Hwang: “El fracaso es la madre del éxito”
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Tras 15 lanzamientos penales en el estadio Tofig Bahramov, el trofeo aún estaba en juego cuando Ri Un Yong asumió la responsabilidad de tirar y vio cómo su disparo terminaba en las manos de la francesa Romane Bruneau. Era el fin del sueño de un segundo título de la RDP de Corea en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA, y la interrupción del dominio asiático del certamen que habían iniciado las propias norcoreanas al adjudicarse la edición inaugural, en Nueva Zelanda 2008.

Confirmada la derrota, la número 16 se desplomó sobre el césped, sollozando, y recibió el consuelo de sus compañeras, también destrozadas. La selección norcoreana, que partía como una de las favoritas al título, se fue encontrando con dificultades crecientes en la segunda fase, tras un buen inicio de torneo, y acabó sucumbiendo ante la buena actuación de Francia en la gran final. Su seleccionador, Hwang Yong Bong, reconoció los fallos del equipo, pero procuró no relacionar el futuro de la nueva generación del fútbol del país con el resultado de esta prueba.

“Puede que hayamos subestimado al rival. Francia es un equipo muy fuerte, que ha jugado muy bien hoy. También es evidente que estamos atravesando un relevo generacional, y que la presión quizás haya sido excesiva”, analizó el técnico. “No podemos ser pesimistas, y no me voy decepcionado, muy al contrario. El fracaso es la madre del éxito”.

El entrenador puede reconfortarse con la aparición de talentos como Ri Un Sim, máxima realizadora del equipo y de la competición, con ocho goles, que ha igualado el récord establecido por la surcoreana Yeo Min Ji en Trinidad y Tobago 2010. Además, ha tenido a sus órdenes un grupo homogéneo, con jugadoras que supieron estar a la altura en las pocas ocasiones en que la artillera no brilló con tanta intensidad, como Kim So Hyang, autora de los dos tantos contra Alemania que valieron la clasificación para la final.

Dos campañas en una
Después de protagonizar un estreno arrollador en Azerbaiyán, al golear por 11-0 a Gambia, la RDP de Corea se cruzó con dos rivales de peso en su liguilla, Francia y Estados Unidos, y tuvo que emplearse a fondo para lograr sendos empates. La formación asiática, liderada por Ri Un Sim, basaba su juego en el intercambio rápido de la pelota, llegando siempre arriba con toques cortos. En la segunda fase, frente a oponentes como Canadá y Alemania, empezó a apostar por pases en largo de las centrocampistas en busca de su principal ariete y su compañera de ataque, fuese Ri Kyong Hyang o Kim So Hyang.

En la final de este sábado, Francia consiguió interrumpir el flujo de balones hacia el ataque durante el primer tiempo, aunque pasó apuros en los últimos compases, cuando la RDP de Corea cambió a sus delanteras y volvió a practicar un juego raso.

“Creo que Francia fue superior en la primera parte y Corea en la segunda, aunque al final hemos merecido la victoria”, sentenció Guy Ferrier, seleccionador de las Bleuettes.