Se trata de la semifinal destacada del Torneo Olímpico de Fútbol masculino, casi la final esperada por todos. Italia, campeona de Europa sub-21, se enfrenta el martes en el estadio Karaiskaki a Argentina, finalista de la Copa América.
 
Sea como fuere, estas selecciones han seguido caminos bien distintos hasta llegar a la ronda de los últimos cuatro. Mientras que Argentina entusiasmó a los espectadores con un fútbol ofensivo y acabó primera de grupo con un balance imponente de tres victorias y sin encajar un gol, los italianos tuvieron serios problemas en la primera fase. Al 2-2 inicial contra Ghana le siguió la única victoria hasta el momento, un ajustado 3-2 frente a Japón. Los transalpinos cerraron los encuentros de grupo con una derrota por 0-1 ante Paraguay. Finalmente, se hicieron con el segundo puesto merced a la mayor cantidad de goles marcados en comparación con los africanos.

En cuartos de final, Malí ofreció gran resistencia, de modo que la squadra azzura no logró marcar el gol de la victoria hasta el minuto 116. Cesare Bovo daría a Italia el pase a semifinales con su gol en la prórroga.

En cualquier caso, el juego de los italianos resultó poco vistoso y carente de ideas. Además, Alberto Gilardino no supo aprovechar las pocas oportunidades de gol claras de su equipo, y falló en cuatro ocasiones desde posiciones inmejorables.

"Claro que no hemos sabido aprovechar las ocasiones, pero estamos muy contentos de haber ganado el partido", explicaba el seleccionador italiano, Claudio Gentile. "Teniendo en cuenta las circunstancias del partido, el calor y el cansancio de mis jugadores, hay que dar la victoria por buena", añade el técnico.


Así las cosas, los italianos gozaron de tres días de descanso antes de enfrentarse este martes a Argentina. "No tuvimos tiempo para disfrutar la victoria porque tenemos que mirar hacia delante. Ahora el equipo es muy optimista", declara Gentile.

En todo caso, los transalpinos tendrán que mejorar frente a los sudamericanos, habida cuenta del peligro que emana del ataque argentino en los últimos choques. Tévez y compañía suman la impresionante cifra de 13 goles en cuatro encuentros. "Argentina es la favorita en este partido", dice Claudio Gentile, "porque ha demostrado que cuenta con jugadores extraordinarios".

De hecho, los argentinos supieron convencer hasta el momento. Especialmente Carlos Tévez, que está en racha. El delantero del Boca Juniors lleva seis goles en su cuenta particular -casi la mitad de los tantos de su selección- y lidera la lista de máximos artilleros del Torneo Olímpico de Fútbol masculino. "No les tememos, pero sí les tenemos respeto", explica Gentile. "Son muy fuertes, pero no cuentan con un Maradona en sus filas".

El poder ofensivo de los argentinos se encontrará con un portero extraordinario en el bando italiano. Y es que en el partido contra Malí el meta europeo salvó a su equipo con una serie de intervenciones, sobre todo parando un penal y el consiguiente rechace. Gentile considera las opciones de su equipo de pasar a la final desde un punto de vista realista. "Se trata de un combinado absoluto que se enfrenta a un equipo olímpico", explica el técnico italiano, utilizando el símil de David contra Goliat. No obstante, cree en la posibilidad de conseguir vencer a los argentinos en el estadio Karaiskaki: "El partido se decidirá sobre el campo".