Mexican players celebrate winning the FIFA U-17 World Cup during the FIFA U-17 World Cup Mexico 2011 Final match between Uruguay and Mexico at the Azteca Stadium on July 10, 2011 in Mexico City, Mexico
"No hay dos sin tres", podría ser la conclusión de
la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007. Es un dicho que se
recibe con sonrisas en el bando nigeriano, pero con tristeza en el
español.
Antes del inicio del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA
Perú 2005, en las conversaciones pululaban los nombres de los
eternos favoritos: Brasil, Uruguay, Ghana y también Holanda. ¿Pero
quién pensaba en México? Muy pocos, la verdad. No obstante, desde
el primer partido, los Tricolores ya empezaron a poner los puntos
sobre las íes con una victoria indiscutible sobre Uruguay
(2-0).
Brasil se adjudicó su tercer título de las últimas cuatro
ediciones del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA con una mezcla
de los mismos ingredientes que le llevaron a resurgir como potencia
futbolística dominante en la categoría absoluta: férrea defensa,
resistencia física, habilidad técnica y algo en lo que siempre
puede confiar, una calidad casi insolente. Sin embargo, la joven
Seleção, aunque ganadora, no dejó hasta cierto punto de ser un
protagonista más del que probablemente haya sido el torneo juvenil
más emocionante vivido hasta la fecha.
El seleccionado francés llegó con la intención de superar el
sexto puesto obtenido en su única presentación anterior, en Canadá
1987. El equipo de Jean François Jodar mostró un juego compacto,
agresivo y muy táctico que varió de 3-5-2 a 3-6-1.
Brasil, dirigido por Carlos César, arribó a Nueva Zelanda con
la firme intención de repetir el título logrado dos años antes en
Egipto. Para eso, mantuvo un esquema de juego 3-5-2 en el que se
destacaron el arquero Rubinho, Marquinhos y el capitán
Walker.
Brasil llegó a Egipto con la intención de llevarse un título
que se le había negado en torneos anteriores. Para ello, Carlos
César planeó una táctica 4-4-2, apoyada por el buen momento de
jugadores como Abel, Matuzalem, Fabio Pinto y Ronaldinho
Gaúcho.
Tres veces finalista, dos veces campeón. ¿Qué más se puede
decir del poderío ghanés en la categoría sub 17? Con un poderoso
fútbol físico y técnico, el equipo conducido tácticamente por
Samuel Arday ganó sus seis encuentros sin ninguna objeción.
El seleccionado nigeriano extendió el reinado africano en la
categoría con un fútbol de alto vuelo. Su excelente estado físico y
atlético - fundamental en menores de 17 años- le permitió a los
nigerianos dominar de principio a fin a sus rivales. Nadie pudo
seguirles el ritmo.
Calidad individual, agilidad, dinámica. Todas cualidades
necesarias para explicar el porqué de la primera consagración de
Ghana en el máximo certamen de la categoría.
La URSS demostró desde el comienzo del torneo, también
disputado para jugadores menores de 16 años, que estaba mejor
preparada que el resto de los equipos tanto física como
mentalmente. Logró clasificarse en primera fase tras igualar con
Nigeria (defensor del título), golear 4-2 a Bolivia (campeón
sudamericano) y destrozar 7-0 a México (campeón de
Concacaf).
Potencia física, habilidad, poder ofensivo. Todas cualidades
marcadas en el seleccionado nigeriano que se quedó con el primer
título del torneo que en aquel entonces se disputaba con jugadores
menores de 16 años.
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