Maletas llenas de promesas
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Ya ha terminado la fase de grupos de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA Costa Rica 2014 y por lo tanto conocemos a los ocho equipos que pugnarán en cuartos por la gloria suprema. El resto emprende el camino de vuelta a casa con cantidad recuerdos en sus maletas, algunos pesares y muchísimas promesas.

FIFA.com habló con algunas de las desafortunadas de esta primera ronda del torneo. He aquí cinco extractos de estas conversaciones.

Para el país anfitrión, el sueño del título se rompió en tres trozos y otras tantas derrotas dentro del Grupo A. Después de la tercera, contra Zambia, su capitana, Gloriana Villalobos, intentó ver más allá de su decepción. "Lo más importante que he aprendido durante el Mundial es que hay que tener valores, que nunca jamás hay que rendirse y que hay que luchar por lo que uno quiere", explicó la dorsal número 10, cuyo talento le augura un gran porvenir. "Si tuviese la suerte de vivir otras experiencias como esta, creo que intentaría poner más el acento sobre el colectivo y menos sobre el aspecto individual, tener una actitud más altruista y emplearme al 100% por el equipo".

Su compañera Sofía Varela, la única Tica que ha visto puerta en el torneo, se quedó ante todo con el increíble fervor popular que despertaron de principio a fin: "Esperábamos jugar ante un estadio a rebosar en el encuentro inaugural, pero nos sorprendimos mucho cuando volvió a suceder en el segundo. Y el tercero fue conmovedor, porque el público se quedó tras el pitido final para apoyarnos y cantarnos".

Un trago difícil
Para la debutante Zambia, la decepción no es tanta con tres puntos en el casillero, como reveló sonriente la delantera Janny Mubanga : "Nuestros primeros partidos fueron difíciles, pero al final estoy contenta porque conseguimos ganar a Costa Rica. No creía que pudiésemos imponernos a nadie, porque ha sido el debut de nuestro país en este certamen".

Para Alemania, peso pesado en cualquier categoría del fútbol planetario, abandonar tan pronto la competición resultó algo más duro de digerir. "Nadie pensaba que fuésemos a volver a casa en la fase de grupos", admitió con tristeza la mediocampista Ricarda Walkling. "No obstante, a pesar de perder hemos podido adquirir experiencia. Ha sido un verdadero placer tomar parte en este torneo, ha sido una gran ocasión para progresar colectivamente y en plano personal". 

"Nuestras jugadoras tienen una gran formación técnica y táctica, pero debemos mejorar en el aspecto físico y aprender a gestionar la presión, una cuestión que muchos otros equipos han asimilado mejor que nosotras", añadió la seleccionadora, Anouschka Bernhard.

China también esperaba más de su segunda participación en el certamen, pero ya conocía su triste destino al final del segundo encuentro. Su entrenadora, Gao Hong, exfigura de las Rosas de Acero y leyenda del fútbol femenino en su país, valoró el camino que les queda por recorrer a sus pupilas: "Una Copa Mundial es una competición muy distinta a las demás. Supone un cambio completo del estilo de juego. Por ejemplo, en China las jugadoras no están acostumbradas al contacto físico, tal y como lo han experimentado aquí. Deben desarrollar la posesión y saber jugar mejor bajo la presión atlética del rival, y más rápidamente".

Vivir en primera persona una cita mundial no se olvida nunca, y las lecciones aprendidas se transmiten con frecuencia de generación en generación. Sino que se lo pregunten a las futbolistas citadas en este artículo o a las de la RDP de Corea, Nueva Zelanda, Paraguay o Colombia.