Tercera estrella para Nigeria
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"No hay dos sin tres", podría ser la conclusión de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007. Es un dicho que se recibe con sonrisas en el bando nigeriano, pero con tristeza en el español. Y es que, por tercera vez en su historia, el torneo se celebraba en suelo asiático. En China 1985 y Japón 1993, Nigeria acabó en lo más alto del podio. Catorce años después, la historia se repite: en el "país de la calma matutina", los africanos se han ceñido su tercera corona mundial. Tres son igualmente las finales disputadas por España. Y ahora también el número de derrotas sufridas en esta fase de la competición...

Los nigerianos de Yemi Tella se presentaron en Corea con la vitola de candidatos al título, y no dejaron de postularse desde que empezó a rodar el balón. "Vamos a llevarnos el trofeo a Nigeria", anunció el entrenador de los campeones de África incluso antes del primer encuentro. Y como hemos visto, su equipo logra lo que se propone. Francia, Japón, Haití, Colombia, Argentina y Alemania terminaron rindiéndose ante el poderío nigeriano. Escoltando al capitán Lukman Haruna en el mediocampo, Rabiu Ibrahim y King Osanga embelesaron al público con su técnica, mientras el artillero Macauley Chrisantus perforaba una y otra vez las metas rivales.

Frente a la oposición de España en la final, los nigerianos también demostraron que no eran únicamente una máquina de hacer goles, al neutralizar las veleidades ofensivas de la Roja. Aunque hasta entonces habían brillado sus atacantes, el éxito definitivo de los Golden Eaglets es atribuible a su portero. Al cabo de 120 minutos en los que los defensores mantuvieron a raya a los delanteros, todo se decidió desde los once metros. Y de esa lid salió triunfador Oladele Ajiboye. Asier Illaramendi envió el balón fuera, pero los intentos de Fran Mérida y de Iago se toparon con los puños del africano. Al mismo tiempo, tres lanzamientos transformados por Matthew Edile, Daniel Joshua y Ganiyu Oseni bastaron a Nigeria para conquistar su tercer título mundial, y alcanzar a Brasil como conjunto más laureado del certamen.

Los españoles se preguntarán durante mucho tiempo si el resultado habría sido distinto de haber podido contar con el concurso de Bojan en ataque. El ariete catalán, brillante hasta semifinales, estaba sancionado, y su ausencia se echó mucho de menos en el equipo de Juan Santisteban. Su dinamismo, su técnica y su experiencia quizás hubiesen ayudado a España a abrir brecha en el entramado nigeriano. Pero los españoles lo saben: no se puede volver atrás en la historia, aunque a veces ésta dé la impresión de repetirse... Después de Italia 1991 y Finlandia 2003, los campeones de Europa emprenden de nuevo el camino a casa con la medalla de plata.

Bronce para la Mannschaft y oro para Kroos
En su regreso a la escena mundial tras ocho años de ausencia, Alemania aterrizó en Corea sin hacer ruido. Tres semanas más tarde, dice adiós con alegría, orgullosa y feliz por su tercer puesto del podio. Clasificada in extremis en el campeonato de Europa y encomendada al técnico Heiko Herrlich tan sólo dos meses antes de la cita coreana, la joven Mannschaft era una de las grandes incógnitas. Alternando momentos de euforia y de falta de concentración en la primera fase, los germanos ofrecieron espectáculo y emoción a los espectadores, adjudicándose el Grupo F mediante un espléndido empate frente a Colombia (3-3), un cómodo triunfo sobre Trinidad y Tobago (5-0) y una victoria agónica contra Ghana (3-2).

Siguiendo la batuta de un Toni Kroos excepcional, a continuación se impusieron a Estados Unidos en octavos (2-0) y a Inglaterra en cuartos de final (4-1). Luego se produjo la derrota a manos de Nigeria en semifinales, y el consiguiente reencuentro con Ghana en la final de consolación, con el mismo resultado que dos semanas antes: victoria por 2-1 y la medalla de bronce al cuello.

Otro motivo de satisfacción para Herrlich es que tiene a sus órdenes al mejor futbolista del torneo, Toni Kroos, elegido Balón de Oro adidas. Con cinco dianas en su haber, el mediapunta condujo a los suyos a lo más alto. Su técnica, su visión de juego y su habilidad en los golpes francos le hicieron acreedor a la máxima distinción individual, superando al nigeriano Chrisantus y al español Bojan. El centrocampista del Bayern de Múnich puso la guinda a la magnífica partitura que interpretó desde el comienzo de la prueba siendo el autor de un sensacional gol de falta y de una asistencia en el duelo por la tercera plaza.

El delantero de los Golden Eaglets, por su parte, no sólo fue Balón de Plata, sino que en su palmarés figura hasta dos veces el metal más preciado. Además de ganar el título mundial, se le otorgó la Bota de Oro adidas, con siete realizaciones. En cuanto al español Bojan, anunciado como la gran atracción de esta Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, confirmó los pronósticos, aunque se habrá arrepentido de la segunda cartulina amarilla que vio ante Ghana. Tras marcar el gol de la victoria minutos antes, el delantero del Barcelona se quedó sin jugar la final -en la que hubiera podido competir por el Balón de Oro- al recibir una segunda amonestación en el tiempo añadido. Esta decepción no va a empañar, con todo, su inscripción en la plantilla profesional que dirige Frank Rijkaard...

Decepción brasileña
A la hora de hacer balance, es conveniente remontarnos algunas semanas atrás, a la víspera del inicio de Corea 2007. Muchos equipos exhibían ambiciones elevadas, pero en los pronósticos al triunfo final destacaban tres. Brasil, tres veces campeón y eterno favorito; España, con el joven prodigio del FC Barcelona Bojan; y Nigeria, campeona en dos ocasiones e impresionante durante su campaña clasificatoria. No obstante, en la final sólo podían actuar dos, y la poderosa selección sudamericana fue la primera en hincar la rodilla.

Los Auriverdes, eliminados en octavos por una sólida Ghana, tuvieron que seguir el enfrentamiento entre nigerianos y españoles a través de la televisión. Sin embargo, los entonces subcampeones del mundo empezaron con muy buen pie, dando sendos golpes de autoridad contra Nueva Zelanda (7-0) y la RPD de Corea (6-1). La derrota en el último minuto frente a Inglaterra fue una advertencia de lo que vendría luego, cuando los discípulos de Lucho Nizzo, desconcertados, mordieron el polvo ante unos ghaneses que se hallaban en inferioridad numérica. En un país en el que no vale nada que no sea la victoria, la decepción es sin duda inmensa, aunque eso no debe hacer olvidar el prometedor desempeño de los talentosos Alex, Tales, Lulinha, Fábio y compañía.

Estados Unidos también acudía con la etiqueta de aspirante. Vencidos por Tayikistán y Túnez en sus dos primeros compromisos, los norteamericanos únicamente fueron capaces de situarse en octavos gracias a un triunfo sobre Bélgica. Y en esa eliminatoria ya no tuvieron opciones frente al acierto y la organización de los alemanes.

Otros dos grandes del fútbol mundial, Francia e Inglaterra, no cumplieron sus expectativas, despidiéndose en cuartos de final. Si bien la eliminación de los ingleses, brillantes en sus cuatro primeros encuentros, llegó ante una Alemania implacable (4-1), los Bleus estuvieron a punto de dar la campanada frente a España. Los chicos de François Blaquart se pusieron incluso con un 1-0 a favor, aunque dejaron escapar su oportunidad durante la prórroga y en los penales no les acompañó la suerte. Los campeones del mundo de 2001 comenzaron titubeantes en la liguilla, pero enmendaron el rumbo frente a Japón y dominaron a Túnez en cuartos de final. Aun así, los guantes de David de Gea, el guardameta español, pusieron fin al hermoso periplo de los tricolores.

Fiesta de los debutantes, tristeza de los anfitriones
La edición de 2007 ha consagrado a las potencias tradicionales de la categoría, aunque también reservó un papel destacado a los recién llegados. Inglaterra alcanzó los cuartos de final, mientras que Siria y Tayikistán, invitados sorpresa de la zona asiática, salieron airosos de la liguilla en su estreno. Los bravos tayikos protagonizaron además el primer sobresalto del torneo ganando a Estados Unidos en su entrada en liza (4-3). Siria, por su parte, hizo tablas con Argentina (0-0), cayó por la mínima ante España (1-2) y consiguió su primera victoria contra Honduras (2-0). A pesar de ello, la voluntad y el apoyo de todo un país no fueron suficientes frente a Inglaterra en octavos de final. Honduras, Bélgica y Togo no superaron el obstáculo de la primera ronda, aunque la experiencia adquirida y el rendimiento mostrado en su bautismo de fuego les garantizan un hermoso futuro en las próximas competiciones internacionales.

Otro tanto puede decirse de Haití, el rival más modesto, eliminado en la liguilla, pero que se convirtió en el orgullo de todo un pueblo al cuajar partidos de muy bella factura en un Grupo D sumamente reñido. El momento culminante de la campaña de los caribeños fue el empate cosechado ante Francia en un duelo con sabor especial, debido a la historia que une a ambos países. La recepción triunfal a su regreso a la isla atestigua el éxito de los jugadores de Jean-Yves Labaze.

Y al revés, la trayectoria de la República de Corea no pasará a los anales. Los anfitriones fueron derrotados por Perú en el choque inaugural (1-0) y luego por Costa Rica (2-0). Su único recuerdo positivo será el 1-0 que le endosaron a Togo. Los tres puntos y el ánimo del público no impidieron que los Guerreros Taeguk se quedasen a las puertas de la segunda fase de "su" torneo. El balance es idéntico para sus vecinos japoneses, que también se despidieron antes de lo esperado. Pese a la calidad de su delantero Yoichiro Kakitani, autor de uno de los mejores goles, los Samuráis Azules sólo vencieron a Haití, inclinándose ante Nigeria y Francia.

Participantes:
Ghana, Nigeria, Togo, Túnez, Japón, República de Corea, RPD de Corea, Siria, Tayikistán, Alemania, Inglaterra, Bélgica, España, Francia, Costa Rica, Estados Unidos, Haití, Honduras, Trinidad y Tobago, Nueva Zelanda, Argentina, Brasil, Colombia, Perú.

Clasificación:
1. Nigeria
2. España
3. Alemania
4. Ghana

Sedes y estadios:
Changwon Main Stadium (Changwon), Chenoan Sports Complex (Cheonan), Goyang Stadium (Goyang), Gwangyang Soccer Only Field (Gwangyang), Estadio de la Copa Mundial de la FIFA de Jeju (Jeju), Estadio de la Copa Mundial de la FIFA de Seúl (Seúl), Suwon Sports Complex (Suwon), Ulsan Sports Complex (Ulsan).

Número de goles:
165 (media por partido: 3.17)

Máximos goleadores:
7 goles: Macauley Chrisantus (NGA)
6 goles: Ransford Osei (GHA)
5 goles: Toni Kroos (GER), Bojan (ESP)