-1, 74'). A los cinco minutos, el propio Lee incluso acortó más las distancias al convertir un penal por mano de Torres (3-2, 79'). Así las cosas, la emoción estaba servida en la fase final del partido. Los surcoreanos ejercían más presión y Barreto salvó a duras penas un disparo de Kim Dong-jin (82'). Los asiáticos comenzaron a flaquear y Paraguay conservó el resultado hasta el final.

El seleccionador paraguayo, Carlos Jara, declaraba al final del partido: "Ha sido un partido tan difícil como intenso frente a un equipo fuerte. Gozamos de una gran ventaja en el marcador, pero al final tuvimos problemas. Estamos contentos de haber cosechado este éxito para nuestro país. El hecho de haberlo conseguido nos llena de orgullo".

Kim Ho-kon, entrenador del combinado coreano, opinó lo siguiente: "Ambos equipos han disputado un buen encuentro. Nunca perdimos la esperanza de poder conseguirlo. Al igual que contra Malí, encajamos goles con facilidad. Nuestros defensas pecaron de lentitud a la hora de cortar las incursiones de unos delanteros rápidos y hábiles".