Japón acudirá a la próxima Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007 dispuesto a medirse con los mejores equipos de la categoría del planeta. La influencia de su entrenador, Hiroshi Jofuku, siempre bien preparado, dedicado y muy organizado, y al frente de la selección desde enero de 2005, salta a la vista.

Al conducir al combinado nipón a la conquista del Campeonato Sub-17 de la AFC el año pasado, el primero del país en doce temporadas, y que supuso la clasificación para la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007, Hiroshi Jofuku demostró una enorme visión de futuro y grandes dotes de liderazgo, lo que permitió dar un vuelco a la suerte de un conjunto que se había quedado fuera de los dos anteriores certámenes mundialistas. En tierras coreanas, sus pupilos deberán enfrentarse a Francia, Nigeria y Haití en una fase inicial muy complicada.

Claramente decidido y deseoso de que el balón empiece a rodar, Jofuku ha compartido con FIFA.com sus reflexiones acerca del torneo, el actual estado de forma de la plantilla y los preparativos para Corea 2007.

El grupo de jóvenes que usted dirige, y al que ha conseguido clasificar para la primera Copa Mundial Sub-17 de la FIFA que disputa Japón desde Trinidad y Tobago 2001, parece especial. Además de pertenecer a una generación que se ha criado viendo la liga japonesa, ¿en qué otros aspectos son diferentes estos jugadores?
Las condiciones globales para jugar al fútbol en Japón han mejorado de manera espectacular en los últimos años. Desde muy joven, esta generación tenía garantizado entrenarse en campos de hierba. Esto le ha permitido adquirir determinadas destrezas a una edad mucho más temprana.

Este grupo de jugadores en concreto pone mucho empeño y no pierde nunca la cabeza. Ya desde la fase previa del Campeonato Sub-17 de la AFC, tuvo que superar muchas eliminatorias difíciles. Aunque siempre existía la presión de encontrarse en una situación que pudiera suponer la diferencia entre el éxito o el fracaso, los miembros más influyentes de la plantilla demostraron unas ganas tremendas y se echaron al resto del equipo a la espalda. El equipo fue mejorando a cada partido, y fue extraordinario ver cómo se mantenía tranquilo a lo largo de toda la campaña. Sigue impresionándome su capacidad para conservar la calma incluso en los momentos más cruciales. En parte gracias a la experiencia de haber salido airoso de partidos muy difíciles, este equipo, a diferencia de otros sub-17 anteriores, no pierde los nervios bajo presión y es capaz de practicar su mejor fútbol.

En la fase de liguilla el sorteo les ha asignado como rivales a Francia y a Nigeria, dos selecciones potentes, a las que ustedes ya se enfrentaron en esa misma fase en Trinidad y Tobago 2001. También jugaron contra los nigerianos en el Torneo Internacional Ocho Naciones Sub-17, disputado en junio en Corea, y perdieron 5-0. ¿Cree que a sus hombres les intimida la tarea que tienen ante sí?
Nos ha tocado un grupo muy difícil, eso seguro. Excepto Francia, los demás rivales fueron primeros de sus fases de clasificación continentales. Aun así, no hace ningún daño tener una actitud de pensar "¡vamos allá!". Si los jugadores están o no intimidados, eso ya no lo sé. En cuanto al cuerpo técnico, todos estamos bastante agradecidos por que el equipo haya recibido una paliza así en junio. No contemplo que volvamos a perder nunca por una diferencia de cinco goles. Nadie sabe con seguridad lo que va a suceder en Corea, pero debemos desenvolvernos de tal modo que le digamos al mundo: "¡ya lo veréis!".

Usted ha dicho que el primer partido de un campeonato siempre es fundamental. ¿Significa eso que enfocará los próximos entrenamientos pensando sobre todo en Haití, su primer adversario en Corea 2007?
No, en realidad no. Continuaremos con el mismo tipo de adiestramiento que hemos venido utilizando hasta ahora. Centrarse demasiado en lo que hace el otro equipo sólo serviría para debilitar todo lo positivo que se ha conseguido hasta este momento. Es importante practicar cómo enfrentarse a determinados rivales, y sí que incluimos ejercicios que ayudan a la plantilla a reaccionar mejor ante el contrario. Sin embargo, como entrenador pienso que es muy complicado decidir cuánto tiempo de los entrenamientos hay que reservar para contramedidas como éstas. Aunque no realizamos ejercicios específicos para contrarrestar el juego de un oponente, sí que efectuamos cambios de posición según sea necesario. También de palabra puntualizamos a los jugadores diversos aspectos.

Desde que el equipo se reunió por primera vez, usted ha empleado el mismo estilo de "fútbol de movimientos rápidos" que preconiza el seleccionador absoluto. Hay que señalar, no obstante, que usted adoptó este estilo hace ya bastante tiempo.
Soy un adepto del "fútbol de movimientos rápidos" desde hace muchos años. A pesar de su escasa presencia física, selecciones como Argentina y México se han servido de él para controlar por completo los partidos. Cuando me nombraron seleccionador en enero de 2005, Osim dirigía al JEF United Chiba, un equipo de la liga japonesa. En aquel momento, el JEF practicaba un fútbol impresionante de verdad. Luego, la elección de Osim como seleccionador absoluto, tras la Copa Mundial de la FIFA, me levantó mucho el ánimo. Supe con más certeza que nunca que el equipo estaba usando el estilo de juego correcto.

Hablando de la selección absoluta, ¿qué sintió al verla jugar en la Copa Asiática el mes pasado?
Me metí directamente en su papel y pensé en lo que yo haría en diversas situaciones. Me imaginaba al lado del campo dando órdenes, pero, en lugar de contemplar lo que haría Osim, me preguntaba cómo reaccionarían mis propios hombres. Me planteaba a qué miembro de la selección sub-17 llamaría en determinadas ocasiones y qué instrucciones le daría. Me preguntaba, por ejemplo, quién podría neutralizar a los dos potentes delanteros de Arabia Saudí.

Luego, en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Canadá 2007, la selección sub-20 japonesa desplegó un fútbol brillante. ¿Qué sintió al verla jugar tan bien?
Todo nuestro equipo la animaba fervientemente. La forma en que jugó tuvo un efecto significativo sobre todos nosotros. La selección sub-20 se propuso hacerse con el torneo, y disfrutó de cada minuto de él. Después me reuní con el seleccionador, Yasushi Yoshida, quien estaba visiblemente satisfecho por todo lo que habían logrado sus muchachos. Es una pena que perdieran en los penales en octavos de final, aunque fue fantástico ver cómo se entregaban a fondo para intentar ganar. Ahora los miembros de mi plantilla dicen que van a jugar con la misma pasión. Algunos chicos también han prometido que nosotros lo haremos todavía mejor que los sub-20. Seguramente tendré que decirles que una gesta así no se consigue tan fácilmente como ellos creen.

Por último, ¿puede explicarnos cuáles son sus objetivos en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007?
Espero que todos mis futbolistas aprovechen lo que han aprendido hasta ahora y se entreguen al 110 por ciento por la causa. Con un compromiso semejante, quiero ver hasta dónde llegamos cuando compitamos contra el resto del mundo. Debemos asumir el control de nuestros partidos e intentar superar la fase de grupos. Después sería fantástico seguir ganando para volver a Japón con la cabeza bien alta.