El seleccionado argentino continúa su marcha imparable en el Torneo Olímpico de fútbol masculino. En Atenas, con una nueva demostración de madurez y efectividad, los Albicelestes derrotaron 3-0 a Italia y aseguraron su presencia en la gran final del próximo sábado ante Paraguay, que derrotó en la otra semifinal a Irak por 3-1.

Los goles de Carlos Tévez, Luis González y Mariano González le permiten a los argentinos volver a disputar una instancia decisiva olímpica a ocho años de su último intento fallido por conseguir su primera medalla dorada.

El comienzo de las acciones fue vertiginoso, con ambos equipos más preocupados por atacar que por anular al rival. En ese contexto, no extrañó que las situaciones de gol se produjeran una tras otra frente a las dos áreas. El primero en merodear la apertura del marcador fue Italia, cuando Pirlo ejecutó rápido un tiro libre para Daniele Bonera. El número cinco centró con la defensa argentina dormida, pero ningún delantero llegó a conectar (4').

Germán Lux tendría que revolcarse para detener un remate de Alberto Gilardino (6'), pero los Albicelestes planeaban su gran golpe. Primero lo perdió Gabriel Heinze, quien cabeceó un centro de Mauro Rosales que se perdió a milímetros del palo derecho de Ivan Pelizzoli (8').

El aroma de gol podía percibirse en el estadio Karaiskaki, y fue una vez más Carlos Tévez el encargado de confirmarlo en el campo de juego. El delantero del Boca Juniors se ubicó en el corazón del área y esperó un centro de Mauro Rosales desde la derecha. Matteo Ferrari quiso despejar el balón, pero falló y lo dejó muerto para el número diez argentino, quien con una estupenda volea de derecha perforó la resistencia del arquero (0-1; 16').

Tras el gol, proseguido del clásico baile del goleador, el partido entró en un pozo. Italia intentó acercarse al ritmo de Pirlo, no siempre veloz, mientras que los argentinos dependieron de las asociaciones entre Luis González y Andrés D'Alessandro para progresar. ¿Los europeos? Se aproximaron con un algún centro aéreo y un tiro libre de Pirlo (40'), aunque sufrieron nuevamente con respectivos zurdazos de D'Alessandro (35') y Cristian González (37'). El arquero, una vez más, se mostró muy atento.

Los conducidos por Marcelo Bielsa salieron dispuestos a liquidar el pleito en el complemento. D'Alessandro seguía siendo el conductor de la ofensiva, y casi consigue anotar con un zurdazo que se desvió en Ferrari. El balón, ante la volada de Pelizzoli, se perdió a centímetros del palo derecho (51'). El equipo de Claudio Gentile intentó adelantarse en el terreno, lo que obligó al estratega argentino a reforzar el sistema defensivo con el ingreso de Clemente Rodríguez.

El peligro comenzó a merodear el área argentina. Pirlo fue el abanderado de los ataques europeos: el volante del AC Milan no pudo superar a Lux tras una apilada del ingresado Simona Del Nero (58'), y luego volvió a sorprender con uno de sus magistrales tiros libres (63'). Pero quien deja pasar esas oportunidades...

El pleito se definió con un contragolpe modelo de los sudamericanos: Carlos Tévez recibió el balón en mitad de cancha y encaró a los últimos dos defensores italianos. Cuando parecía que iba a jugar la personal, el goleador cedió para el ingreso de Luis González, quien con un derechazo preciso incrustó el balón en el ángulo izquierdo de Pelizzoli (0-2; 69').

Italia intentó reaccionar pero sólo consiguió dejarle más espacios al contragolpe argentino, algo bien aprovechado por Mariano González. El volante, en el primer balón que tocó, anotó el tanto definitivo tras una nueva asistencia de Tévez (0-3; 84'). "Caímos ante el mejor equipo del torneo, el favorito de todos a quedarse con el oro. Sabíamos que pagaríamos caras las ingenuidades que pudiésemos cometer, y eso nos pasó. Argentina tiene todos jugadores del seleccionado absoluto", se lamentó Gentile tras el partido.

Por su parte, Marcelo  Bielsa se mostró orgulloso de haber asegurado una medalla para su país, aunque evitó celebrar a cuenta. "Preferimos pensar en lo que podemos conseguir y no en lo que ya hemos obtenido. Tanto Paraguay como Irak son rivales complicados, por lo que no podemos decir que preferimos a uno antes que a otro".