El 18 de agosto dará comienzo la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007. La última vez que una selección alemana participó en una Copa Mundial Sub-17 fue en la edición de Nueva Zelanda 1999.

La nueva generación de futbolistas alemanes ya presentó sus credenciales en la ronda previa. La escuadra del entonces seleccionador Paul Schomann sobresalió en el Campeonato Europeo Sub-17 de la UEFA celebrado en Bélgica y se hizo con el quinto puesto del certamen, clasificatorio para la cita mundialista. FIFA.com echa un vistazo a la competición en ciernes y habla con uno de los fanales de esperanza alemanes en el torneo de Corea: el delantero Richard Sukuta-Pasu.

Atleta modélico y simpático
Mide 1.84 m, pesa casi 80 kilos y sólo tiene 17 años. El delantero del Bayer Leverkusen es el paradigma del atleta modélico, de esos con los que sueñan los entrenadores. "Es un muchacho majísimo y con muchas ganas de aprender, que ha recibido los dones divinos que hacen falta para convertirse en un gran futbolista. Richard es de cuerpo fuerte, tiene un gran talento futbolístico y está dotado de una enorme velocidad. Todos esos factores juntos hacen de él uno de los jugadores más peligrosos sobre el campo", asegura Jurgen Gelsdorf, ex futbolista de la Bundesliga y ahora el entrenador que desde octubre de 2005 dirige la cantera del Bayer Leverkusen.

Richard, cuyos padres proceden del Congo aunque ya lleven más de 40 años en Alemania, nació en Wuppertal y muy pronto dirigió sus pasos hacia Leverkusen, donde empezó a trabajar en tiendas deportivas del Bayer local. También fue en Wuppertal, ciudad famosa por su funicular, donde el muchacho inició su carrera como deportista. "Mi padre quería que me dedicara a un oficio sensato, en el que no corriera el riesgo de acabar en la calle. Primero jugué al baloncesto, pero enseguida me di cuenta de que me gustaba más el fútbol", contó Richard Sukuta-Pasu a FIFA.com.

El flamante artillero de la selección sub-17 de Alemania hizo sus pinitos como cazagoles vistiendo la camiseta verdiblanca del Wuppertal antes de fichar por el Bayer Leverkusen en verano del año 2000. Desde entonces pertenece al selecto grupo de promesas de la categoría juvenil teutona. Muy pronto celebrará el título nacional con el equipo sub-19 de su club, en el que seguramente jugará debido a su formidable rendimiento.

Seguro de sí mismo y experto internacional
Además del título sub-19 de Alemania con el Bayer Leverkusen, Richard aspira a cosechar otros éxitos en el plano internacional. "Proclamarse campeón de Alemania es algo grande, que no se vive todos los días. Pero también el Campeonato Europeo Sub-17 de la UEFA Bélgica 2007 fue una experiencia extraordinaria para mí, aunque al final resultara un tanto decepcionante para el equipo", apostilla.

El ariete, que ya ha sido 11 veces internacional, no podrá olvidar dos de los encuentros que disputó en Bélgica. "Los partidos contra España y Holanda se me quedaron grabados. Contra España [empataron 0-0] pude decidir el encuentro, pero lamentablemente no lo logré. Y en el partido crucial contra Holanda [ganaron 3-2] conseguí la clasificación para la Copa Mundial poco antes del pitido final. Fue una sensación maravillosa", recuerda el chaval en relación con el choque del 10 de mayo de 2007.

Seguro que a "Richy", como le llaman sus amigos y compañeros de equipo, le esperan más alegrías en la inminente Copa Mundial Sub-17 de la FIFA en Corea. En el Grupo F, la Mannschaft, comandada por el entrenador debutante Heiko Herrlich, se enfrentará a las formaciones de Ghana, Colombia, y Trinidad y Tobago. "En Corea nos espera un terreno inexplorado, pero eso lo hace aún más emocionante", comenta Richard, y añade: "No he estado nunca en Asia, y mucho menos en Corea, y aún no sé mucho acerca de las selecciones de nuestro grupo. Pero ya se encargará nuestro entrenador de prepararnos y entonarnos para hacer frente a los adversarios".

En su conversación con FIFA.com, el muchacho de 17 años se mostró seguro de sí mismo, bien templado, y extrañamente maduro. Y por eso no nos sorprende que el canterano del Bayer Leverkusen, gran bailarín de hip-hop en sus ratos libres, se sienta muy optimista de cara al campeonato mundial. "Con el debido respeto a todas las selecciones que acudirán a Corea, no tengo ningún miedo. Somos un equipo fuerte, tenemos posibilidades realistas de levantar el título, y a mí me gustaría contribuir en todo lo posible al éxito con muchos goles", sentenció el nuevo adalid del fútbol germano.