Shirley Cruz: "La motivación nace de la pasión"
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“Hay que saber parar cuando un ciclo se acaba”, explicó Shirley Cruz cuando FIFA.com le preguntó por el motivo de su marcha del Olympique de Lyon el año pasado, para fichar por el París Saint-Germain. Desde su llegada a Francia en 2006, la costarricense lo había ganado todo con el OL: 6 ligas nacionales, 4 Copas de Francia y, sobre todo, la Liga de Campeones Femenina de la UEFA en 2011 y 2012. Tras ver saciada su hambre de trofeos, la centrocampista sigue estando, sin embargo, sedienta de nuevas experiencias.

“Me gusta afrontar nuevos retos”, prosiguió la jugadora de 27 años. “Además, el hecho de que el entrenador del París SG sea Farid Benstiti fue determinante en mi decisión. Él estaba en el banquillo del Lyon cuando llegué, y me hizo progresar mucho. Como ahora tengo un problema con mi rodilla derecha, ha adaptado mis entrenamientos y mi función sobre el terreno de juego en consecuencia”, explicó Cruz, feliz de realizarse en el eje del juego del cuadro parisino, expresando plenamente sus cualidades de creadora con 6 pases de gol en lo que va de campaña. 

En el París Saint-Germain, su nuevo reto ya no consiste en acapararlo todo en el ámbito nacional e internacional: “Nuestro objetivo desde que empezó la temporada es quedar segundas”. A día de hoy, el club capitalino mantiene el tipo, al acecho en la tabla del intratable OL (52 puntos sumados de 52 posibles), del que dista apenas tres puntos… “Hace falta tiempo para rivalizar con un equipo que ha ganado 6 ligas francesas consecutivas y 2 Ligas de Campeones”, consideró Cruz, que el pasado noviembre tuvo que inclinarse en casa ante sus antiguas compañeras (0-1).

De su etapa en el conjunto lionés, aprendió la perseverancia necesaria para llevar a buen puerto un proyecto deportivo: “La primera victoria del Lyon en la Liga de Campeones no se produjo por casualidad. En realidad, fue el fruto de algo que se iba construyendo, paso a paso. En el París SG están haciendo una inversión, y saben que, para tener éxito, hay que ser pacientes”. Aunque menos espectacular que en la sección masculina (con todo su aluvión de estrellas), la política de fichajes en el equipo femenino ha sido ambiciosa esta temporada, y se ha visto acompañada por una labor a largo plazo: “Es el primer año en el que la plantilla es casi totalmente profesional. Las estructuras del club van adaptándose simultáneamente, y las jugadoras también necesitan acostumbrarse a esta nueva situación”.

Costa Rica, centro del mundo
La costarricense es consciente de que ella siempre ha jugado con unas condiciones muy cómodas al iniciar su carrera en el Olympique de Lyon, un pionero del fútbol femenino en la materia: “Yo he tenido la suerte de ser profesional desde que llegué a Francia, pero muchas jugadoras con las que me cruzo me recalcan lo difícil que es conciliar un trabajo, los entrenamientos y la competición con su vida personal. Sin embargo, la pasión por el fútbol permite encontrar la motivación para hacer frente a todo a la vez”.

Es precisamente esa pasión la que le ha permitido hacerse notar en su país de origen, donde es una de las escasas deportistas que ha podido exportar su talento al extranjero: “Yo jugaba en mi selección nacional sub-20, y la responsable de la selección trabajaba como agente de la FIFA. Me dijo que un equipo francés estaba interesado en mí, y que era necesario que fuese a hacer una prueba. Decidí lanzarme a la aventura. Pensaba que el periodo de pruebas duraría seis meses, ¡pero todavía estoy ahí!”.

Aunque a veces sienta nostalgia de su país y, en pleno invierno, añore los 25º C que predominan en Costa Rica durante todo el año, Shirley no se arrepiente de este golpe de fortuna. Aquí se realiza conociendo la lengua y la cultura francesas, sin dejar de estar muy pendiente de su país de origen. Naturalmente, dio saltos de alegría cuando se enteró de que la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA iba a celebrarse allí en 2014: “Estamos muy orgullosas de albergar esa Copa Mundial en nuestra casa. Es un sueño para todas las que han luchado allí por el fútbol femenino”.

Ella, que, como chica, tuvo que abrirse camino en un deporte practicado mayoritariamente por hombres, es consciente de todos los beneficios que está sacando ya su país de ese acontecimiento venidero: “Dos años antes de la competición, la FIFA pone en marcha programas que permiten mejoras profundas en el país, sobre todo para la juventud. Se está poniendo en marcha una liga femenina sub-17, algo que mi generación no conoció”.

“Esta Copa Mundial va a servir para hacer evolucionar las mentalidades y la forma de mirar al fútbol femenino”, concluyó Cruz, que ha contribuido a impulsar esa evolución con sus admirables éxitos.