"Siempre hay que querer levantarse cuando uno se cae", señaló el seleccionador sub-17 alemán, Heiko Herrlich. Y él sabe de qué habla. Después de todo, el máximo goleador de la Bundesliga alemana en 1995, que ocupó cinco veces la línea de vanguardia de la selección absoluta de su país y que ganó con el Borussia Dortmund la Copa Toyota (Copa Mundial de Clubes de la FIFA), la Liga de Campeones de la UEFA, y dos veces la liga alemana, ha ganado también la lucha contra un tumor cerebral en el otoño de su carrera.
El ahora técnico de 35 años ha experimentado todos los altibajos del fútbol profesional. Desde este mes, Herrlich es el nuevo seleccionador sub-17 de la Asociación Alemana de Fútbol y quiere preparar a sus pupilos para una gran carrera. En una entrevista en exclusiva con FIFA.com, Herrlich nos habla de su propia filosofía de entrenamiento, del talentoso organizador alemán Toni Kroos y de la inminente Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007.
Heiko Herrlich, ya han transcurrido los primeros días de su
mandato, la selección se ha concentrado aquí en Gruenberg para
intensificar los entrenamientos, y con el viaje a Corea llega el
primer gran desafío. ¿Se ha asentado usted bien en su puesto como
seleccionador nacional?
Sí, perfectamente. Podremos prepararnos como es
debido en esta academia deportiva de tradición tan rica, donde
antaño se congregó nuestra selección absoluta antes de partir para
la conquista del Mundial de 1990 celebrado en Italia. Además, yo
estuve aquí con el Bayer Leverkusen cuando firmé mi primer contrato
profesional. Ahora vengo por primera vez como responsable
deportivo, y eso me hace sentirme tremendamente orgulloso.
Se dice de usted que, como entrenador juvenil, trabaja
intensivamente el aspecto mental. ¿En qué consiste su filosofía
exactamente?
El talento futbolístico es un factor importante,
pero para hacer valer en última instancia ese talento en el fútbol
profesional, para gestionar la presión de los espectadores y de los
medios, y para lidiar con la transfiguración en "icono"
viviente, hay que explicarles primero a los jugadores jóvenes que
el curso de su carrera también depende mucho de la mente y de la
actitud. A mí me produce un enorme placer intervenir en este
sentido.
Sus padres son profesores, su mujer también. ¿Le ayuda
semejante entorno en su labor como seleccionador nacional sub-17?
Yo no iba del todo contento a la escuela. Pero en
cuanto a la metodología y a la facultad de gestionar las cosas, he
podido observar en mi entorno maneras de abordar mejor los aspectos
tácticos. Hay que convencer a los jóvenes de que eso es muy
importante. En cualquier caso, considero que mi trabajo como
entrenador incluye labores psicológicas.
En su opinión, ¿constituyen estas labores el principal
atractivo para los entrenadores jóvenes?
Sí, sí que atraen, y mucho. Un entrenador siempre
es un idealista. En la psique de todo jugador joven hay un punto en
el que es receptivo. Es un punto que hay que estimular para generar
motivación. Se trata de encontrar ese punto.
En relación con la selección nacional alemana sub-17, en
estos momentos leemos más sobre usted que sobre su equipo. ¿Le
molesta eso?
Hay una cosa que está clara: aquí sólo se trata de los
muchachos. Es su oportunidad. Nosotros, el cuerpo técnico,
trabajamos como abejas para ellos, y somos un pedazo de su sistema
inmunológico. Si vamos a Corea es sólo porque los muchachos se han
clasificado. Sólo por eso. En este sentido, también hay que darle
las gracias a mi antecesor, Paul Schomann.
También su volante organizador, Toni Kroos, frecuenta en
estos momentos los titulares. Ya forma parte del primer equipo del
Bayern de Múnich...
Debemos tener cuidado, porque en torno a él se
están creando unas expectativas tremendas. Ciertamente Toni tiene
virtudes increíbles, de eso no hay duda. Pero aún es joven y hay
que darle tiempo a desarrollarse con tranquilidad y de acuerdo con
su edad. En estos momentos hay gente en Alemania que lo ensalza y
le dice que todo lo hace bien. Pero si queremos que siga creciendo,
también tenemos que hablar con él sobre el tema y decirle lo que
aún no puede hacer. De esa manera algún día tendremos a un jugador
que podrá asumir grandes responsabilidades en el Bayern de Múnich o
en la selección nacional.
Pero si sigue limando sus puntos débiles, él tiene lo que
hace falta para abordar grandes responsabilidades en el futuro, ¿o
no?
Por supuesto, claro que sí. Pero eso no puede verse
antes de tiempo. Cuando yo tenía su edad, conocí a muchos grandes
talentos en las selecciones sub-16 y sub-17 que al final llegaron a
jugar quizás 20 partidos de la
Bundesliga y luego terminaron en la liga regional.
Naturalmente que hay que decirle a Toni las oportunidades que
tiene, pero también lo difícil que es el camino.
¿A quiénes recurrirá usted en la Copa Mundial Sub-17?
¿Quiénes son sus jugadores clave?
Prefiero no hablar de jugadores individuales,
porque para mí es importante que los chavales conformen un equipo y
desarrollen una mentalidad de ganadores. Para eso deben estar
absolutamente dispuestos a hacer todo lo que puedan por sus
compañeros.
Es decir, las típicas características alemanas serán la
insignia de su equipo en Corea.
Sí, pero esa fórmula no será sólo la nuestra, sino
también la de los demás. La cuestión será quién es capaz de poner
en práctica esas intenciones bajo presión.
¿Hasta qué punto está usted convencido de que la selección
alemana se ha empapado un poco más de esta mentalidad en
comparación con los demás equipos que acudirán a Corea?
Precisamente todos estamos trabajando en eso.
Tenemos un plan y tenemos un psicólogo que se ocupa de estas
cuestiones. Si no creyera en ello, podría ahorrarme las molestias y
en lugar de eso jugar partidos de entrenamiento.
¿Qué juicio se ha formado usted de los tres rivales de
grupo que le esperan a Alemania?
Bueno, Colombia sumó más puntos que Argentina en la
fase de clasificación. Es un equipo siempre ofensivo, técnico y muy
fuerte, y como ya viene siendo habitual en las selecciones
sudamericanas, muy difícil de afrontar.
En cuanto a Ghana, la semana pasada me encontré con Tony Baffoe [ex internacional de Ghana y ex futbolista de la Bundesliga] en Colonia. Él dice que la selección sub-17 de su país no es muy buena. Pero yo no me dejo engañar por lo que Tony me diga (ríe). Técnicamente, Ghana es terriblemente sólida y también reúne las condiciones para jugar al más alto nivel. Ésa es otra selección contra la que será muy complicado jugar.
Trinidad y Tobago demostró en la Copa Mundial 2006 que se ha desarrollado y que ha establecido contacto con el fútbol internacional. Vi su partido de clasificación contra Estados Unidos. Cuenta con muchos jugadores muy atléticos y de gran técnica, que son superiores a nosotros en el aspecto físico.
Suena como si esperara un grupo muy difícil...
Sí, el grupo es desde luego difícil. Pero nosotros
trataremos de superarlo.
¿Dónde se encuentra actualmente la selección alemana sub-17
en el plano internacional?
(Tras una larga reflexión) Ahora tenemos jugadores
de mucho talento. Nuestro objetivo es guiar a estos jugadores hasta
su límite deportivo y personal. Y yo estoy seguro de que en Corea
nos vamos a vender caros.
Eso resulta un poco vago. Permítame concretar: ¿cuál es su
meta en la Copa Mundial?
Aunque soy un hombre al que le gusta mucho estar en
casa con su familia, esto es lo que le he dicho al equipo: "El
20 de agosto tenemos nuestro primer partido, y el 9 de septiembre
está programado el último. En ningún lugar del reglamento pone que
tengamos que volar a casa antes de esa fecha". Como usted
comprenderá, yo tampoco quiero regresar a Alemania antes del 10 de
septiembre.
Eso significa que es usted muy optimista...
¡Naturalmente! Siempre hay que creer en uno mismo y
estar absolutamente convencido de que todo es posible. Basta
fijarse en lo lejos que ha logrado llegar Austria en la Copa
Mundial Sub-20.