Zambia ya ha cumplido
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La presencia de Zambia en Costa Rica ya constituye en sí una hazaña. La nación africana, cuya selección absoluta ocupa el puesto 105 de la Clasificación Mundial Femenina FIFA/Coca-Cola -y 14º de su continente-, sabía que sus niñas no partían como favoritas en el Grupo A, aunque mantiene el optimismo tras su derrota por 2-0 a manos de Italia.

“En nuestro estreno en la competición estuvimos bastante nerviosas, y nos precipitamos, pero estamos esforzándonos para corregirlo”, asegura la guardameta Hazel Nali en declaraciones a FIFA.com. “Confiábamos en poder ganarle a Italia”, continúa la jugadora, que recibió dos tantos de una Annamaria Serturini en estado de gracia. “Vimos que ellas eran más altas que nosotras, y quisimos recurrir a nuestra baza, que es el juego raso. Pero no empezamos bien en el encuentro, y fuimos incapaces de imprimir dinamismo a nuestro juego”.

Nali es una de las grandes esperanzas zambianas en su puesto, y hace poco incluso fue convocada por la selección absoluta. Kape Saili, ayudante del seleccionador sub-17, sentada a su lado, se deshace en elogios hacia ella: “No tiene miedo de nada, y las cualidades que posee la sitúan ya entre las mejores porteras del país, algo extraordinario para una chica de su edad”. 

Optimismo
La ex internacional, ahora mano derecha del técnico Albert Kachinga, confiesa su alegría por formar parte de esta aventura. “Es la primera vez que una de nuestras selecciones femeninas está clasificada para un Mundial. Pase lo que pase en este torneo, estaremos orgullosos de haber escrito esta historia. El único equipo zambiano que había participado antes en un Mundial es la selección masculina sub-20 de Canadá 2007”.

Pero Nali no quiere contentarse con participar en el certamen, y da rienda suelta a la despreocupación y la fogosidad de sus 16 años. “Queremos vencer a Venezuela y a Costa Rica, y creo que tenemos todas las posibilidades de alcanzar la segunda fase. Nuestro principal reto en los dos próximos partidos será ser más ofensivas, para poder marcar por fin. También espero que consigamos dejar menos espacios a nuestras rivales”.

La tarea se anuncia complicada, sobre todo en la inminente cita ante el conjunto sudamericano, líder del Grupo A tras imponerse de manera contundente a las anfitrionas, que estaban apoyadas por más de 30.000 espectadores volcados con su causa. “Ellas son mucho más rápidas y potentes que nosotras en ataque. Vamos a tener que ser muy reactivas en cuanto a la organización, para no recibir goles”, anuncia la jugadora, que cumple los 17 años el día de la final del torneo. No cabe duda de que su mejor regalo no sería el título de campeona del mundo, sino haber contribuido a poner la primera piedra de la construcción de futuros logros.