Parece que fue ayer. El pitido final del árbitro Frank de Bleeckere provocó escenas de júbilo entre los jugadores mexicanos, que aquella tarde y durante toda la fase final de Perú 2005 habían bailado al ritmo desenfrenado de un fútbol triunfal. La apabullante victoria por 3-0 del Tri contra la selección defensora del título, Brasil, puso el broche de oro a un certamen que los mexicanos se habían metido en el bolsillo desde el primer día y que presentó al mundo entero una cosecha nueva de jóvenes y brillantes promesas.

Desde entonces, la calidad y el prestigio de aquellos muchachos han crecido como la espuma. Marcelo, Denilson y Anderson han destacado en las selecciones mayores de Brasil y han fichado por el Real Madrid, el Arsenal y el Manchester United respectivamente, mientras Giovanni Dos Santos ha recibido el ascenso al primer equipo del FC Barcelona.

El sábado, exactamente 685 días después de que un mar de banderas verdes, blancas y rojas ondearan al viento en señal de triunfo en el Estadio Nacional de Lima, comenzará la XII edición del festival juvenil en el marco incomparable de la República de Corea. En esta ocasión, FIFA.com ofrecerá todos los partidos en directo (en ciertos territorios) y muchos más espectadores podrán disfrutar de las evoluciones sobre el terreno de juego de los 504 jóvenes participantes.

Entre las personas que no apartarán la mirada del gran espectáculo se encuentran los ojeadores de los clubes más importantes del planeta, ávidos por ser los primeros en descubrir a las grandes superestrellas del mañana. Esta condición de impredecible que caracteriza al certamen es precisamente la responsable de su inmenso atractivo.

La competición mundial sub-20 ofrece al mundo jugadores cuya calidad es ya ampliamente reconocida, como, por ejemplo, dos de los hombres más destacados de Canadá 2007: Dos Santos y Sergio Agüero. Estos futbolistas disfrutan de una excelente ocasión para reivindicar su reputación. En cambio, la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA brinda a los chicos más jóvenes la oportunidad de dar a conocer su genio y su valía por vez primera al mundo entero.

Como viene siendo habitual en este campeonato, un grupo de esos aspirantes logrará esa gran meta: llegarán a la fase final de Corea 2007 en el más completo anonimato, aunque saldrán de ella con sus nombres escritos en letras de oro en las mentes de los aficionados de todo el mundo, así como en las listas de los más buscados por los clubes de todo el planeta. Pero eso no quiere decir que los equipos estén formados exclusivamente por jugadores desconocidos. El brasileño Lulinha, el español Bojan Krkic y el alemán Toni Kroos saltarán al terreno de juego con el deseo de justificar el gran revuelo que ya han causado en el fútbol.

Abierta de par en par
Por primera vez en los 22 años de existencia de este campeonato mundial, 24 naciones competirán en Extremo Oriente, lo que convierte al torneo, junto a la competición sub-20, en el segundo con la mayor cantidad de participantes de los que organiza la FIFA. Este año, a pesar de que ocho equipos más conforman el elenco de contendientes, la selección nacional que destacará por su ausencia será México, cuyo acostumbrado coraje y habilidad para entretener al público añorarán grandemente los aficionados neutrales.

No obstante, será interesante asistir al aterrizaje de Haití y Honduras en la gran plataforma mundial, dos equipos que han superado a los reyes del mundo en la carrera por el pase a Corea. Los tapados de la CONCACAF forman parte del grupo de los siete debutantes en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA junto con Bélgica, Inglaterra, Siria, Tayikistán y Togo, esta última dispuesta a aprovecharse al máximo del espaldarazo que ha supuesto para el fútbol del país la participación de su selección absoluta en la Copa Mundial de la FIFA 2006.

Por su parte, Inglaterra confía en que Henri Lansbury, Michael Woods, Daniel Welbeck y Nathan Porritt, respectivamente en las nóminas del Arsenal, Chelsea, Middlesbrough y Manchester United, junto con Victor Moses, la joven promesa del Crystal Palace, sorprendan a la aristocracia mundial del fútbol juvenil. En el Grupo B, el combinado inglés se enfrentará a Brasil, la nación que posee el récord de tres coronas mundiales de la categoría. La marcha triunfal por el Campeonato Sudamericano Sub-17, celebrado en marzo, parece haber convencido a los brasileños de sus posibilidades de encaramarse este año a lo más alto del podio.

En Corea estarán representados también tres de los antiguos campeones de la competición: Nigeria, Ghana y Francia. Los jovencitos Bleus alcanzaron los cuartos de final en Canadá 1987 y se ciñeron los laureles en 2001. El muy experto entrenador François Blaquart confía en emular el triunfo alcanzado aquel año en Trinidad y Tobago.

Ghana, una selección que se colgó la medalla de oro en 1991 y 1995, se enfrentará el lunes a Trinidad y Tobago con la esperanza de poner fin a la serie de tres empates sucesivos en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, los mismos que, aunque ampliaron a nueve partidos su racha de imbatibilidad en la competición, condujeron a su eliminación tras la fase de grupos de Perú 2005. Nigeria, verdugo de los jóvenes ghaneses en la carrera por el título regional, se verá impelida por el estímulo que supone haberse proclamado campeona del mundo en las dos ocasiones que el trofeo se ha disputado en suelo asiático: China 1985 y Japón 1993.

Con la presencia de habituales del torneo, como Argentina y Estados Unidos, y también de campeones continentales, como Japón, Nueva Zelanda y España, la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA hará las delicias del pueblo coreano, apasionado por el fútbol, y hará vibrar al mundo entero.

¡Que comience el espectáculo!