En Costa Rica existen dos pasiones, llamadas Saprissa y Alajuelense. Los dos equipos más populares del país dividen a los Ticos en dos, y disputan clásicos tan apasionados como parejos. No sorprende entonces que entre ambos provean a los equipos nacionales de sus mejores jugadores.

Este también ese el caso de la selección que se prepara para jugar en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007. Dos de sus figuras, Marcos Ureña y Jorge Alejandro Castro han vivido esta enconada rivalidad durante años, desde lados opuestos del terreno.

Ellos forman la peligrosa delantera costarricense en el torneo, pero no sólo eso. Son compañeros de habitación, cómplices dentro del terreno y grandes amigos fuera de él. Rivales enconados en sus clubes, hoy están juntos para alegría de la Tricolor y sus aficionados.

A sólo unas horas de jugar su primer partido frente al difícil Togo, Jorge y Marcos charlaron con FIFA.com sobre su peculiar situación, y también sobre los retos que les esperan en Corea 2007 y la confianza que tienen en superarlos para hacer historia con Costa Rica.

"Bromeamos un poco, pero estamos unidos"
Sentados en el sillón del hotel de concentración, desde la primera pregunta se nota la complicidad entre ambos jóvenes. Jorge es el primero en tomar la palabra. "Cuando nos concentramos con la selección la primera regla fue que nos olvidáramos de los equipos, para que no hubiera inconvenientes, y hemos cumplido perfectamente con esa disposición con respeto, ante todo".

Marcos complementa a su amigo. "Esto es Costa Rica, y lo que tenemos que hacer es sacar al equipo adelante. Hemos formado un grupo muy unido y muy bonito. Eso sí, nos bromeamos bastante cuando hay un clásico entre los mayores, pero no pasa de eso, simplemente nos divertimos."

Los dos coinciden en que la principal diferencia entre ambos equipos tiene que ver con su talento. "Son los que han ganado más títulos y han tenido más éxitos", opina Castro, "así surgió la rivalidad." Por su parte, Ureña puntualiza. "La diferencia es el color, la cantidad de aficionados es la misma y la pasión también"

Dos grandes jugadores
Rivalidades aparte, los dos jugadores han aprendido a conocerse y apreciarse dentro y fuera del terreno. Así, Jorge opina sobre su amigo. "Marcos es un jugador muy rápido y peligroso, al que hay que darle el balón al espacio para aprovechar su velocidad. Es muy pícaro y tiene gol." Marcos tampoco escatimó elogios para su compañero. "Ale tiene mucha fuerza, mucha potencia. Le gusta mucho ir al choque con los rivales y gana casi siempre. Anota goles y pone pases para gol, es muy completo".

Otra coincidencia: ambos quieren dejar en alto el nombre de su país y de la Concacaf. "Nosotros vimos a México coronarse campeón en Perú 2005 y tomamos inspiración de ese equipo. Nos dijimos 'somos hermanos de la Concacaf, si ellos pudieron por qué nosotros no'", opina Jorge convencido. Marcos complementa, "en ese torneo, Costa Rica estuvo a punto de ganarle a México y eso nos muestra que tenemos muchas posibilidades y calidad."

Por lo pronto, los dos amigos se preparan para la prueba más importante de su carrera: la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007, ¿y después? "Yo ya jugué dos partidos en primera división, y quiero aprovechar esa experiencia para tener un buen torneo e irme al extranjero, que es mi sueño", afirma Ureña. Algo que Castro ya vivió, por lo menos por unos días. "Yo hice una pasantía en el Blackburn Rovers de Inglaterra, creo que ha sido la mejor experiencia que he tenido y espero volver algún día".