Pocos equipos del deporte mundial tienen tanto lustre como los All Blacks neozelandeses. Reconocidos y elogiados por todo el planeta, estos gigantes del rugby y su temible haka también constituyen un enorme motivo de orgullo para sus compatriotas kiwis, que los adoran.

Como recompensa por haber hecho de esta pequeña nación insular un adversario temido dentro de su deporte, los All Blacks han adquirido una popularidad que haría palidecer de envidia a las estrellas del cine. Por algo a la principal figura del equipo, Dan Carter, se le conoce como "el David Beckham del rugby". Al igual que el ex capitán de la selección inglesa, Carter complementa su salario ejerciendo de modelo de ropa interior y goza de especial notoriedad entre la hinchada femenina, algo que quedó patente esta semana cuando los All Blacks compartieron hotel con las internacionales sub-17 neozelandesas.

El entusiasmo que ha provocado la presencia de Carter ha servido para recordar que, en su mayoría, estas jugadoras resueltas y ambiciosas son en el fondo colegialas nerviosas y de risa fácil. Su seleccionador, Paul Temple, insiste no obstante en que la atención de sus discípulas nunca se ha apartado de la competición que ya se avecina. Bueno, casi nunca.

"Algunas veces se han distraído un tanto", admite. "Digámoslo así: cuando los All Blacks estaban en la piscina, no estoy seguro de que las chicas estuvieran pensando en el partido contra Canadá. Ahora en serio, ha sido estupendo tenerlos por aquí. Se han interesado por las chicas, han dedicado tiempo a hablar con ellas y, al final de su estancia, regalaron al equipo algunas camisetas. Para las chicas ha sido fantástico ver cómo se comportan grandes estrellas como Dan Carter, sobre todo porque los All Blacks son un auténtico ejemplo a seguir para los deportistas de este país".

Tienen muchísima experiencia en este tipo de grandes partidos. Nos han contado algunas anécdotas y nos han dado consejos para afrontar la presión
Bri Fisher y su conversación con los All Black.

La capitana, Bri Fisher, coincide con Temple en que los All Blacks son una fuente de estímulo e inspiración para estas jóvenes futbolistas. "", explica Fisher. "Ojalá podamos asimilar algo de lo que nos han dicho y conseguir que nuestro país esté orgulloso de nosotras".

Carter será uno de los que animen al equipo de Temple en su intento por convertirse en el primer combinado neozelandés que supera la fase de grupos de un certamen de la FIFA. El astro de los All Blacks confiesa a FIFA.com que le ha impresionado la actitud enormemente decidida de las jóvenes neozelandesas, e insiste en que seguirá su trayectoria con verdadero interés.

Nosotros les hemos dicho que salten al campo y se diviertan, que tengan fe en sus posibilidades y que les vaya bien en el campeonato
Los consejos de Dan Carter a las chicas.

"Les deseo mucha suerte, porque son unas chicas estupendas", dice. "Últimamente han obtenido cierto reconocimiento, y eso me parece muy positivo. ".

Es muy posible que este respeto y afecto mutuos hayan servido para atenuar la rivalidad existente entre quienes practican el deporte dominante en Nueva Zelanda y los que juegan a un deporte considerado el rey en el resto del mundo. Sin embargo, Temple revela que los All Blacks destacaron el hecho de que la competición futbolística que nos aguarda esté recibiendo mucha atención por parte de los medios de comunicación del país. "Bromearon sobre lo mucho que aparecen las chicas en la prensa, y nos dijeron que van a empezar a pasar a un segundo plano", señala el técnico. "No creo que haya posiblidad alguna de que esto suceda, pero es agradable quitar un poco de protagonismo a los del rugby, aunque sea por un momento".

Aunque no parece que Carter y sus compañeros vayan a desaparecer así como así del candelero, el jugador de 26 años (que este mes sorprendió a los directivos del rugby con su participación en un partido de fútbol en la alineación de un equipo de Christchurch) insiste en que no teme que el balompié se consolide en Nueva Zelanda. Esta nación obsesionada por el deporte, sostiene, es lo suficientemente grande como para albergar ambas disciplinas.

"Me encantaría que las chicas hiciesen un buen papel y que el torneo fuese un éxito", asegura. "Todos saben que el fútbol es el deporte más importante del mundo, aunque aquí, en Nueva Zelanda, el rugby tiende a prevalecer. Personalmente, creo que hay espacio más que suficiente para que prosperen ambos".