Este sábado, el pueblo paraguayo madrugará envuelto en banderas rojas y blancas con un motivo para celebrar frente al televisor. Y es que a miles de kilómetros de Asunción, donde la tragedia fue noticia recientemente, los muchachos de Carlos Jara afrontarán su último y más difícil examen en el camino a la ansiada medalla dorada. Pero más allá del resultado final ante Argentina, los guaraníes ya han conseguido su triunfo más importante: la primera presea en la historia de su deporte.

Cuando los paraguayos comenzaron su aventura olímpica, recibieron una noticia lamentable: un incendio en un centro comercial de Asunción había dejado centenares de fallecidos y desaparecidos. A un mes de semejante dolor, los jugadores de Jara están ante la oportunidad de llevar a los suyos un motivo para celebrar. "Sabemos que no vamos a devolverle los seres queridos a nuestro pueblo, pero estamos con ellos y queremos llevarles alegría", confesaba el estratega paraguayo a FIFA.com antes de asegurarse un lugar en la finalísima olímpica.

"Estoy orgulloso de estos jugadores, porque sacan a relucir su amor propio en los momentos más difíciles. Tienen una ambición que sustenta este logro y que puede apuntalar el siguiente objetivo: ganar la final. Estamos cerca de conseguir nuestro sueño, pero para eso deberemos dejar hasta la última gota de sudor", completó.

¿Objetivo cumplido?
A lo largo de su historia, Paraguay nunca había conseguido ninguna medalla. Ni bronce, ni plata, ni oro... el podio parecía ser exclusividad de los otros. Pero este equipo, que comenzó a hacerse conocido al eliminar a Brasil del torneo preolímpico en Chile, ha escrito su propia historia. "Es un triunfo muy importante para nosotros, un éxito como el que nunca habíamos alcanzado antes", afirma Edgar Barreto. "No tengo palabras para resumir la alegría inmensa que estamos sintiendo. Este era el objetivo desde que iniciamos el operativo antes del Preolímpico de Chile", completa Diego Figueredo.

Los principales periódicos paraguayos hicieron eco del triunfo histórico ante Irak que aseguró la presea. "El fútbol y el deporte del Paraguay alcanzaron ayer el triunfo más grande de su historia", tituló el ABC. "La Albirroja hace historia", aseguró La Nación. La emoción no ha cesado. ¿Relajación en puerta? De ninguna manera. Figueredo advierte: "no nos conformamos con esto. Nos fijamos un objetivo final: conquistar la medalla de oro".

Pero por si acaso, también salió a hablar Carlos Gamarra. El experimentado defensor, líder del grupo dentro y fuera de la cancha, envió un mensaje a los más jóvenes. "Vinimos a ganar una medalla, y lo hemos conseguido. Pero debemos ser ambiciosos. Queremos la dorada".

Deuda pendiente
"Todos sabemos que con Argentina tenemos una deuda pendiente que saldar, porque no le podemos ganar todavía en competiciones oficiales. Ahora se nos presenta esta oportunidad y estamos en condiciones de superarla". La frase, perteneciente a Pedro Benítez, refleja el sentimiento del plantel guaraní. Los Albicelestes son un rival pesado, quizás el candidato de todos, pero el amor propio y el deseo de revancha podrían equiparar las potencias en el campo de juego.

"Los enfrentamos en el Preolímpico, y tuvimos todo para ganar el encuentro. Lamentablemente, dos goles en los últimos minutos nos quitaron la posibilidad de quedarnos con el torneo", recuerda José Devaca. "Pero cada partido es diferente, y yo creo que este va a ser más difícil. Será una final, con un premio aún más valioso. Tenemos una deuda pendiente por saldar", completa.

Jara, por su parte, considera que Argentina "ha trabajado con el mismo equipo por un tiempo prolongado, por lo que está jugando en un excelente nivel. Pero estamos viviendo un sueño y espero que tengamos lo necesario para competir con ellos".