Su debut con la selección española sub-17 pasó desapercibido por la irrupción de un huracán goleador llamado Bojan Krkić y su trayectoria profesional en clubes sigue el mismo patrón que el de Cesc Fábregas. Y sin embargo, Fran Mérida no es en absoluto un actor de reparto... Su calidad ya le ha permitido entrar un par de veces en el vestuario del primer equipo del Arsenal, y su talento en la dirección del juego fue clave en el triunfo de la Roja en el reciente Campeonato Sub-17 de la UEFA. Su próximo objetivo es la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007.

Mientras apura los días de vacaciones con la familia antes de preparar de nuevo los videojuegos y el ordenador para iniciar las obligadas concentraciones con el Arsenal juvenil y con la selección, el jugador charló con FIFA.com sobre el excitante momento que vive su incipiente carrera.

Vidas paralelas
Mérida comenzó a jugar al fútbol con tan sólo 5 años en un equipo de Hospitalet de Llobregat (alrededores de Barcelona) hasta que tres años después el FC Barcelona se hizo con sus servicios. En plena adolescencia, llegó la tentación desde Inglaterra y Fran no se resistió. "El Arsenal me hizo una oferta que consideré muy buena para mí y después de mi primer año estoy muy contento y satisfecho con la elección", asegura convencido a FIFA.com.

Sin embargo, dejar ciudad, familia y amigos con 16 años no es fácil y la nostalgia es inevitable. "¡Y echo mucho de menos el sol!", añade. Por todas esas razones aprovecha al máximo las cortas visitas a casa que suele realizar cada mes y medio.

Desde el mismo día que puso el pie en Londres, donde juega con el equipo juvenil, las comparaciones con Cesc fueron ya inevitables. Y es que no sólo coinciden los pasos profesionales sino también su perfil sobre el césped. Mérida es un centrocampista de ataque con una gran resistencia física. Es zurdo pero capaz de golpear con ambos pies y no duda en ensayar disparos a puertas desde cerca del área.

"Muchas veces me comparan con Cesc pero yo ya lo he dicho mil veces, que somos distintos. Fíjate que él ya tiene un Mundial y una final de la Liga de Campeones a sus espaldas y yo sólo soy un chaval que está aprendiendo. Ojalá llegue a ser como él pero de momento voy paso a paso", dice con calma.

Fran va por buen camino hacia esa meta. Para empezar ya ha logrado un título con la selección sub-17 a nivel europeo, algo que se le resistió a su amigo. La próxima parada será en Corea donde intentará de nuevo superar a su predecesor y hacerse con el título mundial que se le resistió a la España de Fábregas en la edición de Finlandia 2003 (perdieron la final ante Brasil).

A por el título que se resiste
"España viaja a Corea con la intención de ganar, pero siempre respetando a los demás rivales que si han llegado ahí es por algo", comenta Fran con cautela. Las primeras piedras de toque para los campeones de Europa serán Argentina, Honduras y Siria en el Grupo C.

"Tenemos la responsabilidad: hacernos valer por el título europeo que llevamos pero un Mundial es difícil, y como siempre, debemos pensar partido a partido", argumenta. "Un equipo siempre tiene que mejorar y más cuando lo forman jugadores tan jóvenes como nosotros. El entrenador se encargará de estudiar los defectos del Europeo y sobre eso trabajaremos en la concentración previa al viaje a Corea".

Este admirador de Zinedine Zidane y Deco está convencido de que la unidad y el espíritu de equipo que mostró la selección española en el torneo continental disputado en Bélgica fue la clave para llevarse el triunfo en la final ante Inglaterra. "Defensivamente estuvimos muy bien, pero lo más importante es que jugamos todos por el bien del equipo. Tanto Juan Santisteban como Ginés Meléndez (entrenadores de la selección juvenil) tienen mucha experiencia en el mundo del futbol y siempre nos han inculcado que tenemos que ser un equipo, que jugando por nuestra cuenta no vamos a llegar a nada".

Esa filosofía bien arraigada evita que surjan los celos entre compañeros. "Las concentraciones son un poco largas y a veces se hacen aburridas pero entre nosotros tenemos muy buen ambiente".

El hecho de que los focos se fijen especialmente en Bojan Krkić, autor del gol de la victoria en la final europea, no es un problema. "Que puedo decir de Bojan. ¡Le conozco desde hace ocho años! Es un gran jugador y se merece todas las cosas buenas que le están pasando. Me alegro mucho por él y si le dan tiempo para seguir creciendo será muy grande como futbolista porque tiene mucha calidad", asegura.

Fran apura los días de verano en España en familia antes de regresar a su vida en Londres, donde le esperan el Arsenal y sus clases de inglés. Allí contará los días que faltan para que llegue una nueva y emocionante aventura con la selección, esta vez en Corea.