Sagnol: "Muy orgulloso de lo que han demostrado"
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El martes 9 de octubre de 2012, en el estadio 8 Km de Bakú, Francia entró en la historia al convertirse en la primera formación europea en alcanzar una final de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA. Este logro ha recompensado el esfuerzo realizado por las Bleuettes a lo largo de tres semanas de competición, sin desentonar en ningún momento, con un juego de calidad, pulcro, combinativo y ofensivo, a cargo de futbolistas talentosas y simpáticas. Es el tipo de fútbol que defiende Willy Sagnol, director deportivo de las selecciones juveniles francesas.

Aprovechando su visita para felicitar a las jugadoras y al cuerpo técnico de su combinado nacional, el ex internacional francés (disputó 58 encuentros con su país) ha concedido una entrevista a FIFA.com.

Willy Sagnol, ¿a qué se debe su presencia en Bakú?
He venido para decir a las jugadoras y al cuerpo técnico de la selección francesa que me siento muy orgulloso de lo que han demostrado en estas tres semanas, tanto en lo que respecta a los resultados como a la actitud, y también a la imagen que han transmitido. Se llevan muy bien. Han hecho partidos muy buenos. Ha podido verse que forman un auténtico grupo, un verdadero equipo. Eso confirma el acierto de las decisiones tomadas tanto en la filosofía de juego en general como en la confección de los cuerpos técnicos. Estoy encantado.

¿Usted es aficionado al fútbol femenino?
Sigo el fútbol femenino por el cargo que ocupo, y también lo estoy descubriendo, en cierto modo. Estoy comprobando que el enfoque del fútbol que pueden tener las chicas es diferente al de los muchachos. El de las chicas es más sano. Se hacen menos preguntas. Las sub-17 femeninas francesas son el mejor ejemplo. Están viviendo un Mundial, y dedican tiempo a apreciarlo. Prestan mucha atención a todo, y les está impresionando. Pero no se olvidan de jugar cuando están dentro de la cancha. Saben vivir plenamente la experiencia.

¿Y qué opina del fútbol femenino francés, en concreto?
Es un deporte que en Francia está en constante progresión. Tenemos unas 60.000 jugadoras federadas, y se prevé que esta cifra aumente. Disponemos de las estructuras, y se están desarrollando. Contamos con un centro de alto rendimiento que funciona muy bien. De él salen muchísimas jugadoras de alto nivel, como las que participan en este torneo. La selección absoluta femenina atraviesa una clara fase ascendente, y eso sirve para empujar al resto. En Francia, cuando juega la selección absoluta femenina, a veces se alcanza el millón de telespectadores. Es algo nuevo, fresco, y quien se beneficia es el fútbol en su totalidad.

Usted mismo participó en Copas Mundiales de la FIFA [la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Malasia 1997 y las Copas Mundiales de la FIFA 2002 y 2006]. ¿Qué representa en la vida de un jugador o una jugadora?
¡No hay nada mejor que un Mundial! Todos tenemos recuerdos de los Mundiales que vimos de niños por televisión. Siempre se sueña con ser protagonista de ellos. Cuando se consigue participar en este torneo, en cierto modo esperamos un sueño. Y luego, es necesario tener el factor competitivo, porque cuando uno empieza un torneo es para llegar hasta el final. En cuanto a las francesas, no sé si esperaban llegar tan lejos al principio… Estaban en un grupo difícil, pero supieron afrontarlo muy bien, con buen juego, y manteniendo la disciplina. Siguen teniendo el mismo estado de ánimo, y su forma de trabajar es la misma. ¡Y les está funcionado, es fantástico!

¿Está siguiendo el torneo?
He visto todos los partidos de la selección francesa, y también de otras, sobre todo los de Alemania. Globalmente, creo que los equipos están en un plano muy similar, con la excepción de dos o tres para los cuales el fútbol femenino es demasiado reciente como para poder tener aspiraciones en un torneo así. He observado que los cuatro o cinco equipos más grandes en esta categoría tienen un nivel muy homogéneo.

Se ha visto que muchos jugadores que han brillado en las categorías inferiores de su selección no consiguen abrirse paso luego en el fútbol profesional. ¿Cuál es el escollo que deben evitar?
Para los chicos, lo difícil es precisamente el paso al plantel profesional. Hay que adaptarse. Se encuentran con futbolistas experimentados que no tienen el mismo modo de vida que podría tener un jugador de 18 años. En el caso de las chicas, como el fútbol femenino no les permite a día de hoy convertir su pasión en un oficio, deben tener una actividad profesional paralela. Es importante que tengan un proyecto doble, a la vez deportivo y profesional. Y, por encima de todo, ¡que se sientan realizadas!