Es casi una tradición que en Alemania se cuide a los canteranos. Sobre todo si se trata de un jugador como Toni Kroos, que reúne todas las características de un número diez. Al fin y al cabo, en la tierra del tricampeón mundial no se quiere echar a perder semejante diamante en bruto. No se ven muchos de ésos todos los días.

Curiosamente, el hombre que más elogios ha dedicado a la nueva estrella del mediocampo es su Director Técnico en el Bayern de Múnich, Uli Hoeness, un hombre en realidad bastante protector y precavido con sus jóvenes promesas. El mayor cumplido que ha regalado el directivo a Toni Kroos ha sido reservar la camiseta con el número diez, a pesar de todos los fichajes de la nueva temporada, para que la joven promesa, de apenas 17 años de edad, la luzca en un futuro cercano.

No hay nadie en toda Alemania que no haya oído hablar de Kroos. Este rubiales posee unas excelentes cualidades como organizador de juego y, a pesar de su juventud, ya ha demostrado su buen hacer en varios amistosos con el primer equipo del entrenador Ottmar Hitzfeld. Kroos, considerado ya un niño prodigio y el posible sucesor de Michael Ballack, quiere demostrar al mundo sus tan celebradas cualidades en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA que se disputará este mes de agosto en Corea.

"No permito que me vuelvan loco"
El que crea que Kroos es vanidoso o arrogante no puede estar más equivocado. Este adolescente, nacido en el norte de Alemania, es un muchacho tranquilo, humilde y servicial que cambió hace un año la cantera del recién ascendido Hansa Rostock por la academia del Bayern. El muchacho, además, no deja que la presión le afecte.

"Antes no permitía que me volvieran loco y ahora tampoco pienso permitirlo", declaró el joven mediocampista en una entrevista en exclusiva concedida a FIFA.com después de la derrota (1-3) que sufrió la selección nacional sub-17 de Alemania ante Estados Unidos, en el amistoso disputado hace dos semanas en Giessen. Más que las palabras, es ese tono suave y equilibrado lo que otorga credibilidad a su modestia. "Disfruto jugando al fútbol, nada más. No soy nada especial", subrayó Kroos. Y juega como habla: cuidadoso, con cabeza y sereno; pero eficaz, directo e incluso espectacular.

El organizador del juego de la selección alemana (que se enfrentará en el Grupo F de Corea 2007 a Trinidad y Tobago, Colombia y Ghana) es uno de esos portentos del mediocampo capaces de leer un partido y sacar un pase de gol de la nada, o de marcar el tanto decisivo en una espectacular jugada individual.

El elogio de los maestros
Oliver Kahn, que se entrena diariamente con Kroos en la ciudad deportiva del club bávaro, se deshace en elogios para el joven talento. "El chaval apunta una maneras increíbles. Es lo mejor que he visto salir de la cantera en los últimos años", comenta asombrado el maestro alemán sobre el muchacho, cuyo ídolo no es precisamente el genial portero, sino el francés Johan Micoud.

También el seleccionador sub-17 de Alemania, Heiko Herrlich, es consciente de las cualidades que esta estrella en ciernes puede aportar a su equipo en Corea. "Toni tiene una gran calidad. Ya lo demostró el año pasado en el Campeonato Europeo Sub-17. Es un portento", asegura el que fuera máximo goleador de la Bundesliga, a la vez que augura a su número diez un futuro brillante en el Bayern de Múnich y en la selección absoluta.

Hitzfeld, el entrenador de Kroos en el Bayern, comparte esta opinión. "Si Toni mantiene los pies en el suelo, llegará a ser el próximo internacional del Bayern de Múnich", declaró el entrenador del equipo alemán más laureado a FIFA.com. No obstante, Hitzfeld se muestra algo receloso con respecto al viaje a Corea de su protegido: "Deportivamente hablando, lo echaremos de menos".

"En Corea nos venderemos caros"
Sin duda, podremos apreciar las cualidades de Toni en Corea, pues el joven se ha convertido ya en una pieza imprescindible del combinado juvenil alemán. El volante demostró con creces su valía en el Campeonato Europeo Sub-17 con tres goles que encaramaron a su equipo al quinto puesto. En la máxima competición continental de la categoría, celebrada Bélgica, Kroos deslumbró al público con sus sobresalientes actuaciones. Desde entonces, está comparado con otra de las grandes promesas juveniles, el delantero español Bojan Krkic, considerado hasta la fecha el fenómeno de la generación de 1990.

"Estoy seguro de que en Corea nos venderemos caros. La derrota por 1-3 ante Estados Unidos no me ha quitado el sueño. Todavía tenemos suficiente tiempo para conjuntarnos como equipo y acostumbrarnos los unos a los otros. No me preocupo en absoluto", comentó Kroos a FIFA.com con optimismo, aunque sin precisar demasiado sus ambiciones personales.

Kroos prefiere los hechos a las palabras. Quizá por eso Uli Hoeness está tan seguro de haber encontrado al nuevo número diez del Bayern. En Corea, la nueva promesa del fútbol alemán tendrá muchas oportunidades para deslumbrar también al mundo entero.