Las opiniones de John Peacock, reputado por ser uno de los entrenadores más cualificados de Inglaterra, gozan del respeto de sus colegas y de los jugadores a cuya formación contribuye. Como máximo responsable técnico de la Asociación Inglesa de Fútbol, no sólo asume la responsabilidad de la selección sub-17, sino que también ayuda en la instrucción de aquellos llamados a compartir sus conocimientos futbolísticos con los jugadores de toda clase y condición social.

Desde primeros de agosto, sin embargo, la agenda de Peacock estará totalmente consagrada a guiar a la selección inglesa sub-17 hacia la gloria en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007. Se trata de un trabajo en el que, como es lógico, disfruta, dado su gran interés por el fútbol y el evidente orgullo que siente hacia los chavales que ayudaron a Inglaterra a alcanzar la primera fase final de su historia en la competición mundialista de la categoría.

El respeto mutuo que se profesan Peacock y sus jugadores es enorme. Del mismo modo que los muchachos aprecian su dirección y sus consejos, él cree a su vez que ellos tienen posibilidades de ser tan buenos como Scott Carson (Liverpool), Kieran Richardson (Manchester United) o Tom Huddlestone (Tottenham Hotspur), que no sólo han causado sensación en la PremierLeague, sino que también brillaron en el reciente Campeonato de Europa Sub-21.

"La selección sub-17 ha avanzado bastante durante los últimos 12 meses", observó Peacock en una entrevista en exclusiva con FIFA.com. "Su inteligencia futbolística ha aumentado; poseen una mayor capacidad para leer la situación del encuentro y una mejor comprensión de cómo ganar partidos. Han creado un fuerte espíritu de equipo dentro del grupo y, como bloque que son, siempre tratan de ganar y detestan perder".

"Creo que ésta va a ser una generación muy buena para el fútbol inglés, y por ese motivo lo está haciendo tan bien este año. Yo la equipararía con la generación que ha llegado a las semifinales del Campeonato Europeo Sub-21 de Holanda. Son jugadores con talento, con una técnica excelente y que tienen un brillante futuro por delante".

Las enseñanzas de la competición
La selección inglesa sub-17 gozó de magníficos resultados en la temporada 2006/07. De los 21 partidos que jugó contra algunas de las naciones futbolísticas más ilustres de Europa y del mundo, ganó 14, empató 4 y sólo perdió 3.

Peacock cree que los torneos del Algarve, Bosnia y Bélgica han sido sumamente importantes para sus jóvenes pupilos, ya que han dado la oportunidad a los jugadores de aprender rápidamente en situaciones de gran tensión.

"Las competiciones que hemos disputado fuera de casa han sido geniales para el equipo, y nos han enseñado diversas lecciones", prosiguió. "El torneo del Algarve nos enseñó que necesitábamos mejorar nuestro rendimiento a lo largo de tres encuentros, pero los chicos asimilaron la lección y la aplicaron con buenos resultados en el grupo de la fase de clasificación".

"El de Bosnia fue muy duro para nosotros. Arrancamos con muy buen pie y estuvimos un tanto titubeantes contra Azerbaiyán; pero aun así ganamos 1-0, lo que implicaba que afrontábamos nuestro último encuentro contra Serbia con la necesidad de ganar. No iba a ser nada sencillo. El gol de la victoria en el último minuto nos dio mucha confianza con vistas al torneo de clasificación, pero considero que fue una victoria plenamente merecida", aseveró Peacock.

"En Bélgica sabíamos que la calidad de los rivales iba a ser alta. Si he de ser sincero, quizás estábamos más contentos por estar en el grupo que estábamos y por haber evitado a Francia, España y Alemania. Nuestro objetivo era alcanzar las semifinales a toda costa y clasificarnos para Corea, y estoy encantado de que lo hayamos conseguido", añadió.

Tiempo para adaptarse
El equipo llegará a tierras asiáticas el 7 de agosto, con 11 días de antelación, para ir aclimatándose antes de su primer partido contra la RDP de Corea.

Además de los norcoreanos, Inglaterra ha quedado encuadrada junto a Nueva Zelanda y Brasil en lo que promete ser un Grupo B muy reñido. Jugará sus dos primeros partidos en Jeju (que ya fuera sede de la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002), antes del decisivo choque final contra Brasil, que se celebrará en Goyang.

"Es un grupo muy complicado, pero también es apasionante", afirmó Peacock con una sonrisa. "Será estupendo enfrentarse a los norcoreanos y a Nueva Zelanda, pues nunca hemos jugado contra ellos anteriormente. A Brasil nos hemos medido unas cuantas veces, aunque no nos enfrentamos muy a menudo. Va a estar difícil, pero me gustaría pensar que podemos clasificarnos en este grupo y tomar carrerilla para las últimas rondas".

"Nuestros dos primeros encuentros se celebran en el Estadio de la Copa Mundial, así que será una experiencia magnífica para los chavales. Yo ya estuve en Corea hace dos semanas para echar un vistazo a los hoteles, los campos de entrenamiento y los estadios, y son realmente fantásticos. A los jugadores se les hace la boca agua ante la perspectiva de jugar una Copa Mundial, y yo espero que esa idea, junto con el entorno, les sirva de inspiración", señaló el técnico inglés.

"Por lo que he podido ver, la organización está siendo de primera categoría, y eso es algo que te hace muchísima ilusión. Creo que este tipo de campeonatos están empezando a adquirir mayor trascendencia en el Reino Unido, y se lo tienen merecido. Para los aficionados al fútbol siempre es emocionante ver qué jugadores están saliendo a la luz, ya que dentro de unos pocos años, algunos de estos jugadores podrían estar en la próxima Copa Mundial".