Cruz, entre el orgullo y la exigencia
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Shirley Cruz es la gran figura de la selección femenina costarricense, lo que la sitúa en una posición idónea para analizar el fútbol de su país. FIFA.com ha entrevistado a la centrocampista del París Saint-Germain para conocer sus impresiones acerca del primer Mundial organizado en Costa Rica.

“Lo he seguido desde Francia antes de volar aquí para poder ver la final. Me sorprendió la asistencia masiva del público en el partido inaugural, y ver a todo el país detrás de la selección. Me alegra ver todo lo que ha conseguido Costa Rica. Es importante para el país y para el desarrollo del fútbol femenino. Se nos conoce por ser un país muy cálido, y lo hemos demostrado durante este torneo. También hemos demostrado que tenemos aptitudes para organizar otros Mundiales en el futuro”, se congratula. 

“Es una buena experiencia para nosotros, y espero que sirva para que las cosas avancen. Pero, en mi opinión, sólo es un comienzo”, relativiza la jugadora, de 28 años. “Los espectadores han respondido tanto en los estadios como por televisión, lo que quiere decir que, con patrocinadores y más medios, podemos hacerlo mejor. También necesitamos más partidos amistosos para acumular experiencia. La falta de experiencia se vio en las tres actuaciones de las sub-17”.

Cruz, que se dio a conocer cuando jugaba en el combinado nacional sub-20, es consciente de que le ha acompañado la suerte para poder convertirse en profesional, además de haber tenido que superar dificultades. “Mi generación y las anteriores no han tenido muchos medios para salir adelante. Jugamos al fútbol porque es nuestra pasión”, cuenta Cruz, que compite en Francia desde 2006, donde ganó seis ligas y dos Ligas de Campeones con el Lyon antes de aceptar un nuevo reto con el PSG la temporada pasada.

Sueños, trabajo y sacrificios
“Este Mundial es un paso adelante positivo, pero hemos visto con nuestra selección sub-17 que la voluntad y el amor por el fútbol no son suficientes”, continúa. “Hay que proporcionar muchos más medios al fútbol femenino, y espero que todo el mundo se haya dado cuenta. Habría hecho falta una mejor preparación, sobre todo en el plano táctico. Seguimos utilizando entrenadores procedentes del fútbol masculino. Costa Rica no está lo suficientemente acostumbrada al más alto nivel, y todavía nos queda bastante margen de progresión”.

"Espero que Costa Rica mejore en la Copa Mundial Femenina Sub-20 Canadá 2014 y que logremos clasificarnos para Canadá 2015, el Mundial de mayores. En mi caso, no sé siquiera si podré participar en los clasificatorios. Dependerá de si el PSG me permite unirme a la selección en las fechas escogidas por CONCACAF para los partidos", señala.

Y, como es lógico, el talento de la centrocampista Gloriana Villalobos no ha pasado desapercibido para nuestra protagonista. “Gloriana no ha sido la única, otras chicas han tenido un buen desempeño”, subraya. “Pero el público ha visto en ella un talento, una jugadora que puede llegar más lejos si recibe apoyo, si se le enseñan los fundamentos y se le ayuda a ser más madura, tanto futbolísticamente como en el nivel personal, sin quemar etapas”.

Cruz también se refiere a todas las muchachas del mundo entero que sueñan con competir algún día en el más alto nivel. “Mi consejo para quienes quieran jugar al fútbol o practicar otros deportes es que, ante todo, se trata de un instrumento para crecer, que permite desarrollarse aprendiendo la disciplina”, asegura la jugadora, que todavía no ha tenido la oportunidad de disputar un torneo mundialista. “El fútbol me ha dado mucha felicidad, aunque también mucha tristeza. Si tenemos sueños y queremos hacerlos realidad, debemos superarnos, hacer sacrificios y entrenarnos duro. Cuando se hace todo eso, las oportunidades llegan, y hay que saber aprovecharlas”, concluye.