El sueño de Irak de ganar una medalla olímpica tuvo un decepcionante final el viernes en Tesalónica. Un gol de Alberto Gilardino en el minuto 8 fue suficiente para darle el bronce a Italia. Ambos conjuntos dispusieron de numerosas ocasiones en un reñido encuentro, disputado según el espíritu de la deportividad. El Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, el Presidente de la Asociación Italiana (FIGC), Franco Carrazo, y el jefe de la delegación iraquí, Amer Yaber, asistieron al partido, y presenciaron cómo los jugadores posaban juntos antes del saque inicial, mostrando así su solidaridad tras el asesinato de un periodista italiano en el país árabe la noche anterior.
Italia alineó a su once de lujo, mientras que Irak, sorprendentemente, prescindió de dos de sus estrellas, Mohamed Emad y Yunis Mahmud. Los Azzurri, que vistieron brazaletes negros, comenzaron con fuerza, y no tardaron ni diez minutos en adelantarse en el marcador. El artífice del gol fue el mediapunta del Milan Andrea Pirlo. El capitán transalpino se abrió camino hasta la línea de fondo antes de enviar un suave balón bombeado que cabeceó a gol Gilardino (1-0, 8). De un modo muy apropiado, el astro en ciernes del Parma elevó las dos manos y la cabeza hacia el cielo.
El viento que soplaba en el estadio estaba causando molestias y les complicaba la vida a los guardametas. Salih Sadir puso primero a prueba a Ivan Pelizzoli y un minuto más tarde Gilardino, de forma acrobática, disparó directamente a las manos de Sabri Nur. Sorprendentemente, el partido, en el que había en juego una medalla olímpica, estaba siendo muy abierto. Farhan Razak estuvo a punto de marcar desde una posición inverosímil, sentado en el suelo. Posteriormente, tras una serie de saques de esquina con parábola, Pelizzoli tuvo que dar las gracias a su larguero por detener dos balones consecutivos que habían tomado un peligroso efecto.
En el otro extremo del campo, la combinación Pirlo-Gilardino estaba funcionando. El delantero no controló por muy poco otro sensacional pase de Pirlo, en unos momentos en los que Italia jugaba bien sin el balón e iba en busca del segundo.
El conjunto de Hamad también estaba haciendo un fútbol vistoso, mucho más controlado que ante Paraguay en semifinales. En sendos saques de esquina consecutivos, justo después de cumplida la media hora, Haidar Yabar y Salih dieron más trabajo al guardameta del Roma.
| La batalla por el bronce fue muy dura. |
| M. Stahlschmidt/SSP/FIFA |
Con más espacio que en partidos anteriores, Pirlo era también una amenaza constante, y envió uno de sus característicos zapatazos desde 25 metros a escasos centímetros de la escuadra, cuando había transcurrido poco más de una hora. El número 10 mandó luego un delicado pase para Gilardino, pero éste, con toda la portería a su disposición, disparó a las nubes. El futbolista del Parma volvería a causar estragos en una jugada idéntica pocos minutos más tarde, aunque Nur supo responder.
Entonces Qusai Munir irrumpió en el partido. El centrocampista, enérgico en la recuperación del balón, tiró alto desde el borde del área, y luego, a falta de poco más de diez minutos, golpeó en el lateral de la red. Hamad introdujo a Emad y a Yunis, pero eso no tendría más consecuencias que un intento raso de este último detenido por el portero, y ninguno de los ellos conseguiría ya empatar.
A la conclusión del choque, los dos equipos intercambiaron camisetas y se abrazaron, en un gesto conmovedor.
"En vista de las circunstancias, alcanzar las semifinales es un logro importantísimo", comentó el entrenador iraquí, Hamad. "Queríamos conseguir al menos el bronce para hacer feliz a nuestro pueblo, pero, aunque creo que hemos sido el mejor equipo, al final no hemos podido".
"Me gustaría felicitar a la selección italiana y ofrecer mis condolencias a la familia afligida por la muerte de un ser querido y al pueblo italiano".
El seleccionador italiano, Claudio Gentile, expresó su satisfacción por ganar una medalla, pero admitió que no había sido fácil prepararse para el choque: "Cuando se decidió que jugásemos, nuestros hombres no estaban en las mejores condiciones psicológicas. Quizás no haya sido el partido más bonito, pero a pesar de todo es un logro histórico".