Hace poco más de un año, el fútbol de Trinidad y Tobago estaba de fiesta gracias a la actuación de Dwight Yorke, Stern John, Shaka Hislop y compañía en la primera participación de este país en una Copa Mundial de la FIFA. Un empate en su primer partido, contra una Suecia a la que todos daban como favorita, y una derrota por 2-0 contra una Inglaterra que se vio con el agua al cuello todo el encuentro fueron suficientes para que el equipo y su entrenador, el holandés Leo Beenhakker, volvieran a casa con la sensación de haber llegado mucho más lejos de lo que se esperaba de ellos.

Sin embargo, parece que los trinitenses han perdido desde entonces su buena estrella. Pese a ser los favoritos para ganar su novena Copa del Caribe, jugada en casa en enero de 2007, los Guerreros Soca perdieron la final disputada en Puerto España contra una Haití pletórica. Después de esta derrota, viajaron a la Copa Oro de la CONCACAF celebrada en Estados Unidos con muchas bajas . Como se esperaba, Trinidad y Tobago cayó eliminada en primera ronda, con un único punto en su haber.

Por suerte, los sub-17 trinitenses traen consigo la parte más alegre y sencilla del fútbol caribeño y preparan con ganas su participación en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007, para la que se clasificaron después de ganar por los pelos a Canadá y a Jamaica. Antes de partir hacia el Extremo Oriente, los jóvenes Guerreros Soca realizan una concentración en los Países Bajos.

Los 21 componentes del equipo llegaron el lunes a Arnhem, una ciudad situada en el este de Holanda, junto con su seleccionador, Anton Corneal, y el seleccionador de la absoluta, Wim Rijsbergen, el sucesor de Leo Beenhakker (quien en la actualidad está a cargo de la selección de Polonia). Además, acompaña a los juveniles el entrenador de porteros de la selección absoluta, Jan Jongbloed, compañero de Rijsbergen en la selección holandesa en la década de 1970.

A su llegada a Holanda, una de las sorpresas para los jóvenes caribeños, entre los que hay algunos futbolistas profesionales, fue encontrarse nada menos que con el Athletic de Bilbao, que se está preparando para la próxima edición de la liga española en las mismas instalaciones.

Corneal tiene como misión mejorar el resultado que Trinidad y Tobago obtuvo en su última participación en una Copa Mundial Sub-17 de la FIFA. En aquella edición, la de 2001 celebrada precisamente en Trinidad y Tobago, el equipo anfitrión cosechó tres derrotas consecutivas y quedó eliminado. Sin embargo, eso parece un recuerdo lejano y el entrenador se muestra encantado en la concentración: "Esto es perfecto para nosotros. Tiene todas las instalaciones, un entorno ideal y el ambiente que requiere la preparación de los deportistas".

En Holanda, los jóvenes trinitenses se medirán al equipo sub-18 del De Graafschap. Este encuentro dará algunas indicaciones sobre su estado físico y mental a pocos días antes de la fase final de Corea, que comienza el 18 de agosto y en la que participarán 24 selecciones. El primer partido de Trinidad y Tobago en tierras coreanas será nada menos que contra Ghana.

Después de su estancia en Arnhem, a la selección le esperan muchas horas de vuelo hasta Corea. La mentalidad que Corneal inculca a sus jugadores es similar a la que la selección absoluta demostró en Alemania 2006: el entrenador no se cansa de decir que la reputación se gana sobre el terreno de juego y que no hay que temer a ningún equipo.

Trinidad y Tobago parte como la cenicienta del Grupo F, donde se encuentran también Ghana, Alemania y Colombia y que muchos consideran el más competitivo del torneo. Sin embargo, el entrenador no se deja impresionar.

En su selección hay varios jugadores con mucho talento y ganas de dejar su huella en la competición mundial y, si se presenta la ocasión, seguir los pasos de sus compatriotas Dwight Yorke, Russell Latapy y Stern John con jugosos contratos en el extranjero.

Un Guerrero Soca que sobresalió en Alemania 2006 y que destacó en Inglaterra con el West Ham y el Newcastle es Shaka Hislop. El portero trinitense expresa sus mejores deseos a los juveniles: "Siempre he seguido a los futbolistas jóvenes de nuestro país. Estoy orgulloso de ver que han conseguido llegar a la Copa Mundial y espero que causen sensación".

Dos de los jugadores que aspiran a destacar en Corea son los veloces delanteros Stephen Knox y Daniel Joseph, ambos del club San Juan Jabloteh, de Trinidad. También hay muchas expectativas puestas en el capitán del seleccionado, Leston Paul, que juega en el Defence Force. Los 21 jóvenes del equipo juegan en Trinidad o en Tobago, con una notable excepción: Aaron Maund, que está afincado en Estados Unidos, concretamente en Boston.

Cuando se le pregunta sobre los difíciles emparejamientos en su grupo y qué espera de su equipo, el entrenador se muestra optimista, aunque cauto. "Nos enfrentamos a países que tal vez tengan una mayor reputación futbolística", explica Corneal. "Pero creo que tenemos una buena preparación y nosotros también nos encontramos a la altura de una Copa Mundial. Nuestros jugadores están listos".