La pequeña gran estrella tica
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"Me encantaría llevar a Gloriana Villalobos al Mundial. Se me parece a Wílmer López y tiene cosas cerebrales del ‘Pibe’ Valderrama, improvisa muy bien con el balón". Son la palabras de Jorge Pinto, técnico de la selección mayor de Costa Rica que competirá en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014.

Habla de una niña de 14 años que se ha convertido en la sensación de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA que se celebra en el país tico.

“Tienen ustedes una jugadora fantástica. Nuestra prioridad era taparla y fue muy muy difícil. Esa chica tiene un gran futuro”, decía el seleccionador venezolano, Kenneth Zseremeta, en rueda de prensa, tras enfrentarse a ella en el partido inaugural. “Jugadora muy buena y complicada de parar. Es difícil encontrarse con una futbolista tan joven con esas características. Sabíamos que ella sola podía hacer la diferencia para Costa Rica”, añadía el seleccionador italiano Enrico Sbardella.

La camiseta número 10 se lo toma con calma. “Sigo con los pies en la tierra. Me motivan todas esas palabras para seguir adelante”, dice con los ojos muy abiertos, como si no quisiese perderse ni un detalle de lo que pasa a su alrededor. “Aprendí muchas cosas en este año y medio de entrenamiento. Y en la experiencia en los partidos. Pero sobre todo, he crecido como persona”.

Habla rápido, igual que se mueve en la cancha. Lateral, centro del campo, mediapunta. Gloriana es puro nervio y carácter sobre el césped. No se deje confundir por su menuda figura, pequeña y delgadita. En cuanto pisa la cancha, Villalobos es enorme. Regatea, distribuye, asiste, remate, tira de sus compañeras, dirige al equipo, y muestra su autoridad ante rivales y árbitro.

“Yo no soy perfecta. Tengo que seguir trabajando más. Lo que soy se lo tengo que agradecer también a mis compañeras, ellas son las que me ayudan a crecer como jugadora en el campo”, dice, siempre con gesto serio.

Presente y futuro
Por esta actitud humilde y trabajadora es que se ha ganado a pulso la banda de capitana del equipo. “Es una pieza clave. Tiene una gran técnica y una muy buena actitud, tanto dentro como fuera de la cancha. Está muy comprometida con el fútbol y con todo lo que está alrededor del equipo, estudio, disciplina, comportamiento. Es muy buena compañera y está muy pendiente del equipo. Además es un ejemplo muy valioso para todas, porque no demuestra hablando, sino haciendo. Ella se ganó el puesto. El resto la aprecian y la apoyan”, contaba Juan Diego Quesada a FIFA.com.

Aprendió a jugar con su hermano gemelo, y hoy ya suenan ofertas de todos lados. Ella, admiradora de Messi, Cristiano Ronaldo, Yeltsin Tejada o Marta, no se desconcentra.

“El futuro se verá, será lo que Dios quiera para mí. Yo quiero seguir jugando pero también estudiando”, advierte esta niña. “Ella es primero estudiante y después jugadora y eso para nosotros no es negociable”, así de tajante es su padre.

El próximo objetivo es una despedida honrosa de su Copa Mundial, ante Zambia el sábado en el estadio Ricardo Saprissa Aymá de Tibás. “Hay que levantar la cabeza tras la eliminación y conseguir una victoria para agradecer a la gente que llena los estadios y nos anima”.