Ichise sueña a lo grande
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“En la vida somos muy buenas amigas, y nos gusta conversar unas con otras. Esa unidad se vuelve a apreciar sobre el campo, donde defendemos y atacamos todas juntas”, explicó la defensa central japonesa Nana Ichise cuando FIFA.com le preguntó por los secretos de la impresionante trayectoria de su selección, que se dispone a medirse a España en la final de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA Costa Rica 2014.

Ichise, titular a tiempo completo, es la única jugadora del equipo que no se ha perdido ni un solo segundo de las cinco victorias niponas desde el comienzo del campeonato, con un excepcional balance defensivo (además de ofensivo) del que nuestra protagonista no se arroga todo el mérito: “Si solamente hemos encajado un gol hasta ahora es porque nuestras delanteras presionan arriba muchísimo y conforman una primera cortina defensiva difícil de franquear. Todo eso nos facilita mucho más las cosas en defensa, porque recuperamos el balón muy arriba”.

Pero como Ichise apuntaba anteriormente, la colaboración mutua se produce en ambos sentidos, y la retaguardia no duda a la hora de lanzarse hacia delante, dando al rival la incómoda impresión de que el peligro puede venir de todas partes, y especialmente de las bandas: “Nuestras dos laterales son delanteras en su club; por eso rinden tan bien en el último gesto. En cuanto a mí, básicamente soy más bien medio centro defensiva, pero siempre intento marcar en acciones a balón parado, y lo conseguí contra Paraguay y Venezuela”. 

Ichise, centrocampista en su club y defensa central en la selección, cultiva su polivalencia y su eclecticismo hasta en la elección de sus modelos: “Entre los hombres admiro a Andrés Iniesta, y a Aya Miyama de las mujeres. Lo que me gusta de ella es su manera de motivar a sus compañeras y su fuerte personalidad. Sus pases y sus disparos son muy precisos, y va bien con las dos piernas”.

El gran salto
Como muchas jóvenes japonesas, sueña con seguir el ejemplo de la generación campeona mundial en 2011 y plata olímpica en 2012: “Más adelante quiero jugar con las Nadeshiko, y enfrentarme a las mejores selecciones como Estados Unidos o Alemania en un Mundial o en los Juegos Olímpicos. Quiero formar parte de la selección que competirá en Tokio 2020, y que todo el mundo conozca mi nombre”.  

Para conseguirlo, podrá apoyarse en la fantástica aventura que está viviendo en Costa Rica, y en toda la experiencia internacional que está acumulando: “Aquí he aprendido a medirme a jugadoras de otros países, y en especial a delanteras muy rápidas y muy potentes. He podido enfrentarme a jugadoras temibles en el uno contra uno, y he aprendido mucho en esos duelos”.

Y lo mejor tal vez esté por llegar, con la final de este viernes en el Estadio Nacional de San José, en la que las japonesas partirán con ventaja psicológica frente a una Rojita a la que vencieron por 2-0 en su primer compromiso. Pero Ichise se mostró cauta, sin lanzar las campanas al vuelo: “Como ganamos a las españolas en el primer partido, espero que saldrán mucho más decididas a tomarse la revancha, y que estarán dispuestas a todo para ganar la final. Intentamos seguir siendo humildes, y jugar como lo hemos hecho en los encuentros anteriores”.