Okyere: "Las miradas de África están puestas en nosotras"
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“Vinimos hasta aquí para esto, para hacer historia”. Priscilla Okyere, la capitana de Ghana, estaba exultante. No era para menos. El equipo africano acababa de convertirse, por méritos propios, en la revelación de Azerbaiyán 2012 eliminando en cuartos de final a las grandes favoritas, las Pequeñas Nadeshiko (0-1). “Ya lo hemos conseguido –proseguía la centrocampista-, ya hemos hecho historia, pero queremos más. Esperamos ganar a Francia, llegar a la final y llevarnos esta Copa Mundial”.

Las Doncellas Negras, que en sus dos participaciones anteriores en una Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA no habían superado la fase de grupos, estarán este 9 de octubre en las semifinales del torneo, donde se medirán a las Bleuettes. Pero la gesta de estas ghanesas es aún más importante, porque no solo es la primera vez que una selección femenina de su país llega a estas instancias. Son el primer equipo africano que disputará las semifinales de una Copa Mundial Femenina Sub-17. “Sé que todas las miradas de África está puestas en nosotras, y eso nos entusiasma. Nuestro país nos mira por lo que hemos hecho hoy. No sé ni describirlo”, reconocía emocionada Okyere a FIFA.com tras el partido.

Un gol de Sherifatu Sumaila en el minuto 51 fue suficiente para mandar a casa a las favoritas y hasta entonces inmbatidas japonesas. La delantera, que está disputando su segundo torneo de la categoría tras Trinidad y Tobago 2010, se mostraba encantada. “Estoy muy emocionada, porque en 2010 no marqué ningún gol. De hecho, ¡éste es mi primer gol en un Mundial! Estoy muy, muy contenta”.

La confianza, clave del éxito
Como capitana del equipo, Okyere nos reveló que, tras el partido, sólo pudo tener palabras de agradecimiento para sus compañeras. “Esperaba mucho del equipo hoy, y mis compañeras me demostraron que somos grandes, así que simplemente les di las gracias a todas por haberme permitido llegar tan lejos en este torneo. Llegar hasta aquí ha sido una labor de todas”. Mientras habla, la centrocampista no puede evitar sonreír.

Aún está en una nube, pero no se olvida tampoco del otro gran responsable de este éxito: el técnico Mas-Ud Dramani. “Si tienes un entrenador que cree firmemente en su equipo, es fantástico. Él cree en nosotras y nosotras en él, así que es perfecto”, resume feliz.

¿La clave para vencer a las Pequeñas Nadeshiko? “Las ganas de hacerlo. Queríamos ganar. Teníamos muchas ganas, y lo conseguimos –explica entre risas-. Sabemos que Japón era la favorita, pero hicimos lo que teníamos que hacer”, resume. Ghana planteó el partido desde la defensa. Supo cortocircuitar el sistema de pases y apoyos de las niponas, y se aprovechó de su mayor fortaleza física y velocidad para montar peligrosos contraataques.

Okyere sabe que una buena defensa es clave para seguir aspirando a todo en este torneo, y espera seguir demostrando esa seguridad el próximo 9 de octubre ante Francia. “De los equipos que quedamos en esta Copa Mundial ahora mismo, Ghana es uno de los que mejor defiende. Esa virtud nos llevó a la victoria en cuartos, y ahora vamos a eliminar a Francia”, asegura con rotundidad, pero sin ningún asomo de bravuconería por su parte.

La capitana tiene plena confianza en las posibilidades de su selección, y tiene la receta para seguir con esta marcha triunfal: “La clave es mantener nuestra concentración. Si lo hacemos, podremos ganarlas”, asegura.

Sumaila, por su parte, no se olvida del pueblo africano, pendiente de la hazaña que están realizando las Doncellas Negras en este campeonato. “Continuaremos jugando por África como lo hemos hecho hasta ahora. Daremos lo mejor que tenemos para ganar este Mundial para ellos”.